EL VESTUARIO

Álvaro Martín se guardó una conversación pendiente tras ganar el oro en París: "María, lo siento, te quiero muchísimo, pero tienes que respetarme"

El marchador de moda en España recuerda en 'El Vestuario' lo duro que ha sido contar que se retiraba estando lo más alto y cuenta a todo lo que ha renunciado.

Álvaro Martín se abraza a María Pérez tras ganar ambos el oro en los JJOO de París/Getty Images
Álvaro Martín se abraza a María Pérez tras ganar ambos el oro en los JJOO de París Getty Images
José M. Amorós

José M. Amorós

Álvaro Martín es un faro para el atletismo español y tiene pinta de que lo será para todo el deporte nacional en el futuro. Sus argumentos, su manera de hablar, su coherencia en su discurso cuando habla de los resultados, del dopaje o de la retirada hablan por sí solos. De esto último, de la retirada, se ha explayado en el último episodio de 'El Vestuario' de Relevo (ahora también disponible en Spotify), destapando para el modus operandi los trucos de algunos deportistas para rascar todo lo posible una beca en disciplinas donde uno no se hace de oro como, por ejemplo, pasa en el fútbol. Álvaro, que podría haberse metido en el bote una cuantiosa suma de dinero tras ganar dos medallas en París, decidió que no, que llega otra etapa en su vida para disgusto de gente con la que ha competido y compartido tanto tiempo durante tantos años, entre ellos su compañera de medalla en los últimos JJOO, María Pérez, con la que ha construido una simbiosis ejemplar a lo largo de su carrera. Ver, escuchar y leerle hablar sobre ella da una lección sobre lo que es tener una compañera en el deporte.

La gente se está preguntando de manera lógica, porque es muy poco habitual en el mundo del deporte, cómo un campeón vigente de Europa y del Mundo, bicampeón de Europa, del mundo, dos medallas olímpicas con 30 años, que en la marcha además es la edad perfecta para seguir… cómo lo deja

A ver, para poner en contexto: yo llevo desde el 2010 fuera de mi casa. Primero estuve 10 años en Madrid y estos cuatro últimos años en Murcia, en Cieza, y eso significa estar lejos de mis padres, de mi casa, de mis amigos, de mantener una relación que no fuera a distancia con mi pareja. Además, yo sabía que ahora me han dado la oportunidad de poder estudiar un doble máster y este doble máster me va a requerir un tiempo y una dedicación que no significa que no pueda entrenar, pero sí que no pueda entrenar al máximo nivel. Entonces, si voy a hacer todo esto el año que viene para ser semifinalista, creo que no estoy siendo honesto conmigo porque no me estoy entregando al máximo, estoy haciéndole perder el tiempo a mi entrenador y sería prolongar más el estar sin estar con mi chica. Es por eso que en noviembre de 2023 tomamos la decisión de que, pasase lo que pases en París, yo dejaría el deporte de alta competición.

Hay un componente que yo no puedo evitar de preguntar: cuando tú te retiras renuncias a cobrar la beca, posiblemente muchos patrocinios… yo he leído incluso la cifra de 150.000 euros. No sé cómo renuncia uno a 150.000 euros

A ver, Quique, es verdad. Lo suyo sería yo callarme, decir que estoy lesionado y no aparecer durante todo el 2025 para cobrar, ¿pero estaría siendo honesto? Conmigo mismo no, ya no sólo con esto con los patrocinadores, las becas y demás. Es verdad que a lo mejor el concepto de que te den una beca posterior a conseguir un gran resultado debería cambiarse por el de dar una beca para intentar conseguir el resultado y no al revés, pero ¿qué hacemos? Yo no podría dormir y lo digo sinceramente: renuncio a mucho dinero, es verdad, y además vengo de un deporte minoritario, que yo me retiro y no somos Messi ni Cristiano Ronaldo que tenemos la vida resuelta. Es verdad que lo que se suele hacer es alargar la retirada para poder cobrar eso pero en mi caso no quería que fuese así.

Pero en el fondo es tuyo

Pero el problema es cómo está montado el sistema y si el sistema es que vamos a premiar a posteriori en vez de antes, ¿está mal? Sí, pero aunque esté mal. ¿voy a hacer que siga estando mal? No me parece justo.

Claro, no quiero ser yo Broncano, pero tú, ¿cuánto no tienes en el banco?

Tengo lo suficiente. Que a lo mejor yo te digo la cantidad y tú me dices, "pues tampoco es tanto", pero para mí es suficiente para poder mantenerme aquí en Madrid, para estar unos cuantos años sin cobrar. Que estar sin cobrar unos años y viviendo en Madrid, eso significa que tienes cierta...

Un pastón

Bueno, ya te digo que no soy futbolista, evidentemente, pero he sabido ahorrar, he sabido administrar el dinero, entonces por eso también estoy tranquilo. El dinero evidentemente que es importante porque al final tenemos que vivir de él, pero a mí la primera decisión no va a ser el dinero y mantenerme en la élite por una cuestión de dinero no iba a ser un argumento razonable.

Pero tú no tienes la típica cosa de todo el mundo de: pues cuando gane este dinero me voy a comprar no sé qué cosa o voy a hacerlo o le voy a comprar no sé qué a alguien a la que está renunciando

Pues mira Quique, como yo empecé a destacar desde muy pequeño ya siendo menor de edad, yo me acuerdo antes de los 16 años cuando iba al banco presencialmente a sacar dinero porque no podía tener tarjeta para sacarlo en el cajero. Mis amigos en esa época estaban pelados de dinero y yo era el que se podía permitir invitar a una ronda, entonces nunca me ha preocupado el dinero y tengo el suficiente para mí. Evidentemente todos queremos comprarnos una casa o un piso en Madrid. ¿Que eso es difícil? Sí, pero ahora mismo por cómo me he administrado creo que tendré la solvencia para hacer eso, lo cuál es un privilegio con 30 años. Yo no quiero comprarme un Ferrari, un Lamborghini o una casa de 300 metros cuadrados, prefiero tener una vida más normal, más humilde, creo que es suficiente para mí.

Y ahora mismo, ¿tú estás en paz con esto? ¿No tienes ninguna duda ni el miedo de echar de menos competir?

A ver, estoy en paz, y no solo yo. También está mi entrenador, mi familia, mi círculo más cercano y lo que va a pasar en el futuro es impredecible. Es verdad que con mi psicólogo, Pablo del Río habíamos previsto la retirada, aunque a lo mejor él me recomendaba hacer una más progresiva que llegar un día y decir: "Se acabó". Yo sé que me va a doler ver las competiciones de lejos, sé que me va a doler no estar con mi entrenador o mis compañeros porque al final son casi familia, pero también es hora de abrir un nuevo camino.

Había gente que pensaba que te ibas a echar atrás, porque cuando haces el discurso en Extremadura creo que a tu compañera marchadora (María Pérez) le dices algo así como: «Siento no decirte otra cosa», como si hasta el final había gente con esperanzas de que no te retiraras

A ver, cuando me entrevistaban con las medallas en París ya anunciaba que no iba a estar en Los Ángeles 2028 para que cuando diese la noticia el 7 de septiembre pudiera pillar de sorpresa pero también fuera un poco: "Bueno, ya nos adelantó algo, ya encaja". A mi compañera María yo quise decirle que me retiraba después de los Juegos, lo que pasa que no tuve momento para estar con ella sola. Sé que mi psicólogo le chivó en la villa cuando ya no que me iba a retirar. Entonces ella, cuando nos volvimos a ver y yo quería comentárselo, ya me dijo: "Me he enterado de algo y no me gusta ni un pelo, Álvaro". Yo le contesté: "María, lo siento mucho, te quiero muchísimo, pero tienes que respetarme". Ella lo ha respetado, entonces cuando el 7 de septiembre la miré, ella lo sabía y quería que dijese otra cosa. Fue muy bonito porque cuando yo la volví a mirar se emocionó porque al final, pues a ver, hay que ver lo que también me está pasando ahora porque estoy recibiendo un montón de mensajes y me están dando como el pésame. No me he muerto, voy a seguir vinculado de otra manera, apoyando desde el otro lado de la barrera.

Claro, vuestra medalla quizás ha sido el oro más bonito en todos los Juegos Olímpicos de toda la delegación española, por cómo es la prueba, por la relación entre vosotros, porque sois dos personas muy expresivas y fue como muy bonito, ¿no? ¿Cómo lo celebrasteis?

Pero mira, te voy a decir más, Quique. Es chulo lo que hemos hecho para empezar porque se nos enfoca a los dos al mismo tiempo, y quiero decir de manera igualitaria, tanto María como yo. El premio es el mismo, que estamos hablando de la Selección Española de Fútbol femenina y masculina porque las primas son diferentes. El premio es el mismo y se nos da la misma repercusión. Eso queda chulo. Por la parte personal, pues a ver, yo es que con María llevo toda la vida y además nuestras carreras deportivas han sido muy paralelas. La primera vez que quedamos campeones de Europa fue en 2018, los dos a la vez. La primera vez que quedamos campeones del mundo en 2023 fue los dos a la vez. En los Juegos Olímpicos de Tokio quedamos los dos cuartos. Hemos vivido tanto las cosas buenas como las cosas malas juntos. Nos hemos dado muchísimos abrazos, ella dice que he sido su gran pareja de baile, a mi chica le dice que somos como un matrimonio, pero bueno, que independientemente de que yo no esté con ella compitiendo no quiere decir que no vaya a verla más, porque aparte de grandes compañeros somos grandes amigos.

Oye, ¿y qué parte tiene tu relación de pareja en esto? Porque lo has dicho muy claro: una relación a distancia entiendo que es una cosa que no quieres prolongar mucho tiempo más. ¿Qué parte de eso ha tenido en esta decisión?

A ver, es que cuando uno hace un sacrificio y solo soy yo el que lo tengo que hacer, pues no pasa nada. Pero cuando ya tienes que arrastrar a tu pareja, amigos, a la familia para hacer esos sacrificios por mí, pues de manera temporal se puede mantener, pero así a la larga, 14 años, yo creo que ya está bien de que mi chica me diga: "Oye, ¿por qué no vamos a otro sitio?" y yo le conteste "no puedo". "Oye, ¿por qué no nos quedamos viendo esta película?" "A las 11 hay que dormir". Que tenga que venir a verme en verano y yo le diga: "A las 12 se come, a las 19 se cena y a las 22 estamos durmiendo". Y que lo haga yo, vale, pero que lo tenga que hacer ella, que no tiene nada que ver con este mundo o que tenga que pegarse esas palizas, esos madrugones… No quiero decir que la decisión solo haya sido por eso, pero al final sí que pesa.

Y tu entrenador, por ejemplo, ¿cómo se lo ha tomado? Porque al final es como un hijo que se va de casa

Le duele y a mí me duele también. Pasamos mucho tiempo juntos. Al final yo paso con él más tiempo que él con su mujer o sus hijas o sus nietas y él pasa conmigo más tiempo que si yo estuviese con mi chica. Al final es como una relación de padre-hijo. Él es mi entrenador y hay cosas que yo hago mal, me las corrige, nos enfadamos pero siempre desde el respeto, con muchísimo cariño. Él me entendió. Y es más, es de las personas que yo le dije: "Mira José, independientemente de lo que pase en París, aunque gane el oro, yo voy a anunciar que me retiro y no voy a estar un año más por cobrar las becas y demás". Y él me contestó: "Mira, pues me alegro que tomes esa decisión tan valiente, que por desgracia no es tan cotidiana en los casos que pasan estas cosas". Me va a doler porque al final es que lo que hemos vivido juntos no lo vamos a vivir tan rutinariamente, no voy a estar viéndolo siempre, pero bueno, intentaré siempre acercarme porque a él yo le llamo papá y él me llama hijo.