¿Qué es el atletismo de campo?
Las diferentes disciplinas que forman parte de este deporte con una larguísima historia se dividen en dos grandes categorías bien delimitadas.

Hoy estamos habituados a ver competiciones de atletismo que sorprenden por su altísima exigencia y su gran nivel. Figuras como Carl Lewis, Usain Bolt y Yelena Isinbayeva, solo por citar a tres que tienen un lugar destacado en la era moderna, son la máxima expresión de una de las disciplinas deportivas más antiguas del mundo. Pero la primera referencia al atletismo se remonta mucho más atrás en el tiempo: hasta el año 776 a. C. en Grecia. De ahí en adelante, se desarrolló hasta nuestros días a lo largo de una historia muy rica en hazañas deportivas y récords sorprendentes.
Es un deporte que involucra distintas competiciones: carreras de velocidad y/o resistencia, saltos (en alto y/o en largo), lanzamientos de jabalina, disco o martillo y otras pruebas de pista combinadas como el pentatlón, el heptatlón y el decatlón. Esas competiciones se dividen en dos: las de pista y las de campo.
El origen del atletismo de campo
El atletismo es una de las disciplinas claves de los Juegos Olímpicos, cuyo arquitecto fue el barón francés Pierre de Coubertin, creador principal de una primera edición de esos Juegos que se celebraron en 1896 en Atenas.
En 1912, la Federación Internacional de Atletismo estableció en su Constitución el principio del amateurismo, que protege la pureza de la competición amateur sobre la carrera profesional.
Ese mismo año, inmediatamente después de los Juegos de Estocolmo, nació la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés), que reunió a 17 miembros de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo.
La IAAF ha procedido a la consolidación del deporte en todo el mundo y al establecimiento de normas estrictas que garantizan la regularidad de las pruebas. También asegura la validación de los récords mundiales y la organización de competiciones internacionales. A partir de ahí quedaron establecidas con claridad las diferentes disciplinas del atletismo tal como las conocemos hoy, divididas entre las de pista y las de campo.
Ya en 1982, la IAAF (International Amateur Athletic Federation) abandonó el concepto tradicional del amateurismo. Era evidente que la inversión de tiempo y recursos para formar y mantener a los deportistas de élite exigía otro enfoque. A partir de 1985 se empezaron a destinar fondos específicos para la formación de los atletas, que hoy en día son trabajadores freelance. Sus principales ingresos provienen en parte de los honorarios percibidos en las diversas "reuniones" (competiciones a nivel internacional, nacional y regional), en función de sus resultados. Los ingresos adicionales provienen de patrocinadores y mecenas, y varían dependiendo de la popularidad del deportista.
Diferencias entre el atletismo de campo y el atletismo de pista
La mayoría de las competencias de atletismo se realizan dentro de un estadio y se dividen, como decíamos, entre las de campo y las de pista. Las de campo son las que normalmente se realizan fuera de la pista: los saltos (de altura, largo, triple, con garrocha) y los lanzamientos (de martillo, disco, bala, jabalina). Y las de pista son las que se llevan a cabo específicamente sobre la pista de atletismo: carreras de velocidad, medio fondo, fondo, vallas, con obstáculos, marcha, entre otras.
Las pruebas del atletismo de campo
Las pruebas de campo son ocho y se suelen realizar en el centro del estadio (la zona que está circundada por la pista de atletismo). Las enumeramos una por una:
Salto de longitud o salto largo
Esta competencia consiste en alcanzar la máxima distancia posible en el plano horizontal a partir de un salto tras una carrera. El salto debe comenzar en un lugar determinado, marcado por una línea en el piso. Si el atleta pisa o pasa dicha línea, el salto se considera nulo. Forma parte del programa de atletismo en los Juegos Olímpicos en la categoría masculina desde su primera edición celebrada en Atenas 1896 y en la femenina desde Londres 1948.
Salto triple
El atleta realiza un salto horizontal, incorporando tres movimientos distintos y continuos. Se mide la distancia total recorrida por el atleta al dar tres pasos largos o zancadas luego de una carrera para obtener impulso. El salto debe comenzar en un lugar determinado, marcado por una línea en el piso. Si el atleta pisa o pasa dicha línea el salto es considerado nulo. El primer paso lo da cayendo en un pie, el segundo salto con el pie contrario y en el tercer y último salto debe caer con los dos pies en una superficie arenosa.
Salto de altura o salto alto
El salto de altura tiene por objetivo sobrepasar una barra horizontal, denominada listón, colocada a una altura determinada entre dos soportes verticales separados a unos 4 metros. El saltador inicia la competencia en la altura que estime oportuna y dispone de tres intentos para superarla. Una vez superada la altura, el listón se sitúa 3, 4, 5 y algunas veces 6 cm más arriba, dependiendo de la normativa de la competición que se dispute, y el atleta dispone de otros tres nuevos intentos para superarlo.
En su modalidad masculina, forma parte del programa de atletismo en los Juegos Olímpicos modernos desde la primera edición (Atenas 1896). La modalidad femenina debutó en los Juegos de Ámsterdam 1928. Desde 1968, el salto se realiza de espaldas a la barra (anteriormente se realizaba al revés, de forma ventral). Aunque saltar por encima de la propia estatura es algo que parece imposible, los atletas logran saltar por encima de los 2,30 metros con el solo impulso de sus piernas.
Salto con pértiga o salto con garrocha
El objetivo superar una barra transversal situada a gran altura con ayuda de una pértiga (garrocha) flexible que tiene de 4 a 5 metros de longitud y suele ser de fibra de vidrio y carbono, materiales que reemplazaron al bambú y al metal en la década del 60. Cada atleta hace una corta carrera con la pértiga en sus manos y calcula el punto exacto en donde debe clavarla en el piso y saltar. El salto se hace con las dos piernas por delante del cuerpo, y el atleta cae sobre una colchoneta.
Lanzamiento de bola
Se trata de lanzar una bola sólida de metal lo más lejos que sea posible. La bala pesa 7,26 kg para la categoría masculina y 4 kg para la femenina. El área de lanzamiento es un círculo de 2.137 metros de diámetro, generalmente de cemento, y en su parte delantera tiene un borde de madera que lo delimita. La zona donde cae el peso se denomina "zona de caída" y es un ángulo de 40º desde el área de lanzamiento. La distancia lograda se mide desde el borde del círculo hasta el lugar del campo donde impacta la bala.
Lanzamiento de disco
El objetivo es lanzar un objeto circular pesado desde un círculo de 2.5 metros de diámetro que no se puede exceder. Ese disco, un círculo de madera con borde de metal, debe aterrizar dentro de un sector de ángulo de 34° 92'. Para los hombres el disco tiene un diámetro de 22 cm y un peso de 2 kg, mientras que para las mujeres mide 18 cm y pesa 1 kg. Siempre se debe lanzar con una sola mano, y el atleta suele realizar varios giros sobre sí mismo para lograr un buen impulso.
Lanzamiento de martillo
El martillo es una bola de metal unida a una empuñadura mediante un cable de acero. Pesa entre 7.260 kg y 7.285 kg en la categoría masculina y entre 4 kg y 4.025 kg en la categoría femenina. El lanzamiento se realiza desde dentro de un círculo de cemento similar al del lanzamiento de bala pero de 2,15 m de diámetro e instalado dentro de una jaula de seguridad protegida con redes. El lanzamiento de martillo en categoría masculina forma parte del programa de atletismo en los Juegos Olímpicos desde París 1900, y como prueba femenina es olímpica desde los juegos de Sidney 2000.
Lanzamiento de jabalina
La jabalina es una lanza con punta de metal cuya longitud varía entre 260 y 270 cm en categoría masculina y 220 y 230 cm en categoría femenina. El peso mínimo de una jabalina -que suele ser de metal o fibra de vidrio- es de 800 gramos para los hombres y 600 gramos para las mujeres. El objetivo es que llegue lo más lejos posible y sin salir del límite de 7 centímetros que es obligatorio respetar en el lanzamiento Forma parte del programa de atletismo de los Juegos Olímpicos desde 1908.