ATLETISMO

El bocado de Ruth Chepngetich al récord del mundo consolida el cambio de era en la maratón y en el calzado

El récord del mundo de la atleta keniata en Chicago baja la barrera de los dos minutos y diez segundos y es un mordisco de casi dos minutos a la anterior plusmarca.

Ruth Chepngetich cruza la línea de meta con récord del mundo en la maratón de Chicago./REUTERS/PATRICK GORSKI-IMAGN IMAGES
Ruth Chepngetich cruza la línea de meta con récord del mundo en la maratón de Chicago. REUTERS/PATRICK GORSKI-IMAGN IMAGES
Guillermo Villar

Guillermo Villar

Ruth Chepngetich hace historia en la maratón femenina al pulverizar el hasta ahora récord del mundo en la maratón de Chicago. Ha ganado en dos horas, nueve minutos y 57 segundos, un minuto y 56 segundos menos que el anterior récord de Tigst Assefa. ¿Es normal batir el mínimo histórico con casi dos minutos de diferencia?

Los grandes bocados a los récords del mundo solían ser cosa del pasado, en los comienzos de las atletas en la maratón (Kathrine Switzer corrió la primera en 1967). En 1983, Joan Benoit pasó por dos minutos y 46 segundos la marca de Grete Waitz, otro de los grandes nombres en la historia femenina. Tras la sucesión de mejores marcas de 1998 a 2003, con Paula Radcliffe (2:15:25), el récord del mundo se estancó.

Ahora, la historia de la maratón femenina revela un cambio de tendencia. Unos 16 años después del récord de Radcliffe, Brigit Kosgei colocó una nueva plusmarca con 81 segundos de diferencia (2:14:04) y Tigst Assefa marcó una nueva era al romper este hito cuatro años más tarde con el mayor bocado de la historia reciente (2:11:53, dos minutos y 11 segundos menos). El mismo que ahora ha fulminado Chepngetich con otro gran mordisco solo un año después.

LOS RÉCORDS EN LA MARATÓN FEMENINA

El calzado da un paso adelante en los récords

Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Pero en las maratones actuales, las estrellas del atletismo masculino y femenino caminan y corren con un calzado más especial que nunca. Cuando Assefa logró el anterior récord, besó a sus zapatillas verdes Adizero Adios Pro Evo 1, valoradas en 500 euros. Unas "superdeportivas" de 138 gramos diseñadas para brillar en una sola carrera al máximo rendimiento, si bien se pueden usar después.

La nueva era de las zapatillas está en el punto de mira de atletas y federaciones. En octubre de 2018, Eliud Kipchoge se hizo con el récord oficioso de 1:59:40 en Viena en una alianza de INEOS y Nike para lograr este hito con su calzado. Las suelas de cinco centímetros de altura de las deportivas le valieron a World Athletics para invalidar esta plusmarca. Después en 2020, prohibió en competición las Nike Vaporfly Next% y puso el tope de grosor en cuatro centímetros.

Ya no solamente corren los atletas, sino las marcas de deportes para encontrar la alquimia de los materiales para un calzado de récord. Sonado fue cuando Javi Guerra, estrella nacional de la maratón, terminó el anterior contrato de sus zapatillas poco antes de la maratón de Sevilla de 2020. Con sus nuevas deportivas, y las entonces pioneras placas de fibra de carbono en ellas, se alzó con un nuevo récord personal.

Chepngetich forma parte de esta nueva era del calzado, pero estas deportivas no hacen magia: solo funcionan a ritmos al alcance de los mejores corredores y con un límite de peso. Ninguna mujer, con o sin estas "superdeportivas", ha logrado el hito de la keniana para bajar de las dos horas y diez minutos.