García Bragado aconseja a María Pérez: "Tiene que poner el foco en la técnica, nunca hay que darla por hecha"
La leyenda de la marcha española asume las subjetividades de los jueces y considera que a la candidata a medalla en París le iría bien competir antes de los Juegos para que la vean los jueces.

Jesús Ángel García Bragado marchó en ocho Juegos Olímpicos. Nadie más en el planeta tiene una experiencia como la suya en este deporte. Conoce a los atletas y a los jueces, sabe lo necesaria que es la técnica de paso y los problemas que puede ocasionar la subjetividad del deporte. Todo eso le lleva a pensar que María Pérez, señalada en un vídeo de World Athletics por un defecto en su caminar, tiene un problema. "¿Le perjudica? No creo que pueda dudarse", explica en una conversación con Relevo.
Partimos de la base de que hay poca ciencia en todo esto. "Es subjetivo, por una razón muy simple, el reglamento dice que la marcha atlética es una sucesión de pasos en las cuales el pie debe estar en contacto con el suelo a visión del ojo humano. Es subjetivo el que la está percibiendo. No hay una definición exacta de los milisegundos que tiene que estar en contacto con el suelo o en la fase de vuelo", explica el atleta. Y esos ojos de los jueces que estarán en París habrán visto antes como la marcha de María Pérez no era todo lo ortodoxa que debía ser, al menos no en esos segundos del club que ha sido mostrados a los jueces.
"En los mundiales del pasado verano se fue muy permisivo en general, no solo con María Pérez, sino con muchísimos otros atletas. Ahora quieren ser un poquito más estrictos, y ha habido la mala fortuna de que uno de los ejemplos que se han querido tomar como persona que merecía una tarjeta roja es ella. Obviamente, la cámara lo que hace es seguir a María Pérez y le da a entender al que está visionando que esa atleta es la que merece la amonestación. Después aparece una flecha que la señala a ella y encima, además de eso, indica en milisegundos el tiempo que está perdiendo contacto. Pero claro, falta el contexto, no sabemos si ha sido continuamente así, si durante los 20 kilómetros ha estado perdiendo ese contacto", cuenta el campeón mundial en Múnich 1993.
Bragado sugiere que es el momento de llegar al siglo XXI y empezar a incluir tecnología en estas decisiones: "La definición es de un momento en el que no había Apple, ni había iPad, ni había tecnología que permitiese ver en cámara lenta cosas que antes solo podía ver el ojo humano. Tenemos que evolucionar hacia una tecnología que ayude a darle más información al juez. Por supuesto que ahora es totalmente subjetivo".
Todo eso no llegará antes de París, así que con estos bueyes hay que arar. Eso implica que María Pérez, quizá la mejor opción de medalla del atletismo español, tiene que prepararse para estar en el disparadero. Es un camino que ya conoce: "En un momento determinado, en el año 2022, empieza a ser una atleta señalada, que es descalificada en todas las competiciones internacionales que se celebran y no tiene más remedio que empezar a hacer una serie de cambios técnicos. Esos cambios son palpables y por eso consigue el Mundial de Budapest. Mejoró su plasticidad, fue más fluida, tuvo una marcha menos atorada, eso es indiscutible, si tú ves un vídeo de María Pérez en 2023 o antes de 2023".
La técnica no es algo constante en la carrera de un marchador, el propio Bragado recuerda que a él le pusieron en la diana por flexionar las piernas y se tuvo que adaptar. Ahora le toca hacer algo parecido a María Pérez. "Sí que es verdad que este año ha tenido que salir de una lesión complicada, porque una fractura de estrés en el sacro es una lesión que requiere de mucha paciencia para consolidar bien el callo óseo y a lo mejor ha querido recuperar la forma y el aspecto técnico puede haber quedado un poquito descuidado", explica Bragado.
"En los mundiales del pasado verano se fue muy permisivo en general, no solo con María Pérez, ahora quieren ser un poquito más estrictos"
Ocho veces olímpico en marcha"Ahora está claro que donde tiene que poner ella el foco es en el trabajo técnico. La técnica es algo que, nos guste o no, hay que trabajarla siempre, nunca hay que dar por hecho que ya la tienes controlada. Ella tiene que ponerse a trabajar y en lugar del 50% de su tiempo, pues ahora quizá le tiene que dedicar el 60%. Afortunadamente, ella el aspecto físico lo tiene bastante bien dominado", cuenta el marchador
El objetivo es claro y puede ser positivo que el susto haya llegado con tiempo. "Quedan 90 días para los Juegos Olímpicos y lo importante es subsanar estos errores. Vamos a intentar ser positivos, afortunadamente ha pasado esto en una competición internacional previa a los Juegos Olímpicos y por lo tanto hay que poner remedio a los posibles problemas que haya podido haber", cuenta la leyenda olímpica.
Hay una recomendación más para la atleta: "Ahora en el mes de mayo hay competiciones importantes dentro de la marcha internacional y si yo estuviese en el pellejo de María lo que haría sería ir a competir a esas competiciones para cambiarle la perspectiva a los jueces internacionales. Es lo que yo haría, antes de ir a los Juegos a jugármelo todo, María ya supo cambiar el parecer de los jueces de un año a otro y ahora lo tiene que hacer en tres meses. Como se suele decir, el entierro no acaba hasta que pasa el cura, no nos pongamos dramáticos".
Entre las reflexiones de Bragado también hay espacio para recordar que el deporte es un sistema complejo y que las federaciones tienen que trabajar aspectos menos visibles pero también importantes. "En Barcelona 92 uno de los éxitos fue el deportivo, pero también hubo mucha presencia de árbitros y jueces en los estamentos, es un trabajo silencioso que no luce pero ayuda muchísimo. Cuenta muchísimo tener jueces que barren para casa. Es algo clarísimo, creo que cualquiera lo entiende", explica.