Innes Fitzgerald, la 'Greta Thunberg' del atletismo: "He tardado 20 horas en llegar"
La atleta británica se niega a viajar en avión a la competición que se celebra en Turín para "no contaminar".

Un vuelo entre Londres y Turín no dura más de dos horas, un viaje relativamente corto entre dos ciudades europeas. El equipo británico de cross partió el pasado viernes hacia el Europeo, que se ha celebrado este domingo en la capital del Piamonte italiano, buscando volver a dominar una competición que popularizaron en las islas. En la terminal, faltaba una de las integrantes de la convocatoria. Una joven de 16 años, ganadora del prestigioso cross de Liverpool en la categoría Sub-20, que había decidido coger un camino alternativo para llegar a Turín. Se llama Innes Fitzgerald y no quería montar en el avión. A pesar de su juventud, tiene una cosa más clara que llegar lejos en el atletismo: su compromiso con el cambio climático.
Mientras sus compañeros no iban a tardar ni media mañana en llegar a Turín, Fitzgerald apostó por un viaje que le llevaría varias horas para debutar en una competición internacional. Su decisión de no montar en aviones para no contaminar, le había hecho comenzar una larga aventura cruzando Europa en tren.
Fitzgerald ha conseguido una buena cuarta posición en la prueba de las más jóvenes del campeonato de Europa, que ha terminado venciendo la española María Forero. En el momento clave de la prueba, la española y la británica se marchaban juntas en cabeza camino de jugarse la medalla de oro, pero la joven de Devon (Inglaterra) se desfondaba y no era capaz de seguir el ritmo. Finalmente, incluso perdía el podio y tenía que conformarse con la medalla de chocolate.
Tras el final de la prueba, era preguntada por su bajada de rendimiento que le ha terminado costando su primer gran éxito internacional. Una cuestión que ha hecho que Fitzgerald haya decidido desvelar su odisea: "Medioambientalmente, no quería volar. No quería montar en avión y he tardado 20 horas en llegar al Europeo", según ha confesado a Athletics Weekly.
“Environmentally I didn’t want to fly. I think it [the trip to Turin] took about 20 hours.”
— AW (@AthleticsWeekly) December 11, 2022
Innes Fitzgerald is just 16 but finished fourth in the U20 race at the European XC Champs 🇬🇧
She also decided to take the train to Italy 🚝
One to watch in the future 🔥
🎙️ @Jason_AW pic.twitter.com/QLFZQAFKzB
La promesa británica ha llegado a Turín después de hacer el recorrido completo de seis trenes para cruzar media Europa, haciendo transbordos en París, Offenburg (Suiza), Milán y, finalmente, la llegada a Turín. A través de las ventanas del ferrocarril, ha cruzado el Canal de la Mancha, ha visto la llanura francesa, ha atravesado el macizo de Los Vosgos, ha traspasado Los Alpes y ha vislumbrado el norte industrial de Italia. Un total de 20 horas para competir en su primer Europeo.
La decisión puede hacer historia en el deporte mundial si Fitzgerald continúa con su progresión hacia la élite. Ningún deportista ha decidido poner en riesgo su participación por el compromiso climático. Un paso adelante valiente que puede provocar que la británica se pierda el Mundial de cross, que se celebra el próximo 19 de febrero en Bathurst (Australia). Evidentemente, un destino donde no podría ir en tren.
Otros casos de deportistas que no viajaban en avión
En antecedentes deportivos, pero por un motivo diferente, la decisión de no montar en avión nos lleva irremediablemente al futbolista neerlandés Dennis Bergkamp. El jugador impuso una cláusula por contrato en su fichaje por el Arsenal para no volar por culpa del miedo generado tras un accidente de sus compañeros en un viaje a Surinam en 1989. Algo parecido a lo que ocurría con Iván Helguera, que llegó a sufrir una episodio de pánico en el viaje al Mundial de Corea y Japón.
El compromiso de Fitzgerald recuerda al caso de la joven activista Greta Thunberg, que ha utilizado medios no contaminantes para acudir a las cumbres del clima. La decisión de esta promesa británica de no coger aviones hace indicar que le impediría competir fuera de Europa o le obligaría a largos viajes de varios días para poder acudir a citas importantes en América, Asia, África y, más aún, a Oceanía. El futuro dirá si la determinación es firme y se alarga en el tiempo, a la espera de lo que pueda perjudicar su futuro profesional.