Mondo Duplantis sigue hambriento de récords: "Puedo saltar más alto"
El sueco, plusmarquista mundial de salto con pértiga, ha sido elegido como mejor atleta de la temporada.

Armand Duplantis es un inconformista. Tiene el actual récord del mundo de salto con pértiga con una marca 6,21 metros, pero quiere más. Y no solo quiere, sino que está convencido de que puede.
"Soy joven y estoy saltando muy bien. Estoy agradecido por lo que he hecho y reconozco que están siendo unos años realmente buenos para mí pero todavía siento ese hambre y siento que hay más por hacer. Todavía siento que puedo saltar más alto", ha señalado el atleta sueco a World Athletics (la federación internacional). Mondo y la estadounidense Sydney McLaughlin han sido elegidos este martes como los mejores atletas de la temporada.
Duplantis, de 23 años, ha batido esta temporada en tres ocasiones el récord del mundo de salto con pértiga, modalidad de la que ha logrado los títulos mundiales tanto al aire libre como en pista cubierta, venciendo en 18 de sus 19 competiciones y saltando seis metros o más en 23 ocasiones.
"Desde el principio, cuando comencé a saltar con pértiga, en realidad nunca competí contra nadie más que yo mismo. Me fijo metas basadas en lo que creo que soy capaz de hacer", ha confesado Duplantis. "Me imagino el momento en que era un niño y ahora me veo en el escenario más grande, que sería un Mundial, y vas por el récord mundial y terminas rompiendo el récord y haciendo algo que nadie ha hecho nunca. Son esos momentos que se vuelven un sueño hecho realidad", ha añadido.
Una temporada impecable
La temporada de Duplantis comenzó manteniéndose invicto en pista cubierta, en la que estableció un récord mundial de 6,20 metros en el los Mundiales bajo techo, superando en un centímetro la anterior plusmarca internacional, también en su propiedad.
El circuito de la Liga de Diamante lo ganó con un mejor salto de 6,16 en Estocolmo, el más alto de la historia al aire libre en la competición, pero cinco centímetros más corto que el que conseguiría en los Mundiales de Oregón, en los que estableció el récord en 6,21. Menos de un mes después, revalidó el oro en el Europeo en Múnich con un récord del campeonato de 6,06 en una competición en la que no registró fallo alguno.