Ana Peleteiro resume con sus ojos el dolor de separarse de Iván Pedroso: "Me dijo que nuestra amistad será eterna"
La saltadora gallega se rompe al hablar de su relación con el que ha sido su entrenador los últimos ocho años.

Cada movimiento de Ana Peleteiro mueve ríos de tinta en titulares, debates y críticas sobre su vida. El anuncio de un cambio de vida, dejando de entrenar en Guadalajara a las órdenes del técnico cubano Iván Pedroso y trasladando su residencia a sus orígenes en Ribeira (A Coruña), no ha sido diferente y ha provocado un sinfín de especulaciones hasta el anuncio oficial realizado en una rueda de prensa. Entre estas especulaciones, hay una que ha dolido especialmente a la saltadora gallega: un supuesto desgaste o una mala relación que hubiera un punto final con el que ha sido su entrenador en los últimos ocho años.
"Mi relación con Iván está en perfecto estado", señala Peleteiro antes de empezar a romperse entre lágrimas, en un claro signo de que las palabras que ha leído en los últimos días sobre este asunto le han dolido especialmente: "Yo ya sabía que él era una persona increíble, pero después de todo esto y del apoyo que me ha dado y la comprensión que ha tenido con esta decisión, vamos... Yo estaba rayada por hablar con él y vi el cariño que me tiene. Me dijo que íbamos a acabar de trabajar juntos, pero que nuestra relación de amistad será eterna".
Pedroso fue la primera persona que lo supo fuera de su entorno más familiar y cercano de la de Ribeira. Fue en un encuentro en Guadalajara justo antes de que la saltadora se marchase de vacaciones junto a su marido a México el 5 de septiembre. "Iván quería que se dijese por WhatsApp y yo: 'no Iván, quiero hablar contigo en persona'. Me vine de empalmada después de la inauguración del centro deportivo en A Coruña para poder hablar con él sosegadamente e irme tranquila".
En esa charla, la reacción de Pedroso también sorprendió a la saltadora española. Lejos de un enfado por perder a una de sus mejores deportistas, el entrenador desveló que se lo veía venir y desde hace un tiempo: "Me dijo: yo ya lo sabía. De hecho, pensaba que ya te ibas a ir cuando te quedaste embarazada". Además, de unas palabras de comprensión que reconfortan a Ana en su decisión: "Yo soy el primero que estoy en Guadalajara porque tengo una niña... entonces, yo no te puedo juzgar a ti a irte a tu casa porque quieres estar cerca de los tuyos. Tienes una niña, lo raro es que sigas aquí".
Lo cierto es que esa conversación no fue nada fácil para Peleteiro, que tuvo miedo a recibir una respuesta bien distinta por parte de quien le ha guiado los pasos en los últimos ocho años: "Mi miedo era recibir un rechazo. Para mí, la relación personal con él era mucho más valiosa, casi que la profesional y que me rechazara, a lo mejor me tambaleaba las ideas y decía que estaba siendo egoista tomando esta decisión". En cambio, se encontró a un Pedroso cercano y comprensivo, lejos del perfil duro que lleva a cabo cada mañana de entrenamientos en las pistas de la Fuente de la Niña de Guadalajara. "No estoy acostumbrada a escucharle ser cariñoso", cuenta la atleta.
Incluso, esta sensación de cercanía siguió con una nueva conversación después de las noticias que abrían la posibilidad de una relación rota que hubiera provocado la separación profesional: "Ayer hablaba con él y me decía: no te preocupes, aunque digan y piensen que has hecho las cosas mal y que estamos mal, verán cómo es nuestra relación y verán que sigue siendo la misma cuando nos vean en los campeonatos y me vean celebrar todas tus victorias. Que una persona como él, que ha sido toda la vida campeón, ha sido campeón como atleta y ahora como entrenador, no tenga ningún tipo de egos y sea tan honesto conmigo y sea capaz de compartir esta decisión y apoyarme y darme la mano e impulsarme incluso, para mí es maravilloso".
La relación con el 'Pedroso Team', en el mejor equipo
A la vez que se escribía una supuesta mala relación entre Pedroso y Peleteiro, se deslizaba que el equipo tampoco le iba a echar de menos por su carácter y su nueva faceta 'influencer'. Esta ha sido otra de las espinas que han hecho daño en las últimas horas al corazón de la gallega: "Quiero aclarar que mi relación con mi grupo está mejor que nunca".
Peleteiro, como hizo con Pedroso, también quiso anunciar su futuro a los hasta ahora compañeros de entrenamiento antes de hacerlo público con su publicación en Instagram y, por supuesto, antes de comparecer ante los medios. Lo hizo a través de un grupo de Whatsapp y donde ella expresa que todos la apoyaron "y se quedaron bastante tristes".
Especialmente doloroso será separarse de Fátima Diame, con quien piensa seguir compartiendo habitación en los eventos con la selección, y con Yulimar Rojas, rival en la pista y compañera de entrenamientos, que recuperándose de su lesión y fuera del día a día de Peleteiro en los últimos meses "no se lo esperaba".
"Obviamente, he pasado por muchos cambios en estos dos años y me ha costado aceptar que ya no podía ir a los mismos planes que antes de ser madre, que yo ahora mismo empiezo una rutina a las 8 de la tarde que es cuando la gente sale de casa y hacen convivencia", relata la campeona europea de triple salto el pasado mes de junio en Roma. Y es, precisamente en los grandes campeonatos cuando Peleteiro buscaba la cercanía para cubrir necesidades vitales: "Mi federación y mi equipo sabían que utilizaba las concentraciones para poder socializar un poco más y volver a esa vida de premamá que tenía antes y que me permitía compartir más tiempo con mis amigos. Eso me ha hecho sufrir, pero no quiere decir que haya habido un problema en el grupo ni muchísimo menos".