Cuáles son las pruebas de pista en el atletismo
El atletismo es un gran cajón de sastre compuesto por numerosas pruebas distintas, muchas de las cuales se celebran en la pista.
El atletismo es el deporte más primario que existe por ser aquel que pone en competición las habilidades físicas básicas del ser humano. Fundamentalmente, las mismas que se resumen en el lema olímpico: más rápido, más alto, más fuerte. Con el paso del tiempo eso se ha traducido en una suerte de cajón de sastre en el que caben diferentes modalidades y disciplinas. Todas ellas agrupadas en tres familias: carreras, saltos y lanzamientos.
Sin duda alguna, las carreras son la parte más reconocible del atletismo. Seguramente, lo primero que venga a la mente de los aficionados a la hora de hablar del deporte. Claro que dentro de las carreras pedestres también se pueden subdividir según el tipo superficie en el que se celebran. Existen las carreras campo a través, las carreras de ruta y las carreras de pista. Estas últimas se llevan a cabo sobre el tartán, generalmente en el interior de un estadio de atletismo.
Cuáles son las pruebas de pista en el atletismo
Una pista de atletismo al aire libre está formada por dos rectas iguales unidas por dos curvas también iguales, que poseen 400 metros de cuerda. En su vertiente indoor estas son sensiblemente más pequeñas: concretamente la mitad, con una cuerda de 200 metros. Esta es la superficie total sobre la que se desempeñan las pruebas de pista. Evidentemente, contra mayor sea la distancia a recorrer, más vueltas han de dar los participantes al recorrido.
Fundamentalmente, las pruebas de pista se pueden diferenciar en cuatro tipos: carreras de velocidad, de medio fondo, de fondo y saltos de vallas. Estas, a su vez, cuentan con varias distancias, aunque es habitual que un mismo atleta especializado en un tipo de carreras pueda participar en varias de ellas. Por poner un ejemplo claro, Usain Bolt, el mejor velocista de la historia, ostenta los récords del mundo de los 100 (9,58 segundos) y de los 200 metros lisos (19,19 segundos).
Las carreras de velocidad en el atletismo
Se consideran pruebas de velocidad en el atletismo en pista a las distancias de 100, 200 y 400 metros lisos. Son carreras explosivas, en las que la resistencia no juega un papel importante en comparación a la reactividad y la capacidad de esprintar. Para muchos aficionados, los 100 metros son la prueba reina del atletismo. Desde luego, es una de las que más miradas congrega en cada gran cita. Tiene la particularidad de que se celebra en una línea recta, que debe salirse ligeramente de la curva que traza la pista.
Los 200 metros, por su parte, se celebran en parte en curva, concretamente en la salida, y parte en recta, la meta. Mientras que los 400 metros consisten en dar una vuelta completa al estadio. No obstante, algo común a todas las pruebas de velocidad es que cada atleta posee su calle y ha de permanecer en ella durante toda la carrera. Es decir, no hay contacto.
Además, dentro de las pruebas de velocidad también están incluidas las pruebas por relevos: 4x100 y 4x400. El mecanismo es el mismo que en una prueba de velocidad individual, solo que en esta ocasión los miembros del equipo se han de ir pasando el testigo para competir uno detrás de otro.
Las carreras de media distancia
Las carreras de media distancia comprenden las disciplinas de 800 y 1.500 metros. Se caracterizan por su mezcla única de velocidad y resistencia. La mecánica cambia sensiblemente respecto una con la otra, no obstante. En los 800 metros los corredores dan dos vueltas al estadio. Sin embargo, en los primeros 110 metros, hasta la primera curva, cada uno debe permanecer en su calle. Posteriormente, pueden elegir entre las calles uno y dos, lo que hace que exista un contacto directo.
Por su parte, en los 1.500 metros todos los corredores comienzan agrupados y, desde un inicio, pueden pugnar por la calle interior, aquella que ofrece un recorrido más corto hasta la línea de meta. Lo que hace que la estrategia tenga mucho más peso. En total, los participantes dan tres vueltas y tres cuartos a la pista.
Las carreras de larga distancia
Finalmente, las carreras de larga distancia en una pista de atletismo son los 5.000 y los 10.000 metros. En ambas los participantes inician la carrera agrupados y de pie. Desde un primer momento tienen permitido pugnar por la calle interior y, como es lógico, prima la resistencia sobre otra cualidad. En los 5.000 m deben dar 12 vueltas y media a la pista, mientras que en los 10.000 m deben completar 25 giros completos.
Además, dentro de las carreras de larga distancia también se pueden incluir los 3.000 metros obstáculos. Se trata de una carrera especial, pues además de la resistencia, los participantes también deben superar un total de 28 vallas fijas y siete fosos de agua.
Carreras de vallas
Las carreras con vallas son primas hermanas de las pruebas de velocidad ya que comparten un mecanismo muy similar, aunque la técnica difiere ya que los participantes deben sortear una serie de vallas situadas a lo largo del recorrido. En total, las distancias de las carreras de vallas son: 100, 110 y 400 metros.
La prueba de 100 metros vallas es exclusivamente femenina, mientras que los 110 m vallas son una carrera masculina. No obstante, en ambas se colocan un total de 10 vallas que han de ser superadas por arriba. La altura de las vallas también difiere según sea categoría masculina o femenina: 84 centímetros para las mujeres y 107 cm para los hombres.
Por su parte, en la prueba de los 400 metros vallas los participantes también tienen que saltar 10 obstáculos, aunque lógicamente están más espaciados en el recorrido. Además, su altura es más baja que en las pruebas más puras de velocidad: 76,2 cm en categoría femenina y 91,4 cm en categoría masculina.