ATLETISMO

El récord del mundo de Duplantis abre un debate en el atletismo que mezcla la tecnología y el dinero: "En la longitud no existe esa opción"

El sueco batió su plusmarca de salto con pértiga por un centímetro en la primera competición de la temporada al aire libre, en la Diamond League de Xiamen.

Duplantis bate el récord mundial de salto con pértiga./REUTERS
Duplantis bate el récord mundial de salto con pértiga. REUTERS
José M. Amorós

José M. Amorós

Armand 'Mondo' Duplantis lo ha vuelto a hacer. El sueco, nacido en Estados Unidos, ha batido el récord mundial de salto con pértiga por octava vez superando los 6,24 metros en su primera competición de la temporada al aire libre, en la Diamond League de Xiamen (China). Lo ha conseguido con mucha solvencia sobre el listón, en su primer intento sobre el listón y, sobre todo, en un tempranero mes de abril, algo nunca visto. Pero, la enésima plusmarca en la disciplina abre un debate que mezcla lo tecnológico y lo económico.

Nadie duda que Duplantis mejora la imagen del atletismo, atrae aficionados y expectación, y un marketing del que no va sobrado este deporte. Todo dinero que se lleve al bolsillo será bienvenido por el bien de la atención al atletismo. Pero, con su récord, también se pone frente al espejo una situación tan beneficiosa para el pertiguista como injusta para el resto de grandes atletas que aspiran a tener la mejor marca del planeta en su prueba. Y es que el salto con pértiga, junto al salto de altura, son los únicos concursos en los que el atleta puede decidir en cuánto va a intentar batir el récord mundial.

Por ello, como ha ocurrido este sábado en China, Duplantis pidió el listón a 6.24m, solo un centímetro por encima de su récord logrado en septiembre de 2023. Al realizar el salto, se vio que, en caso de haberlo pedido, su cuerpo podía haber batido la marca en varios centímetros más. Pero, evidentenemente, nunca lo haría porque solo conseguiría dificultar los récords del futuro.

Los récords y los premios que suponen

Batir récords mundiales se traduce directamente en una buena cantidad económica a favor del atleta, a través de primas ya firmadas con sus patrocinadores y con bolsas de premios adjudicadas para tal objetivo a la hora de firmar su presencia en el concurso. Por lo tanto, ningún atleta — y menos, tan dominador como Duplantis — buscará batir los récords en más de un centímetro, ni en salto de altura ni en pértiga.

Esta posibilidad no existe o al menos es bastante más complicada de medir en el resto de concursos de atletismo. Ni la idiosincrasia y funcionamiento del salto de longitud, ni el triple salto, ni ninguno de los lanzamientos te permiten elegir poder batir el récord mundial por un solo centímetro para poder batirlo meses después y volver a recoger los premios económicos. En los últimos tiempos, las pruebas de pista comienzan a tener una senda de luz que señala el ritmo de la marca a batir y quizás, aunque no se ha visto todavía o no exageradamente, podría permitir algo parecido a la pértiga y la altura.

¿Y el debate cuál es entonces? En un deporte en el que ya se habla de posibles mediciones tecnológicas en los saltos, desde el pie del atleta a su marca de caída, sin una tabla de batida que marque dónde se comienza a medir, puede apostarse por utilizar a la tecnológica para saber exactamente y "al milómetro" cuál ha sido el salto de Duplantis y que esa fuera el récord mundial. Es decir, si el sueco ha saltado 6,35 metros en Xiamen, ese sería el nuevo récord. Otro debate sería, como ocurre ya con la tabla de batida de los saltos y una posible supresión, qué se haría con el listón que, evidentemente, es lo que hace superarse a los saltadores.