Así se rompió el dilema que cambió la vida de Salma Paralluelo: "Lloramos todas las noches"
Hace un año, la jugadora del Barça dejó el atletismo siendo una de las mejores promesas internacionales. Este martes ha sido clave para meter a España en la final del Mundial.

La revolución se llama Salma Paralluelo, un rayo por la banda izquierda, un gol que grita toda España y un billete a la final del Mundial. La futbolista del Barcelona revolucionó la semifinal ante Suecia tras salir del banco en el minuto 57 por Alexia Putellas y con sus piernas interminables y sus trenzas al aire cabalgó por el césped del Eden Park para meter a España en la gran final del domingo.
Y si Salma está hoy en Nueva Zelanda fue gracias a muchas noches sin dormir, a muchas lágrimas derramadas. Porque su vida cambió para siempre el 11 de julio de 2022, el día que tomó la decisión más difícil. La zaragozana firmaba con el Fútbol Club Barcelona y aceptaba abandonar su otra gran pasión, el atletismo, donde era una de las mayores promesas internacionales.
"Nos tiramos una semana llorando juntos por teléfono todas las noches", desvela a Relevo Félix Laguna, su entrenador de atletismo y una de las personas que más cerca estuvo de ella aquellos días. "Cuando va a fichar, el Barça le dice que no puede seguir haciendo atletismo y Salma no lo tenía muy claro". Después de toda una vida compatibilizando los dos deportes y huyendo de elegir, llegaba la hora de tomar una decisión definitiva para su carrera deportiva. "No tenéis ni idea de qué le paso por su cabeza antes de decidirse y lo que tardó en hacerlo", nos cuenta el técnico.
Hay elecciones en la vida que cuestan, que se hacen cuesta arriba o donde llegas a buscar un paracaídas por si te equivocas. "Si en el futuro dejo el fútbol, ¿podré volver al atletismo?", llegó a consultar Salma a Félix, que le daba una respuesta clara: "Eso es imposible". El entrenamiento de atletismo podía ser compatible con el fútbol, pero el entrenamiento solo de fútbol no lo sería con el atletismo.
El dilema no era fácil, ya que la joven había competido en ambas disciplinas desde que era una niña: "Primero empezó a hacer atletismo; luego vio como los chicos en el fútbol y también quería jugar. Como no había chicas, jugaba con chicos".

Antes de su salto al Barça, Salma siempre había buscado un club que le permitiera continuar haciendo atletismo. Al cumplir los 15 años, edad mínima para jugar en categoría nacional, debutó en Segunda División con el Zaragoza CFF. Fue entonces cuando llegó a tener una oferta del Real Madrid [en esa temporada 19/20, denominado CD Tacón] con quien existía la opción de entrenar atletismo en el Centro de Alto Rendimiento de la Blume, pero finalmente se decidió junto a sus agentes por el Villarreal, que tenía un convenio de colaboración con el Atletismo Playas de Castellón y una pista de nivel cercana a sus entrenamientos de fútbol. Allí, pudo entrenar bajo las instrucciones de Manoli Alonso y en constante contacto con Laguna. Ahora, el Barça, uno de los mejores equipos del mundo, ya no aceptaba esa 'doble vida'.
Las conversaciones entre Salma y Félix tuvieron muchas idas y venidas antes de plasmar su firma en el contrato culé. El entrenador, que sabía del potencial de Salma en atletismo, intentó hasta el final convencerla de seguir en el tartán. Incluso, como desvela a Relevo, intentó buscar una fórmula 'mixta' para no perderla: "Le propuse que hiciera solo atletismo hasta los 26 años, dos ciclos olímpicos [París 2024 y Los Ángeles 2028]. Ganaría menos dinero que en el fútbol, pero lo suficiente como para que su familia viviera holgadamente y ella también".
La propuesta desesperada de Laguna
El planteamiento iba a destinado hacia un medio-largo plazo, apostando por su capacidad para lograr resultados y la seguridad de que el fútbol podría volver a su vida en su futuro exitoso: "Con el primer año solo entrenando atletismo y sin lesiones, porque nunca se ha lesionado haciendo atletismo y sí jugando al fútbol, haría tales marcas que hubiese tenido grandes ingresos con la marca que le patrocina, becas, etc".

¿Había base para esa apuesta? Según Félix Laguna [y otros muchos expertos del mundo del atletismo], sí. Con solo 15 años y con el importante handicap de entrenar atletismo solo dos días a la semana, Paralluelo ya había debutado en un Europeo absoluto, batido el récord de España Sub-20 y en su palmarés ya tenía dos oros en el FOJE (Festival Olímpico de la Juventud Europea) en 400 y en 4x400. Como curiosidad, en edades tan tempranas, tenía mejores marcas que las que había conseguido la leyenda Allyson Felix o las logradas por la actual plusmarquista mundial de 400 vallas, Sydney McLaughlin.
El nivel era tal que Salma fue elegida como el premio Princesa Leonor a mejor deportista Sub-18 en los Premios Nacional del Deporte por sus resultados... en atletismo.
La decisión
En la cabeza de Salma solo surgían dudas: "¿Y si el fútbol me olvida?". "El fútbol no te olvidará", le respondía el que fue su entrenador desde niña. "Tú crees que si eres una medallista olímpica y dices que el año que viene quieres un equipo, ¿no te van a llamar? El primer año, a lo mejor uno de medio pelo, pero ahí destacarías y, al siguiente año, estás otra vez en el Barça o en el Madrid".
En el mar de dudas y poniendo todo en su balanza vital, el bienestar inmediato de su familia terminó siendo clave en la decisión. El conocido dicho de "Más vale pájaro mano que ciento volando" que significaba la rentabilidad y el paso adelante inmediato del fútbol acabó ganando el pulso.
Lejos quedó aquella publicación en Instagram en octubre de 2021, dirigida a todos los que le preguntaban a qué deporte iba a dedicarse, en la que lanzaba un mensaje tajante: "Donde otros ven obligación de elegir, nosotros vemos posibilidades de brillar en lo que nos propongamos. Haz lo que creas que eres capaz de hacer, sólo tú misma conoces tus capacidades. 10 años disfrutando y creciendo en ambos deportes, nunca te pongas límites". El problema es cuando los límites vienen 'obligados' desde fuera.
Laguna, que sigue teniendo una estrecha relación con Salma y quien sigue compartiendo cada visita a Zaragoza, asume la decisión y señala el problema en esta contienda entre el fútbol y el atletismo: "Mi deporte es quien se lo ha perdido. Se tenían que haber movido para no dejarla escapar". España perdió una atleta, pero ganó una futbolista que vale la final de un Mundial.
Las dobles sesiones de entrenamiento de Salma
Una de las imágenes que más ha llamado la atención en este Mundial han sido las dobles sesiones de entrenamiento que ha realizado Salma. Sin embargo, es una escena habitual durante su primer año como futbolista. Una 'doble sesión' que atiende a dos razones. La primera de ellas, la de ganar musculatura.
A su talento y a su fortaleza física, hay que añadirles una gran capacidad de esfuerzo y sacrificio y un duro trabajo 'entre bambalinas'. Tan solo así se puede explicar cómo una jugadora que apenas suma su primer año en la élite del fútbol femenino mundial es ya una de las estrellas del Mundial.
La extremo del Barça terminó el curso con su equipo como un tiro. A pesar de que las lesiones retrasaron su debut con el conjunto blaugrana, su aparición fue estelar y terminó con una titularidad en la final de la Champions. Al dedicarse en exclusiva al atletismo durante tanto tiempo, al cuerpo de Salma le costó adaptarse al balón. Una circunstancia que explica sus primeras lesiones.
La segunda razón no es otra que la de seguir recuperándose de la rotura del ligamento cruzado anterior que sufrió en la rodilla izquierda en abril de 2021. "Esa lesión conlleva, después, mucho trabajo y ciertos aspectos que hay que tener en cuenta. Pero estoy bien e intento estar en el partido al 100%", confesaba en la zona mixta posterior al primer entreno en grupo tras la debacle ante Japón.