El Joventut sueña con volver a ser grande tras esquivar la ruina
En 2018 el mítico club verdinegro evitó su desaparición gracias a la inversión del grupo Grifols.

Joel Parra clavaba su mirada en la grada tras anotar un triple. Buscaba la complicidad de una afición que ha recuperado la fe y las ganas de animar a su equipo, el Joventut de Badalona. Un equipo histórico (no ha descendido nunca y acumula 33 títulos en sus vitrinas) que vuelve a soñar con ser un grande del baloncesto español tras sortear la desaparición por quiebra económica.
Hace cinco años los aficionados verdinegros no celebraban canastas en la grada del Olímpico. Se rascaban el bolsillo en busca de la más mínima aportación que ayudara al club a no desaparecer. Se organizaron campañas de crowdfunding y todo tipo de acciones para recaudar hasta el último céntimo posible. Y aún así no parecía ser suficiente.
La Penya fue una de las miles de víctimas de la crisis económica provocada por la caída del mercado inmobiliario en 2008. El conjunto verdinegro recurrió a este sector para conseguir fondos para seguir compitiendo con equipos más grandes, como había hecho siempre. Sin embargo, la apuesta no salió bien y en 2012 el club tuvo que entrar en concurso de acreedores. A pesar de que todo parecía solucionarse en marzo de 2017, apenas un año más tarde los acuerdos para financiar su deuda quedaron en papel mojado.

El club parecía sentenciado. Necesitaba un millón de euros para poder pagar las deudas y a sus empleados. El equipo se planteó incluso no presentarse al partido ante el Betis del 4 marzo por no poder pagar el desplazamiento. Fueron las horas más críticas de un histórico del deporte español, que consiguió capear el temporal para salvar la temporada.
La aparición de Grifols
El verano de 2018 no fue mucho mejor. Sólo quedaban seis jugadores de la primera plantilla (Dimitrijevic, Ventura, López-Aróstegui, Vidal, Nogués, y Birgander) y no se podía fichar. Y entonces, el 7 de agosto, apareció la familia farmacéutica Grifols para salvar al Joventut. El club anunció un acuerdo con el grupo inversor Scranton Enterprises para que se convirtiera en el accionista mayoritario de la entidad dando una vida extra al Joventut.
Desde la entrada de Grifols la Penya ha vuelto a ser un equipo que compite por los títulos como está demostrando en esta Copa del Rey. Lo ha hecho a base de fichajes como el de Ante Tomic, Kyle Guy o Ellenson. Pero lo ha conseguido sin dejar de lado su mayor activo: la mayor cantera del baloncesto nacional. Parra, Ribas, Vives o Ventura son nombres que hoy ya están en el primer equipo. Detrás hay muchos más jóvenes que esperan volver a hacer del equipo verdinegro un grande.