El Tenerife reina en la locura y se clasifica para la primera final de Copa de su historia
Un tapón de Abromaitis sobre la bocina mantiene la maldición del anfitrión al eliminar al Joventut.

Si todas las Copas son como esta, que me vayan poniendo dos bien cargadas. El baloncesto volvió a salir ganador de un encuentro entre Joventut y Tenerife, que esculpieron un nuevo monumento al deporte de la canasta. Un partidazo que se decidió con un alley oop de Fitipaldo a Cook a falta de cuatro segundos… que entró por los pelos. Un jugadón que se remató en el otro aro con un taponazo de Abromaitis a Parra cuando sonaba la bocina del final del choque.
Dos acciones que certifican la semana fantástica del Lenovo Tenerife. Tras ganar la Intercontinental hace siete días, ahora se ha colado en la primera final de Copa de su historia tras superar al Joventut en un final para el recuerdo. Segundos que se hicieron minutos para jugadores y aficionados de ambos equipos, que querían seguir disfrutando del espectáculo.
El conjunto aurinegro estuvo más espabilado en esos instantes finales en los que cada balón se convertía en una batalla. Y ahí reinó la experiencia. No sólo de Marcelinho, sino también de un equipo que en los últimos años se ha acostumbrado a vivir en las alturas. Un espacio en el que pronto quiere estar también un Joventut que tiene argumentos para pensar en ello.
JOEL PARRA
😎 Me reafirmo
Joel Parra es el santo y seña de este Joventut, que vuelve a soñar con ser grande. El internacional español ha cogido el testigo de nombres como Jofresa, Villacampa, Rudy y Ricky y ejemplifica mejor que nadie lo que es la Penya. Un equipo de cantera en el que los JASP (aquello de Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados) tienen la oportunidad de tirar la puerta abajo. Y Joel lo ha hecho a base de partidazos como el que firmó (26 puntos) y que sirve para devolver a los verdinegros el derecho a soñar con títulos. Aunque en esta ocasión no haya podido ser.

ANDRÉS FELIZ
😬 Me ha hecho cambiar de opinión
Andrés Feliz. El dominicano no tiene nada que ver con la anarquía ofensiva con la que muchas veces se etiqueta a los jugadores caribeños. Feliz es otra cosa diferente. A veces algo aturullado en ataque como en la jugada final para la Penya en la que no tomó la mejor decisión, pero con unas piernas poderosas que le permiten romper defensas y darle otro ritmo al Joventut, como hizo entre el final del tercer cuarto y el inicio del último parcial ante el Tenerife. Ese mismo tren inferior también le permite ser decisivo en defensa por su intensidad.
JAIME FERNÁNDEZ
👏 Mis 'dieses'
Jaime Fernández sigue de dulce y volvió a ser el puntal principal del equipo tinerfeño. El jugador formado en la cantera de Estudiantes no tiene intención de ponérselo fácil a Scariolo de cara al Mundial. Y si para eso tiene que firmar actuaciones como las que ha tenido en la Copa, pues se hace. Fueron 26 puntos en cuartos de final ante el Gran Canaria y sumó otros 13 ante el Joventut, siendo decisivo para mantener a su equipo en el choque cuando más apretaba el rival.

ANTE TOMIC
🤳 Mi fondo de pantalla
Que Ante Tomic tiene más clase que una universidad está dicho tantas veces que podría perder su significado. Pero es una realidad. Ante el Lenovo Tenerife no tuvo su mejor partido. Ni mucho menos. Pero el croata siempre deja detalles. Y en esta ocasión no tiene nada que ver con el baloncesto. O casi. Joel Parra lanzó el balón al aire después de que los colegiados señalaran una falta al Tenerife. Tomic se vistió de futbolista y bajó el esférico como si de Modric se tratara.

MARCELINHO
✔️ Un tuit que me representa
'Si Bugs Bunny quería el agua mágica de Jordan, yo quiero el elixir de Marcelinho'. El brasileño ha jugado mil partidos como el que disputó ante el Joventut, su primer equipo en España, y sabe perfectamente lo que hay que hacer cuando la bola quema en las manos. Y no es otra cosa que dársela a él. Con el Joventut lanzado, Huertas asumió la responsabilidad en el conjunto insular. Primero en ataque con un triple. Y después en defensa, provocando una pérdida clave de su rival. Que haya Marcelinho para rato.