EUROLIGA | REAL MADRID 80 - PARTIZAN 95

Bochorno en el WiZink: tremenda pelea con puñetazos, llaves de judo, familiares llevándose a jugadores...

Una antideportiva de Llull sobre Punter desató una lamentable pelea en mitad de cancha. Acabó con una llave de Yabusele a Exum, que salió sin poder apoyar. El partido se dio por terminado a falta de 1:40.

Bochorno en el WiZink: tremenda pelea con puñetazos, llaves de judo, familiares llevándose a jugadores...
Jonás Pérez
Noelia Gómez Mira

Jonás Pérez y Noelia Gómez Mira

Con el pescado vendido en el WiZink Center una falta de Llull a Punter y la posterior reacción del exterior visitante provocó toda una batalla campal que hizo intervenir hasta a la seguridad del pabellón. Pocos jugadores se salvaron de una escena drástica sobre el parqué que jamás tuvo que producirse. Hubo de todo, incluida una llave de Yabusele a Exum, que acabó saliendo rumbo a los vestuarios sin poder apoyar el pie y ayudado por el personal del banquillo de Obradovic. Al interior francés le acabó tranquilizando su propia familia.

A 1:40 del final, Llull cometió una dura falta sobre Punter y este se revolvió contra él. Rápidamente acudieron varios hombres en defensa de los dos bases entre empujones. La acción más llamativa fue la de Yabusele, que se perderá los próximos cinco partidos de competición por lo sucedido. Supone así un grave problema para Chus Mateo, que ha llenado de minutos al '28' ante la baja de Tavares y la vuelta forzada de Vincent Poirier.

Una vez Punter (dos partidos de sanción) es separado de Llull, el base se queda con Musa, al que propina un golpe en la cara. El bosnio se mostró a posteriori dialogante, ya más tranquilo, con Obradovic y varios miembros del plantel del Partizan. Los árbitros estuvieron revisando la acción en la pantalla más de diez minutos, mientras parte del público coreaba el nombre de Yabusele.

Mathias Lessort, interior del Partizan, recriminó a parte de la grada su actitud, teniendo que intervenir Obradovic para calmar las aguas. El pívot se perderá el tercer duelo de la serie. Finalmente, los colegiados suspendieron el partido, con el 2-0 para Partizan y con Deck como el otro sancionado. Además, ambos clubes deben pagar 50.000 euros.

Deportividad tras el lamentable incidente

Pese a que la batalla campal ha supuesto ya un episodio negro en la historia de la Euroliga, una vez se tranquilizaron ambas partes, Obradovic y Rudy Fernández se marcharon hermanados, abrazándose y dialogando cordialmente. Un frente de unión que debería repetirse a partir del próximo martes, cuando se disputará el tercer partido de la serie. Por el momento, la serie va 2-0.