Un colosal Real Madrid recupera el traje de las grandes ocasiones para superar al Barça
Los blancos superan a los de Jasikevicius y se meten en su quinta final en 10 temporadas.

Kaunas.- El Real Madrid es carne de grandes noches. Ganará o perderá, pero estas citas están hechas para el equipo blanco. En una de las temporadas más complicadas que se recuerdan, los madridistas han vuelto a demostrar que están hechos de una pasta diferente y que lo de los favoritismos no es una ciencia exacta. Ante el Barça, candidato en las quinielas y las encuestas, el conjunto de Chus Mateo dio un recital de baloncesto defensivo y cortocircuitaron las ideas del Barcelona para imponerse por 66-78 y llegar a su octava final de la Euroliga en 10 temporadas.
El equipo blanco ha sobrevivido a las críticas vertidas durante toda la temporada y ha entrado en su hábitat natural. Y lo ha hecho gracias a una demostración de fuerza de Tavares, que volvió a demostrar que es el jugador más decisivo de la Euroliga, a la defensa de Hezonja sobre Mirotic, probando que el mono de trabajo también le queda bien, y a la dirección de un Chacho Rodríguez que en las últimas semanas ha rejuvenecido 10 años.
Todos esos ingredientes pudieron más que un Barcelona que se ahogó en su propio baloncesto. Vivió y murió en el triple y con una defensa que muchas veces quiso llevar a su rival al límite. Sin embargo Jasikevicius cayó en la trampa de Chus Mateo y por tercera temporada consecutiva se queda sin el premio del título tras alcanzar la Final Four. Y por segundo año ante un Madrid hecho para estas ocasiones.
EDY TAVARES
😎 Me reafirmo
El Real Madrid sigue sabiendo jugar al baloncesto. Durante muchos tramos de la temporada ha podido parecer lo contrario, pero en el momento decisivo de la temporada el equipo ha entendido cuáles son sus puntos fuertes esta temporada. Y uno de ellos está en el juego interior. Mateo y los suyos han comprendido el filón que tienen en Tavares y han comenzado a jugar para él, con los beneficios que ello conlleva. Posesiones más largas y la mejor forma de hacer daño a un Barcelona que vivió del triple.
ÁLEX ABRINES
💬 Tengo un Whatsapp para ti...
"¡Cuánto te vamos a necesitar, Álex!". Porque un Abrines en el estado de gracia en el que estuvo en el primer cuarto del partido frente al Real Madrid es beneficioso no sólo para el Barça si no para todo el baloncesto español. Ausente en las últimas citas de la Selección, seguro que Scariolo ha tomado nota de una pieza más para su arsenal exterior de cara a lo que se viene encima este verano en Indonesia y Filipinas. Abrines ha aparecido en el momento justo para recordar que es uno de los mejores exteriores del baloncesto español. Y no sólo por sus tiros.
SERGIO RODRÍGUEZ
👏 Mis 'dieses'
'El Chachismo' es un día magia y al siguiente lo mismo. El base canario ha parecido aletargado durante buena parte de la temporada, pero ha despertado cuando su equipo más lo necesitaba. Decisivo ante el Partizan en el quinto partido, volvió a ser protagonista en la semifinal contra el Barcelona. Especialmente en el último cuarto con siete puntos casi consecutivos y una asistencia a Tavares con la que el Madrid abrió hueco a falta de tres minutos. La magia del insular ha vuelto y con ella todas las opciones del conjunto de Chus Mateo en cualquier partido o competición.
MARIO HEZONJA
🚨 Poco se habla de...
Lo avisó Chus Mateo el día antes de viajar a Kaunas. Mario Hezonja iba a ser uno de los encargados de suplir a Deck y Yabusele a la hora de frenar a Mirotic. El croata, que no entiende la palabra miedo, asumió el reto y cuajó uno de sus mejores partidos en defensa desde que viste la camiseta blanca. Se pegó al internacional español y no le dejó pensar en ninguna de las jugadas en las que Niko dispuso de balón. Sólo su calidad le permitió anotar en alguna ocasión. En el resto de acciones siempre estaba Hezonja, al que se esperaba en ataque y ha terminado siendo decisivo en defensa.
PARONES ARBITRALES
🤔 Hay run rún…
Lo entretenida que estuvo la primera semifinal y lo espesa que ha sido la segunda entre Barça y Real Madrid. Y todo por culpa por los constantes parones para revisar casi cada decisión arbitral. En un tiempo en el que la inmediatez es lo que manda y en el que la velocidad de la vida tiende a ser de vértigo, tanta pausa no parece la mejor manera para vender el producto. Un duelo de estas características tiene tensión y momentos de dureza, pero tiene suficiente calidad como para intentar dar más continuidad al juego.