EUROLIGA | REAL MADRID 101 - BASKONIA 90 (2-0)

Dzanan Musa y el susto por un golpe en la nuez que lo 'sacó' del partido ante Baskonia

El jugador bosnio recibió un golpe en la misma zona que tuvo la rotura de laringe en 2022. Por primera vez desde que está en el Real Madrid, deja a cero su casillero de puntos en Euroliga.

Dzanan Musa en pleno duelo con Vanja Marinkovic. /GETTY IMAGES
Dzanan Musa en pleno duelo con Vanja Marinkovic. GETTY IMAGES
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Minuto 6:14 del primer cuarto. El marcador está igualado, con empate a 6. La intensidad del duelo -a la altura de lo que era: un segundo partido de los playoffs de la Euroliga- hace que las pulsaciones vayan a mil por hora. El Real Madrid se está empleando a fondo ante un Baskonia que ha dado un paso al frente. Como demuestran jugadores como Vanja Marinkovic. El escolta serbio está todo el rato luchando en el uno contra uno con Dzanan Musa, cuando en una de esas, busca la penetración para anotar el 6-8. Pero justo antes, en un balanceo con el brazo, su codo golpea al jugador bosnio en el cuello. Entonces el déjà vu de lo que ocurrió hace justo dos años viene a la mente de muchos. Entre ellos, del propio Dzanan Musa, que se echa la mano a la nuez y se le cambia el gesto.

En abril del 2022, cuando el jugador bosnio vestía la camiseta del Río Breogán, un golpe en esa misma zona durante el duelo de Liga Endesa ante Baxi Manresa, le supuso una fractura en la laringe. Esta vez, por suerte, todo quedó en un susto. Pero Musa no fue capaz de volver a tener la lucidez que acostumbra en los partidos tras ese codazo de Vanja Marinkovic en la nuez.

Lo cierto es que lo que consiguió hacer Musa en 2022 fue prácticamente un milagro. En un contraataque, recibió primero un golpe de Dani Pérez, siguió avanzado y ya en la zona, otro de Juampi Vaulet que le dejó tendido en el suelo, con las manos en la zona del cuello. Aquel día, Musa, pese al dolor, continuó jugando y su equipo logró la victoria. Pero el verdadero triunfo vino después, cuando tuvo que ser operado y todo salió bien hasta el punto de que logró volver a jugar antes de que acabase esa misma temporada. Y eso que una fractura de laringe puede incluso provocar una disnea y, por tanto, poner en peligro su vida.

Sin embargo, en su caso, por suerte, esto no ocurrió. Lo que le permitió seguir en pista en ese partido, aunque finalmente aquella noche tuvo que ser inducido a un coma para poder ser operado de la fractura. Aquello sigue muy presenta en la vida del bosnio. Por eso, cuando recibió ese impacto de Marinkovic no tardó en acudir a que lo exploraran los servicios médicos del Real Madrid. Todo ello mientras se consultaba el challenge solicitado por Chus Mateo -y que el jugador le insistió que pidiera- tras el que los árbitros mantuvieron su decisión de no pitar falta.

Aunque Musa continúo jugando con normalidad, lo cierto es que desde esa acción no fue el mismo. Más allá de que en este duelo le tocó bailar con la más fea: un inspirado Marinkovic que fue el mejor de los suyos. Musa cerró el partido con un -4 de valoración, tras 17:25 minutos en pista (prácticamente lo mismo que en el duelo del martes) en los que no anotó ningún punto (hizo un 0/3 en tiros de dos, 0/3 en tiros de tres), cazó un rebote, robó un balón y dio una asistencia.

Y lo cierto es que estos números no son nada habituales en el jugador bosnio. Es más, en las dos temporadas que lleva con el Real Madrid, nunca había dejado su casillero de puntos a cero en la competición continental. De hecho, desde que viste de blanco sólo hay una vez anterior en la que su casillero se quedó a cero: ante Surne Bilbao Basket, la pasada temporada habiendo tenido apenas cuatro minutos d ejuego.

Pero es que, tal y como se vio en el WiZink Center este viernes, la realidad es que a Musa le costó volver a entrar en juego tras lo ocurrido y en el último cuarto ya ni siquiera fue de la partida: jugó 8:08 en el primer periodo, 4:44 en el segundo y 2:33 minutos en el tercero. En definitiva, un susto que lo terminó sacando mentalmente del partido.