EUROLIGA

Nikola Mirotic: "Me quedan dos años más de contrato que espero cumplir si estoy bien y sano"

El ala-pívot del Barça ha hablado sobre la Final Four, la competitividad de este año en la Euroliga, cómo llega el equipo y su futuro.

Nikola Mirotic, durante un momento de los playoffs de la Euroliga. /RODOLFO MOLINA/GETTY IMAGES
Nikola Mirotic, durante un momento de los playoffs de la Euroliga. RODOLFO MOLINA/GETTY IMAGES
Agencia EFE

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A día de hoy, uno no entiende el Barça sin Nikola Mirotic. Y quizá tampoco al revés. El ala-pívot montenegrino ha recuperado su buen estado de forma para el momento más importante de la temporada: la recta final en la que la primera prueba de fuego llega en sólo unos días con la famosa Final Four de la Euroliga. Y ahí, Mirotic no es nuevo. "Suena muy bien oír que es mi sexta Final Four y la tercera consecutiva con el Barça. Tiene mucho mérito porque sabemos todos lo difícil que es llegar. De momento no he ganado ninguna. Este año es otra oportunidad", reconocía el ala-pívot en una entrevista con Efe, en la que también ha analizado la situación de un Barça que, al igual que él, ha ido de menos a más.

"Tenemos un equipo diferente, muy bueno, muy completo y con mucha ilusión afrontando esta final a cuatro en Kaunas, en un país que ama el baloncesto. El equipo ha ido un poco de menos a más esta temporada. A partir de la Copa, el equipo ha dado un paso importante hacia adelante. Estamos jugando un muy buen baloncesto y se nos ve a los jugadores disfrutando un poco más, que creo que es algo que se nos pedía. Disfrutar un poco más, hacer un baloncesto más alegre", explica Mirotic, que considera que era algo que tarde o temprano iba a llegar.

"Creo que también era una cuestión de tiempo de adaptación. Hay muchos jugadores nuevos. Pero se ve al equipo muy serio, con mucha hambre y muy compacto, con las cosas claras, sabiendo qué es lo que se espera de nosotros, de qué somos capaces. Está en nuestras manos hacer el mejor baloncesto posible".

Y si ya es su sexta cita en la final a cuatro europea, que esta sea ante su exequipo, el Real Madrid, la hace aún más especial: "Jugar un Clásico es siempre especial, sobre todo siendo una cita en la final a cuatro. Tiene más importancia, más dureza. La eliminatoria contra el Partizan ha sido increíble. Pasar del 0-2 al 3-2 tiene mucho mérito. Habla mucho de lo capaces que son, de su experiencia y de saber cómo ganar".

Una canasta de Mirotic en los playoffs de la Euroliga ante Zalgiris.  EFE
Una canasta de Mirotic en los playoffs de la Euroliga ante Zalgiris. EFE

"Afrontamos este partido con mucho respeto hacia el rival, pero pensando sobre todo en nosotros mismos, sabiendo qué es lo que debemos hacer. Hemos jugado bastantes veces y sabemos cómo jugar contra ellos", asegura el montenegrino, que considera que hay "que darle toda la importancia a la semifinal, no pensar más allá. El año pasado también jugamos contra ellos, jugando muy bien la primera parte, teniendo el control del partido, y al final se nos fue. Tenemos otra experiencia que nos puede servir para llegar mejor a esta situación".

Un calendario que no piensa en el jugador

Al igual que compactar este nuevo Barça ha llevado su tiempo, el regreso de Mirotic tras la lesión también. "Nunca me había perdido una pretemporada y llevo 15 años como profesional. Haberme perdido estos meses en el inicio me ayuda a estar mejor física y mentalmente ahora. Me veo más fresco, todavía con mucha energía aunque estemos en la parte final de la temporada. Siempre intento sacar algo bueno cuando pasa algo malo, así que creo que me puede ayudar", reconoce, aunque no duda en señalar lo que su próximo rival -el Real Madrid- ya venía criticando desde hace tiempo: el calendario.

"Hay muchos más partidos de los que deberían ser. Cuando ves las lesiones que hay, que casi ningún equipo de la ACB ni la Euroliga ha tenido en casi ningún momento a la plantilla al completo... Entrenadores como Messina, Scariolo e Itoudis ya han hablado de ello. (...) No sólo en la Euroliga, también la ACB dura muchísimo. Deberían cambiar el formato o quitar equipos. E imagínate los jugadores que van también con la selección. Para mí es claro que no se piensa en el jugador, sino en sus competiciones y en sus negocios", indica el ala-pívot.

La Euroliga más competitiva

"Probablemente es el mejor año de la Euroliga que yo he jugado, la más competitiva. Piensas en los equipos que han quedado fuera como Armani (Milán), Efes, Baskonia, Estrella Roja... No hay duda de que es la mejor Euroliga. Cuando miras las eliminatorias por el título, que muchas llegan al quinto partido, ves el poder de los equipos. ¿Si lo puedo comparar con la NBA? Sin duda", dice Mirotic que se confiesa más amante del baloncesto del Viejo Continente que del que hay al otro lado del charco.

"Para mí el baloncesto europeo es mucho más bonito que el de Estados Unidos. Aquí lo mejor es que durante la liga regular se juega serio. Ahí hasta el All-Star no ponen una marcha más. Pero luego, cuando vienen las eliminatorias por el título, no tiene nada que ver. Entonces se ve el nivel verdadero de la NBA, que está por encima, sin duda, del baloncesto europeo". Eso sí, dejando claro que no tiene "dudas de que hay equipos en Europa que podrían competir sin problemas con equipos de Estados Unidos".

Un grado más de experiencia para el Barça de Jasikevicius

Que el Barça afronte su tercera Final Four consecutiva es algo que curte. Y también lo hace en el banquillo. Por eso, según Mirotic, Saras Jasikevicius afronta ahora esta gran cita de otra manera. "No hay duda de que él, igual que yo y otros jugadores que hemos estado aquí, cada uno se tiene que adaptar a cada situación. Él es un entrenador muy exigente, y lo debe ser. Cada uno tiene que ser exigente, sobre todo estando donde estás, con los jugadores que tienes. Pero hay que saber los momentos en los que tienes que controlar al equipo, llevártelo hacia ti y poner calma", explica.

Y a su entender, "es algo que está haciendo mucho mejor este año. También comunicándose mucho mejor con los jugadores, que es algo que también es importante, que los jugadores y técnicos tengan una comunicación mejor. Todo esto está ayudando y le veo muy bien al 'coach'. Más tranquilo, pero sin perder el que sea él mismo. Ahora toca hacer el trabajo importante y estoy seguro de que él lo hará de la mejor manera posible para acabar esta temporada".

Dos años más de contrato culé

Aunque lo cierto es que el futuro del ala-pívot se ha puesto en duda, él ha querido dejar claro que tiene contrato y que se siente querido: "Sinceramente, yo tengo contrato, pero es algo que no está mucho en mis manos un planteamiento de qué es lo que va a pasar. Yo simplemente tengo que decir que me siento muy querido por la afición y la gente que está aquí. Soy muy consciente de las cosas que están pasando dentro del club, pero estoy muy tranquilo", indica.

"Estoy aquí para jugar la Final a Cuatro de la Euroliga, las eliminatorias por el título de la Liga Endesa. Aquí lo más importante ahora mismo es ganar, ganar y ganar. Y a partir de ahí, ya veremos. Pero a mí me quedan otros dos años de contrato que espero poder cumplir si estoy bien y si estoy sano", confiesa.

"Sé lo que se espera de mí y lo que puedo darle al club, siempre intento hacerlo de la mejor manera posible. Y cuando vienen jugadores del calibre de Satoransky, 'Lapro' o Vesely, siento que se quita un poco la presión de que todos los ojos están puestos en ti, que al final ayuda", asegura.

La presión, un mal compañero

En ese sentido, Mirotic también ha hablado de cómo la presión puede generar ansiedad. "Eso es algo de lo que no se habla y debe hablarse bastante. Yo conozco jugadores que sufren mucho y de sufrir tanto han dejado de amar su trabajo. Tengo que decir que yo había momentos en mi carrera, cuando era uno de los líderes, que notaba muchísima ansiedad por demostrar que era el mejor, que debía meter 20 puntos, hasta ponía el equipo o los resultados por encima mío para demostrar que era el mejor. Y así no debe ser", reconoce.

Y no deja escapar la ocasión para asegurar que "con la edad y el tiempo se dió cuenta de que el líder tiene que ayudar a los demás, hacer que los demás sepan mejor su rol. Se trata de ganar colectivamente, esto no es tenis. Un ejemplo es Jokic. Es brutal cómo reparte juego y ha hecho crecer a su equipo. Un líder no es simplemente el que pega una bronca. Hay un líder silencioso, otro que habla mucho. De varias maneras se puede liderar".

La importancia de la psicología y la religión

Todo ello es algo a lo que se llega con mucho trabajo detrás. Y no físico, sino mental: "En el baloncesto moderno muchos clubes tienen sus propios terapeutas. Yo mismo también tengo un equipo con el que trabajo, gente con la que hablo, y eso sin duda me ayuda a gestionar mejor las cosas y hacer mejor mi trabajo. Así duro mucho más. Es importante que se hable de esto y que la gente que no lo lleve bien pida ayuda".

Eso sí, a él también le ayuda mucho caminar de la mano de la fe. "No es ningún secreto. Soy una persona de mucha fe. Soy ortodoxo cristiano. Creo y confío en Dios Jesús Cristo, y para mí es clave en todo en la vida. La mayoría de mi tiempo, cuando puedo, rezo. Antes de los partidos también. Le pido a Dios que me ayude y me lleve a donde me tenga que llevar y sobre todo me dejo en sus manos. La religión es muy importante en cada uno de nosotros y es algo que se está perdiendo, desafortunadamente. Para mí es algo clave. Eso lo transmito también a mis hijos", indica.

Un adiós sin fecha, pero que será como 'granjero'

En este sentido más personal, el montenegrino es una persona tranquila y familiar. Por eso, no resulta extraño que incluso no descarte dedicarse a la granja que desde hace tiempo tiene en Serbia. "Yo sigo todo el trabajo desde la distancia, estoy en contacto con la gente de allí que me lo lleva. Es un trabajo complicado, que se está perdiendo últimamente, aunque nosotros dependemos de la gente que lo hace. A mí me encanta", añade.

Y ante la pregunta de si se ve como granjero o llevando el tractor, responde: "¿Por qué no? No me he metido en este negocio por una cuestión de ganar dinero, sino de sentirme satisfecho, de hacer algo que me llene. No hay duda de que pasaré un buen tiempo ahí, eso quiero. Y quiero que mis hijos lo pasen también, que aprendan y vivan esa infancia en la naturaleza, con los animales. Ahí no tenemos ni televisión, estamos un poco desconectados, disfrutando de la naturaleza".

Eso sí, aquello llegará una vez ponga ponga fin a sus bailes sobre el parqué… Y no sabe cuándo será. "No lo sé. Soy de esos jugadores que prefiere jugar hasta que se sienta bien y pueda ser alguien importante. Una vez que vea que estoy sufriendo demasiado, que mi cuerpo no me da o que estoy por estar en el banquillo, jugar cinco minutos, viajar con el equipo, ahí ya lo dejo. Por eso es importante cuidarme, estar bien, estar cómodo y si veo que no es así seré el primero que levanta la mano y voy a decir que basta", cierra.