Un partido de presiones encontradas entre Partizan y Real Madrid en Belgrado
Los de Chus Mateo buscarán la épica para forzar el quinto partido ante un conjunto de Zeljko Obradovic con la necesidad de ganar y cerrar la eliminatoria ante su parroquia.

Belgrado.- Hoy sólo vale ganar. Para unos y para otros. Hace menos de una semana, tras el segundo partido en el WiZink, eran muy pocos los que creían posible que el Real Madrid tuviera la oportunidad de igualar la eliminatoria. Pero así es el baloncesto. El primer partido fue un choque de fuerzas igualadas que acabó definido por los detalles y el acierto de un Punter que hoy no será de la partida. El segundo, un cúmulo de errores que termino por eclosionar con aquella pelea que, salvo por las sanciones, ya se ha dejado atrás. Y el tercero, otro encuentro igualado en el que los blancos supieron reponerse y tener la concentración necesaria para seguir vivos en la Euroliga cuando más negro parecía todo. Por eso, hoy sólo les vale ganar.
El conjunto blanco sabe bien de qué va esto. Al menos, tiene un buen espejo en el que mirarse dentro de casa. "Vemos al equipo de fútbol, sus remontadas en Champions... Eso nos inspira", decía Edy Tavares, el hombre clave para un Real Madrid que, aunque recupera a Deck para reforzar el juego interior, todo apunta a que no podrá contar con Vincent Poirier.
El pívot francés sufrió unas molestias durante el calentamiento del martes que le impidieron ser de la partida y que, ayer, lo dejaron sin poder entrenar. Y lo cierto es que el Real Madrid de baloncesto necesita, además de olvidarse de los fantasmas del primer cuarto del martes, plantear una buena defensa que ayude al caboverdiano ante la ausencia -esta por sanción- de Yabusele, que le hará (otra vez) a sufrir una gran carga de minutos.
A diferencia del martes, que jugó tras una semana parado por los problemas en la rodilla, esta vez sí que Tavares arrastra el desgaste físico del partido anterior. Y es que, por contra, quien sí que vuelve a tener hoy su juego interior al 100% es Zeljko Obradovic. Mathias Lessort regresa, tras cumplir su castigo, para formar dúo con Smailagic y tratar de frenar que el conjunto blanco -y su pívot- tenga soltura en la pintura.
Lo que sí que seguirán teniendo un "problema ofensivo", como dijo Obradovic tras el choque del martes. La baja de Kevin Punter, el máximo anotador del equipo, volverá a hacer que sus compañeros tengan que dar un paso más en ataque. Y más aún que el otro día. "No compartimos bien el balón, no hicimos buenos tiros y por eso, perdimos el partido. Hemos jugado demasiado lento en general en la segunda mitad", reconocía el técnico del Partizan, que buscará remediar estos aspectos de cara al partido de hoy en el que también tienen una carga extra: responder ante su afición.

La derrota en el Stark Arena dejaría la serie a merced de lo que ocurra en un quinto partido en Madrid y, además, significaría que Partizan no han logrado ningún triunfo en casa. Es por eso que esa presión por ganar también tendrá que ser controlada a nivel psicológico, algo de lo que precisamente pecaron hace 48 horas. Y ahí estará el Real Madrid de baloncesto para tratar de impedirlo.
Los blancos, que ya rompieron los sistemas del Partizan con la defensa en zona 2-3 durante el último partido, ajustarán ahora el esquema ante la incorporación de Lessort... Y de Deck. Pues el argentino ha sido una pieza clave en los intangibles del juego interior cuando ha hecho falta que pasase a jugar de '4'.
Eso sí, lo que está claro es que el Real Madrid de baloncesto necesita de la versión defensiva de Mario Hezonja que se vio el último día (fue el máximo reboteador con 14, doce de ellos defensivos) y que Dzanan Musa muestre más calma para evitar tiros precipitados y malas decisiones -la juventud e inexperiencia se está haciendo de notar- que le están emborronando la eliminatoria.

Si el Real Madrid logra ajustar cosas como esta y volver a tirar de la inteligencia y veteranía del Chacho y Rudy, los blancos tendrán más opciones ante un Partizan que ya ha dejado claro que no quiere dejar ningún cabo suelto y que esta vez a la segunda va la vencida. A partir de las 20:30 horas otro choque de colosos arranca en un Stark Arena que, eso sí, no tendrá ningún tipo de show, ni música festiva y que guardará un minuto de silencio en memoria de las nueve víctimas, entre ellas ocho menores, que fallecieron ayer a manos de un adolescente de 14 años en el tiroteo que se produjo en una escuela de Belgrado.