Saras, Vesely y la contundencia psicodélica

Para un equipo grande, de plantilla larga, ya no significa mucho ganar campeonatos de liga regular. Tampoco sumar rachas de victorias seguidas en otoño o invierno. Siempre un punto de fortuna a la hora de conseguir un emparejamiento ayuda, pero lo que tú traigas a la mesa de concentración, dureza y salud en abril y mayo es primordial.
Lo único que te da más seguridad ante un formato tan duro como es la F4 de Euroliga es conseguir estar en rendimiento ascendente en el momento adecuado de la competición. El Barça está en una racha abierta de 9 victorias consecutivas. En ella ha tenido a 3 de los equipos de zona de descenso de ACB, pero también dominó el Clásico y sumó tres victorias en el playoff de la Euroliga, una de ellas en la complicada cancha de Zalgiris. Si nos vamos a marzo, los blaugrana están en 17-2. Únicamente mordieron el polvo contra Bilbao y contra el repunte de Olimpia Milano.
Unos días antes de empezar esta racha acaecieron, hechos a recordar…
La vuelta al Barça en 80 días
El Barça jugó en el Palau contra Zalgiris (siempre Kaunas) en Liga Regular un viernes 2 de Marzo. Tras una victoria plácida, hasta aburrida, se ponían en la carretera para perder contra Casademont Zaragoza (llegaron a perder de más de 20 puntos al descanso), contra Olympiacos y una tercera derrota consecutiva contra Fenerbahce. En mitad de esa semana maño-greco-otomana, su entrenador Sarunas Jasikevicius fue a un concierto en Atenas donde fue visto cantando y sonriendo con una conocida canción de la artista local Anna Vissi. Fue objeto de seguimiento y crítica por parte de medios catalanes, nacionales y extranjeros.
🥳La fiesta de Jasikevicius...
— Pick&Cast (@PickAndCast) March 12, 2023
Tal y como se ve en el vídeo, el entrenador azulgrana fue visto en una sala de conciertos de Atenas al día siguiente de la derrota ante Olympiacos.
Aficionados del Barça ¿os importan las imágenes o no os importan? 🔵🔴👇pic.twitter.com/UV5AzA4b2T
Si se le ve demasiado enfadado y apretando, alzando la voz, malo. Si se le ve al hombre sonriendo, tampoco. Un entrenador solo puede estar contento o enfadado cuando el equipo gana. Un entrenador no puede estar contento ni demasiado enfadado cuando el equipo pierde.
Más allá de lo que el entrenador hiciera en su ocio (era un día que tenía libre la plantilla en medio de una semana muy exigente), el Barça no estaba jugando bien, no había ganado la Copa del Rey y el tema de conversación era qué pasaría con el futuro del entrenador para la temporada siguiente.
No cambiar nada para que cambien todo. Si algo hay que valorar del entrenador lituano es que marca unas normas fijas defensivas y ofensivas, el margen para salirse de ese marco es menos flexible que en otros entrenadores de élite. Sobre una misma base, quizás con la recuperación de algunos lesionados, de repente, la máquina apisonadora arrancó para hacer lo que mejor sabe, ningún acelerón, velocidad crucero, ruta fija sin salirse de esa calzada de responsabilidad individual defensiva, sistemas ejecutados con timming correcto y penalizar los cambios del rival con buenos ángulos de pase y movimiento sin balón. Todo eso, que es la misma receta habitual, les ha dado como frutos 85,9 puntos anotados en estas 17 victorias de la racha contra 72,5 en contra. Un Net Rating de +13 cuando más necesitas pulverizar dudas externas e internas.
Desde aquella victoria contra Zalgiris precrisis, a principios de marzo, hasta el día de la final de la Euroliga (también es el día del partido del tercer y cuarto puesto, ojo) hay 80 días. Una vuelta al mundo dentro de un equipo de baloncesto.
Sobre el emparejamiento contra Zalgiris Kaunas, todos convenimos (a día de hoy, somos muy de posterioris) que Fenerbahce, Partizan y Maccabi eran peores rivales para los cabezas de serie. Perder un tercer partido en casa de los verdes lituanos podía haber entrado en lo probable, pues consiguieron el éxito de la temporada (receta parecida a la de Baskonia) siendo muy fuertes al calor de su afición. No hubo caso, Vesely decidió que este año no habría serie larga.
Jan Vesely, pocas sonrisas
Este pívot es checo pero criado en el alto nivel por maneras serbias. Las del Partizan en su día y luego con los conceptos defensivos de Zeljko Obradovic en Fenerbahce. Sabiduría de cuerpo propio, dosificación de vuelos para mates que rellenen espacios televisivos, mesura en faltas personales que le pasaban factura, mejora a largo plazo desde la línea de tiro libre y de repente un líder desde la media distancia. Jasikevicius adora ganar el poste alto: para jugar contra cambios defensivos como pasador, para caer en bloqueos directos y para romper los colapsos. Esa es la clave para que los equipos de Saras sean los que mejor porcentaje de triple tengan con una cantidad más bien baja de tiros intentados. Exprimir la posesión buscando mediante el eje una buena situación de tiro. Y para eso es perfecto Vesely en este momento de forma. No se le puede flotar en media distancia, está anotando mucho de esquina corta y de poste alto.
Y lo fundamental, es de estos jugadores que quieres si entrenas a un equipo grande. Defiende duro, no se conforma y juega bien los partidos más difíciles, como en el Stark Arena o contra rivales más físicos y en momentos más psicológicos como en el playoff. En el segundo, complejo porque vienes del 1-0 y puedes sentir relajación, Vesely hizo 33 de valoración. Y en el tercero, con el margen que traes, lo mismo. Los interiores del Barcelona siguieron hoja de ruta.
Sin duda la pareja Mirotic-Vesely han presentado la candidatura conjunta a equipo más en forma por resultados y contundencia. En tiempos de campaña electoral Vesely no regalará sonrisas, ni caramelos. Ninguna promesa. Solo hechos.
El poste checo es clave para el armazón ideológico de Jasikevicius. Precisamente fue en Otrava (localidad natal de Vesely) donde en un torneo junior del Zalgiris de un adolescente Saras, los agentes y las universidades le dieron una visión al joven base de un futuro fuera de Kaunas, fuera de Lituania. En su día ir a Ostrava para él fue un viaje hacia la esperanza, en este momento, la fe de ganar en Kaunas de vuelta pasa también por Ostrava.
Una canción 'Psychedelia'
Aquella noche en Atenas, con amigos, con su pareja, con algún otro miembro del cuerpo técnico, Saras cantaba un himno de la solista que daba el concierto. La canción decía: "Es una experiencia psicodélica, Y el mundo entero de repente, rellenos de colores extraídos del interior del alma".
En baloncesto es psicodélico.Como la victoria y la derrota por un punto (o por 13), que nos cambia la perspectiva de las personas y de su trabajo. De los profesionales. La victoria llena de colores de repente todo, sin mucho más sentido que unos números abajo o arriba. Así es el deporte a este nivel.
En la biografía del Jasikevicius jugador me llamaron mucho la atención estas líneas: "En Europa había grandísimos campeones, gente que siempre sabía lo que tenía que hacer con el balón en la mano. Hombres como Mike D'Antoni y Juan Antonio Corbalán eran buenos, tal vez demasiado. Siempre hacían lo que había que hacer, pero no sentía la misma emoción con su juego. Me aburrían. Ver a Magic y a Drazen era completamente distinto."
Un Saras joven y jugador sentía predilección por un baloncesto más de fantasía, de pases por la espalda, de intentar cosas aún a riesgo de equivocarse. Es muy interesante descubrir que su línea como entrenador es diferente y en el Barça actual sin dejar de reconocer que a Laprovittola le ha dado su espacio y es un jugador lírico, se apoya mucho en la capacidad física, de rebote y la sobriedad de Kalinic, Satoransky y el mismo Vesely.
Más allá de la batalla del estilo que en otros deportes genera pasiones y desencuentros, el Barcelona actualmente está convenciendo en base a las cualidades de sus jugadores líderes en defensa, el talento y liderazgo anotador del MVP aún vigente de la Euroliga, Nikola Mirotic y desde un juego contundente a la hora de tomar decisiones.