La segunda unidad del Barça también quiere ser la principal
Saras Jasikevicius rotó y dio minutos a jugadores menos habituales que respondieron y firmaron un buen papel ante Zalgiris.

Tener fondo de armario se antoja clave todo el año. Pero si algo tiene de particular la primavera es que un día te puede hacer más frío y al siguiente un calor propio del desierto y ahí, tener esas prendas que te permitan salir con seguridad de que no vas a tener ni uno ni otro es fundamental. Esto también pasa en el baloncesto. Y al igual que con la ropa, más aún en primavera, la época en la que arrancan los playoffs de todas las competiciones. Ayer, el Barça dio el pistoletazo de salida a su eliminatoria de Euroliga ante Zalgiris y demostró la importancia de tener una segunda unidad de garantías a estas alturas de la competición.
Bien es cierto que Saras Jasikevicius apostó por un quinteto 'habitual' con Vesely y Mirotic en el juego interior, Satoransky comenzando como director de juego, para luego turnarse la creación con Laprovittola y Abrines cayendo a la posición de 3. El primer cuarto terminó con un +12 para el conjunto culé que dio vía libre a Jasikevicius a mover banquillo. Y ahí entró en juego la llamada segunda unidad.
Primero, con Mike Tobey, que entró para suplir a Mirotic tras una dolencia en el pie derecho que acabó en susto, porque el montenegrino pudo volver a pista. Luego, con la entrada del joven James Nnaji, que formó dupla en el juego interior con el ex de Valencia Basket, algo muy poco visto en este Barça.
Por otro lado, Rokas Jokubaitis, que ocupó el puesto de base cuando Satoransky o Laprovittola estaban en el banquillo. E incluso cayó en alguna ocasión al puesto de escolta para tirar de muñeca y no fallar. El paso al frente que dio el joven base lituano le permitió convertirse en el tercer máximo anotador del Barça ante Zalgiris con 12 puntos, aunque también aportó en el rebote (tres) y para asistir (dos) e incluso logró robar dos balones. Argumentos contundentes para reivindicarse y demostrar que también puede jugar.

De quien también se vio un buen papel sobre la pista fue de Kyle Kuric. El escolta, que parece que esta temporada no había terminado de cuajar, anotó diez puntos y disfrutó de más de 21 minutos en la pista. Y hasta Sergi Martínez, que se perdió casi media temporada por una lesión en el tendón rotuliano, tuvo su oportunidad sobre el parqué y aportó dos puntos.
"El equipo está en buena línea desde mediados de enero. Los jugadores están motivados para estas citas. Han jugado todos bien", reconoció Jasikevicius en rueda de prensa tras la victoria. Y no era para menos. Que su equipo mantuviera una distancia suficiente para que no se le escapara el partido, estuviera quien estuviera en pista, dice mucho y bien del fondo de armario del que dispone.
Y si a eso se suma que todos hicieron méritos y mostraron ganas para que el técnico lituano cuente con ellos, mejor aún pues se antoja clave para, precisamente, poder dar descanso y rotar. Tanto que el que más minutos disputó fue Kuric con 21:30, un tiempo que deja claro que hay suficiente banquillo y de garantías para evitar que los jugadores se carguen de minutos.