Soldados de Dusko

'No estaba muerto, que estaba de parranda', dice la canción de El Muerto Vivo, que popularizó Peret. Eso es lo que ha demostrado el Baskonia desde la llegada de Dusko Ivanovic en su cuarto advenimiento como mesías del club vitoriano.
Es innegable su capacidad de cambiar dinámicas en los equipos.Ya lo vimos el pasado curso en el Estrella Roja de Belgrado. Oficializado su fichaje el 14 de noviembre del año pasado, fue capaz de lograr seis triunfos en Euroliga y cuatro más en Liga Adriática para un 10-0.
"Los resultados no están bien y, lo primero que tenemos que hacer, es apoyar a los jugadores para jugar con más confianza. Tienen que creer en esto. Todo el mundo tiene que tener paciencia para llegar a este punto", decía en su presentación el técnico montenegrino, que también aseguraba que "hablando con Josean para venir aquí le dije que yo quiero ganar. Vengo y quiero ganar. Por eso he venido aquí, para ganar".
Y eso es lo que ha conseguido, revertir una situación adversa en Euroliga de una victoria y cuatro derrotas con cinco triunfos en seis partidos, sumando sólo un partido perdido, exiguo por 2 puntos ante el Mónaco.
Defender y correr
En su trayectoria en Vitoria, Dusko ha soltado frases para la posteridad. Como aquella de "para defender tiene que gustarte esto. Tienes que estar enamorado de la defensa. Tiene que ser un placer para ti. Algunos jugadores todavía están en fase de simpatía con la defensa", allá por septiembre de 2021, dejando muy clara su filosofía de juego.
Traducido, ha rebajado los 87 puntos encajados en el 1-4 con 1,01 puntos por posesión y 116,6 en Eficiencia Defensiva a los 78,3 en el 4-1 con un respectivo 0,96 y 108,8. En el período entre las jornadas 6ª y 11ª, tercera mejor defensa de la Euroliga. Y es que la sensación es que los jugadores que están en pista muerden a nivel defensivo, y si no, al banquillo. Y a partir de ahí, a correr: ya es el segundo equipo que más canastas mete en contraataque con 4,9, a una décima del mejor equipo de la competición, el Real Madrid.
Además, a nivel ofensivo ha conseguido recuperar músculo desde la línea de 6,75 metros en triples convertidos y porcentaje de acierto, pasando de 8,8 y un 30,6 % a 11,5 y un 38,8 %. En general han pasado, aproximadamente, de un -11 en Eficiencia Neta a un +9.
Los hombres clave en los que se sustenta el equipo están claros por el minutaje en una rotación reducida, con cinco jugadores por encima del promedio de los 24 minutos. El multiusos Sedekerskis, que suma en todas las facetas (anotación con 11,4 puntos, rebotes con 9 y asistencias con 2) y supera en los seis choques los 33 minutos y medio, como los jugadores de antaño.
Junto a él, pero ya por debajo de los 30 con 27, un Miller-McIntyre bastante solo en la dirección de juego (¿llegará otro base?) y por detrás un Chima Moneke que, aunque ha bajado su anotación de 17,5 puntos a 16,2 pero porque tira menos ya, anota los mismos 1,15 puntos por posesión, y mantiene su energía. Pero hay que destacar los dos escoltas. Empezando por la recuperación de Howard al mejor nivel anotador del pasado curso, pasando de 13,4 a 21,3, tirando más tiros, sí, pero pasando de 2 triples a 4,3 por choque y de un 25,6 a un 43,3 % de acierto. Y al mejor Marinkovic, que promedia cinco puntos más por partido (de 7,8 a 12,8).
También ha ganado protagonismo en la rotación Dani Díez, que ahora juega casi 20 minutos, mientras que Costello ha sido recolocado en posición de cinco para ayudar a Kotsar siendo el center más usado. Diop, en plena recuperación, no acaba de entrar en la rotación con papel también residual de Mannion, de un Chiozza que ha ido de más a menos y a la espera de la vuelta de Rogkavopoulos.
Veremos si acaban entrando en una rotación para la que un Costello, que ya ha coincidido con el técnico, daba la clave: "Es complicado para algunos jugadores. Ya conocéis a Dusko, es un técnico difícil para el que jugar, tiene su estilo, pero cuando entiendes los beneficios de lo que él intenta, hacer creo que puedes tener libertad dentro de sus sistemas y los chicos lo están descubriendo".
Pero lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Y ese debe ser el siguiente objetivo de los vitorianos. Porque últimamente es difícil ver que, sin movimientos en las plantillas, los clubes que cambian de entrenador superen el efecto champán de su llegada. Y cuando baja el suflé, los equipos vuelven a las andadas.
El segundo problema, los picos de sierra de rendimiento entre dos competiciones de tanta exigencia como la Euroliga y la Liga Endesa, algo que no les sucede a los equipos de otros países porque sus ligas no son tan competitivas. Sobre todo, cuando las plantillas no son excesivamente largas, como es el caso y la rotación es tan reducida, o hay problemas de lesiones. No es fácil mantener la energía exigida.
Y eso es lo que está pagando el equipo vitoriano en la competición doméstica con la Copa en el horizonte y con un mes de diciembre con 12 partidos, de los que restan diez con cinco en casa seguidos y después cinco fuera.
Ojo con el calendario para estar en la cita de Málaga: se enfrentan como local al Lenovo Tenerife tras doble jornada de Euroliga, en la misma semana reciben al Zunder Palencia pero también visitan el Palau para enfrentarse al Barça para acabar pasando por Fontajau para jugar frente al Bàsquet Girona y cerrar la primera vuelta contra el Real Madrid en el Buesa.