EUROLIGA

La solución de emergencia del Real Madrid que echa una mano a Baskonia y Valencia Basket

La pizarra de Chus Mateo mostró ante el Partizan quintetos sin un base puro, rotaciones en el juego interior y una apuesta por Hugo González que revolucionó al equipo.

El Real Madrid celebra la victoria en Euroliga ante el Partizan. /GETTY IMAGES/MILOS VUKADINOVIC
El Real Madrid celebra la victoria en Euroliga ante el Partizan. GETTY IMAGES/MILOS VUKADINOVIC
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

"Todo el equipo ha hecho un gran partido, incluido Hugo González, que sólo jugó dos minutos, pero hizo un gran trabajo", admitió el entrenador del Real Madrid, Chus Mateo, tras la victoria ante el Partizan. Y lo cierto es que el que mencionase durante su valoración al joven escolta no fue baladí. Más que nada porque en un partido complejo y lleno de bajas, en el que además al técnico se le vio buscar soluciones de emergencia en la pizarra, usando a Abalde, Musa e incluso Causer como bases, si hubo un jugador que se puede decir que cambió el chip del equipo, ese fue Hugo González. Y sólo le bastaron dos minutos y 46 minutos para ello.

El Real Madrid viajó a Belgrado sin Rudy, sin Chacho y sin Sergio Llull. Es decir, sin dos de los jugadores que asumen la dirección de juego. Pero, además, Facundo Campazzo también llegaba justo tras haber estado con un virus. ¿Y qué significaba todo esto? Que Chus Mateo se quedaba tan sólo con Carlos Alocén como base puros para el duelo en el Stark Arena. Lo cual le obligó a inventar quintetos con los que equilibrar la defensa y el ataque. Y costó.

El Partizan comenzó rompiendo fácil de cara a aro por el centro, así que Chus Mateo empezó a rotar piezas hasta dar con la clave. Abalde y Musa comenzaron a turnarse en el puesto de '1' con Alocén después de que Campazzo apenas estuviese en pista durante la primera mitad más allá de los primeros compases (formó parte del quinteto inicial). Y a raíz de ahí empezó a buscar la fórmula correcta rotando prácticamente a toda la plantilla (salvo Ndiaye, que no pisó el parqué).

"Estoy muy contento porque a veces algunos de mis jugadores juegan más; otras, menos; pero todos ellos suelen estar preparados para el equipo. Su esfuerzo es bueno para el equipo y eso es lo más importante, estar juntos", aseguró el propio Chus Mateo tras un duelo en el que al Real Madrid pareció costarle entrar en juego. Tanto que el Partizan les puso las cosas difíciles durante la primera parte ya que no terminaban de encontrar la fórmula correcta... Hasta que apareció Hugo González.

El efecto Hugo González y el juego colectivo sin errores

A sus 18 años, cumplidos el pasado febrero, el escolta fue la apuesta de Chus Mateo para tratar de generar una reacción entre sus jugadores. Y lo hizo. González -por algo apunta alto de cara al Draft de la NBA 2025- se convirtió en ese revulsivo que no muestran las estadísticas al dar un chute de energía que el equipo blanco realmente necesitaba. Ahí fue, justo antes del descanso, cuando sus 2:46 minutos en pista cambiaron el chip del Real Madrid. Más allá de que luego Campazzo pudiera regresar y tirar del carro, encontrando esa gran conexión con Hezonja que certificó una victoria que dejó otro dato importante: las pérdidas.

Mientras que los balones perdidos era un apartado que había lastrado al Real Madrid tras las Ventanas FIBA del pasado febrero, ante Partizan el equipo cerró el partido con solo cuatro. "Hemos perdido sólo cuatro balones en todo el partido. Hemos tenido consistencia en el uno por uno y en el rebote todo el partido. Creo que la clave ha estado en perder sólo cuatro balones y dar 23 asistencias. Eso es muy importante para nosotros: compartir el balón y no perderlo para así crear buenos tiros y tomar buenas decisiones de tiro", admitió Chus Mateo. Y es que el juego por el que apuesta el técnico blanco es el de mover mucho el balón y compartirlo para buscar el mejor tiro posible, sea quien sea el jugador que tenga que asumirlo.

Así que lo cierto es que finalmente esta fórmula de emergencia que tuvo que aplicar el entrenador del Real Madrid funcionó. Los blancos se llevaron la victoria, certificaron matemáticamente el primer puesto de la clasificación de la fase regular de cara al playoff y, de paso, también hicieron un favor a otros dos equipos españoles: Baskonia y Valencia Basket.

La ayuda del Real Madrid a Baskonia y Valencia Basket

Aunque la semana a Baskonia no le ha ido bien -dos jornadas, dos derrotas para los de Dusko Ivanovic-, lo cierto es que el equipo de Vitoria ha logrado mantener la ventaja respecto al Partizan. Y es que el equipo de Zeljko Obradovic, que hasta este jueves cerraba los puestos del playin, al perder ante el Real Madrid mantiene la misma distancia de dos victorias respecto a Baskonia. Ahora, el equipo de Dusko Ivanovic recibirá al Anadolu Efes, visitará al Real Madrid y, por último, cerrará la fase regular ante la Virtus Segafredo Bologna de la que, a falta del partido de este viernes, se encuentra a una victoria.

Sin embargo, en el caso de Valencia Basket, que el conjunto blanco le ganase al Partizan supone algo mucho mayor. El conjunto taronja estaba hasta ahora empatado con el serbio, pero fuera del playin. Si bien, esta noche ha dormido dentro de las plazas que disputan esta liguilla al no haber jugado todavía esta jornada -lo hace este viernes ante AS Mónaco-. Pero, además, Partizan y Valencia se medirán en la última jornada de la ligar regular, lo que en caso de empate podría dictar sentencia. Eso sí, antes de ello Valencia buscará la victoria la tarde de este viernes en la compleja cancha del Principado, visitará el Jueves Santo a Maccabi y recibirá en la Fonteta a un Asvel que ya no se juega nada la semana siguiente.