BALONCESTO

Un golpe de humildad comenzó a forjar la carrera de Pau Gasol

La leyenda del baloncesto, que recibió el Premio a la Resiliencia 2024, confesó cómo una cura de humildad siendo júnior fue clave en su trayectoria.

Pau Gasol recibe el VII Premio Resiliencia del Instituto Español de la Resiliencia. /EFE/J. J. GUILLÉN
Pau Gasol recibe el VII Premio Resiliencia del Instituto Español de la Resiliencia. EFE/J. J. GUILLÉN
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

El deporte profesional es una carrera de fondo que exige de una constancia absoluta y de mucha resiliencia. Una maratón incansable en la que los deportistas tienen que aprender a escuchar, compartir, rehacerse y levantarse una y mil veces. Y un claro ejemplo de ello es Pau Gasol. Una leyenda del deporte español y del baloncesto a nivel internacional, cuya trayectoria es un ejemplo para cualquiera. Y es que el que es considerado el mejor jugador de baloncesto español de todos los tiempos comenzó a forjar ese camino con un tropiezo que supuso un antes y un después en su carrera.

Pau Gasol relata esa primera experiencia con el primer equipo del Barça. NOELIA GÓMEZ MIRA/EDICIÓN: PABLO MUÑOZ

"Era júnior y Joan (Montes) era mi entrenador y convenció a Aíto García Reneses de que yo podía subir a entrenar con el primer equipo. Yo, obviamente, me veía preparado de estar en el primer equipo y de que ya estaban tardando (ríe)... Tenía esa confianza que tanto me caracterizaba. Quería esa oportunidad y estar con los mejores. Subí al entrenamiento y recuerdo que mi actitud, junto a Juan Carlos Navarro, que éramos los júnior, no fue la adecuada", rememora Gasol, algo que ocurre en muchas ocasiones a los más jóvenes.

"Nos dedicábamos demasiado a pedir faltas... me acuerdo al final en un entrenamiento que nos dijo Joan: con esta actitud de momento no vais a volver a entrenar con el primer equipo hasta... ya veremos", y aquel golpe con la realidad marcó un antes y un después en Pau Gasol.

"Fue duro, pero también una lección de humildad, de decir: oye, estás aquí, ten humildad y la siguiente oportunidad que tuve, esa sí que la aproveché. Mi actitud cambió y eso es importante aprenderlo para la gente joven porque a partir de ahí ya pude estar de forma regular con el primer equipo", reconoció el que fuera pívot.

Y es que ese primer tropiezo fue el que le hizo aprender a rehacerse y emprender ese aprendizaje sobre la resiliencia que tanto le ha acabado acompañando a lo largo de su carrera y que, ahora, incluso, le ha llevado a adjudicarse el Premio a la Resiliencia del Instituto Español de Resiliencia (IER). Un galardón que recibió este jueves en la sede del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, donde estuvo acompañado de otras leyendas como Felipe Reyes, Vicente Del Bosque o Julen Lopetegui.