El 2023 que lo cambió todo para los Hernangómez y una vuelta a casa de luces y sombras
Juancho y Willy decidieron regresar a Europa tras acabar su etapa en la NBA. El pequeño vuelve ahora de lesión. El mayor acusa la falta de minutos.

Enero de 2023. Los Hernangómez brindan un año más por lo que está por venir, sin saber que esos 365 días cambiarían para siempre sus carreras. Entonces, Juancho pertenecía a la plantilla de los Toronto Raptors y Willy, a la de los Pelicans. Fueron sus últimas experiencias en el otro lado del charco antes de dar el salto a Europa, a donde llegaron con el cartel de súper estrellas y donde ahora viven un inevitable período de adaptación por las grandes diferencias entre ambas competiciones.
Willy no ha encontrado aún su sitio en Can Barça. El pívot, incluso, ha quedado relegado a un rol secundario dentro de la rotación. Buena muestra de ello es que no ha llegado a los quince minutos en los cuatro últimos partidos de Euroliga. Su hermano sí lo ha superado, aunque con apuros en el mismo período. Paradójico viendo sus primeros partidos y cómo el tiempo no ha traído consigo una clara evolución.
El menor de los Hernangómez promedia 4.3 puntos y 4.7 rebotes en la presente edición de la Euroliga. Un total de 6.6 de valoración con un pico de 25 en su primer partido y un abismo de -2 en el enfrentamiento directo con su hermano. Más preocupantes son los minutos: solo superó los 20 en los tres primeros duelos. De hecho, el inaugural ante Olympiacos mostró la versión de referente que se esperaba. Aquel día anotó 13 puntos, capturó 10 rebotes y sumó a su casillero 43 minutos. Desde entonces, solo ante el Bayern alcanzó la decena de puntos anotados... Hubo una lesión de muñeca de por medio, si bien ya se había discutido su escasa participación ofensiva antes.
El mayor responde a otro perfil. Su rendimiento en ataque es incuestionable y repite en Barcelona los 'pero' que le lastraron en la NBA. Sus promedios (10.9 puntos y 4.7 rebotes para 12 de valoración) no implican para nada una reflexión negativa. Y exhibiciones como los 21-9 ante Fenerbahçe intuyen un jugador diferencial. ¿Qué ha ocurrido desde entonces?
Willy Hernangómez se sincera:
— Relevo (@relevo) November 9, 2023
💬 "Esta sensación de apoyo no la he tenido en estos casi ocho años en la NBA".
💬 "Todavía no estoy cerca del Willy que quiero ser en el Barça. Cada vez estoy más cómodo y adaptado, pero quiero que veáis al jugador por el que apostó el club". pic.twitter.com/uCDvglRxXZ
Roger Grimau ha optado por explotar la maestría defensiva de Jan Vesely e incluso jugar con pequeños antes que optar por Willy. Así se ha hecho ver ante Milan, Alba, Zalgiris o Mónaco. En este último caso, alcanzó, sin molestias de por medio, los siete minutos sobre la cancha. Sus dificultades para defender a estrellas rivales o que se cargue con personales con facilidad le han lastrado. Hasta él reconoce que todavía necesita tiempo: "Todavía no estoy cerca del Willy que quiero ser en el Barça".
El adiós a Estados Unidos
El caso de Juancho fue particular. En febrero, tras apenas contar con oportunidades en los Toronto Raptors, fue cortado para dar entrada en plantilla a Will Barton. Entonces, se convirtió en agente libre e incluso se especuló con un regreso exprés a Europa. Sin embargo, tras no ser reclamado por ninguna franquicia, comenzó a ejercitarse por su cuenta pensando en el Mundial y en un nuevo comienzo.
Los primeros meses de Willy tampoco fueron fáciles. Su caso es diferente, ya que estaba inmerso en la cultura de los Pelicans, donde era querido en el vestuario pese a no contar con demasiadas oportunidades sobre la pista. Aun así, la franquicia no apostó por renovar la opción de equipo y apuntaba a ser un suculento jugador de mercado: en su 'prime', MVP del Eurobasket un año antes, producción de puntos desde el banquillo...
Tanto Juancho como Willy oteaban un futuro incierto. La opción de la NBA seguía sobre la mesa, a la par que cientos de aficionados pedían su vuelta a Europa, donde tenían todo para ser diferenciales. Finalmente, optaron por esta segunda opción llegando a Panathinaikos en el caso de Juancho y al Barça, en el de Willy.
Un horizonte esperanzador
Los hermanos Hernangómez afrontar un 2024 de ilusión. Junto a Aldama y Lorenzo Brown, apuntan a ser las estrellas de España en el Preolímpico y, ojalá, en los Juegos Olímpicos posteriores. Pasados los meses de adaptación, es cuestión de tiempo que muestren en Europa todo su potencial y el baloncesto que llevan demostrando con la Selección desde que saltaron a la NBA.
No se les ha olvidado jugar al baloncesto. Juancho, por ejemplo, ha firmado grandes datos en el rebote y ha sufrido una lesión que le ha lastrado. Willy ha ofrecido números notables a falta de terminar de encontrar sensaciones en defensa. Por ello, tras las Campanadas, brazo arriba, copa llena y un 2024 para volver a ser los que eran. Los Hernangómez cierran un año que les cambió para siempre.