BALONCESTO

El foco en el mercado español, un casting y un buen feeling inicial cocinaron el fichaje de Álex Mumbrú por Alemania

Su perfil como entrenador casa con la idea de proyecto que quiere implantar la selección alemana.

Álex Mumbrú en una imagen de archivo. /EFE
Álex Mumbrú en una imagen de archivo. EFE
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Que Álex Mumbrú vaya a ser el nuevo seleccionador de Alemania ha sido una noticia que ha sorprendido a muchos. Pero lo cierto es que si uno mira el panorama internacional se encuentra a Jordi Fernández en Canadá, donde está también Ramón Díaz como seleccionador de los júniors y Víctor Lapeña en la femenina absoluta. Pep Clarós en Angola. Boris Balibrea como ayudante en Suecia… Es decir, no resulta extraño encontrar a españoles al frente, o con algún rol importante, de otras selecciones, por no hablar de banquillos de clubes donde cada vez hay más españoles. Pero, ¿esto por qué ocurre? Pues por el mismo motivo por el que realmente Alemania ha decidido apostar por Mumbrú.

En los últimos años, Alemania es un país que, a nivel de baloncesto, se ha caracterizado por la apuesta en general de perfiles jóvenes a nivel de entrenadores, con el fin de ir forjando un proyecto con continuidad en el tiempo, que cuente con esa frescura en la dirección. Y lo cierto es que, en este sentido, al igual que ha ocurrido con otros (como México, donde hubo entrenadores y seleccionadores españoles, por ejemplo, en su época dorada), el país en el que más se ha fijado para ello ha sido en España.

Asimismo, la Federación alemana tenía claro que quería que su seleccionador fuese un entrenador que se dedicase sólo y exclusivamente a la selección. Es decir, no querían un perfil como Luca Banchi, que además de seleccionador de Letonia es también entrenador en la Virtus Segafredo Bologna, lo mismo que hasta hace nada ocurría con España y Sergio Scariolo.

Teniendo en cuenta todo ello y que se quedaban sin seleccionador, ya que Gordon Herbert aceptaba el banquillo del Bayern de Múnich tras la salida de Pablo Laso, abrieron una especie de casting. El comité designado para ello se puso a buscar un posible candidato y ahí es donde apareció Álex Mumbrú. Según ha podido saber Relevo, a raíz de esa especie de casting, se produjo una reunión entre Mumbrú y los responsables de la Federación alemana. En ella, la primera impresión entre ambos, los puntos en común de cara al proyecto que tuvieron y el buen feeling inicial convenció a la Federación alemana para presentar una propuesta a Mumbrú y este aceptó.

Si bien, en este caso, otro de los aspectos que han resultado más extraños de la decisión, según ha podido saber este medio, ha sido la ausencia de consulta a los jugadores. En muchas ocasiones, aunque finalmente la decisión es de las federaciones, estas suelen pulsar las opiniones de sus mejores jugadores antes de decantarse por algún entrenador. Si bien, en este caso no se habría hecho, ya que todo se ha cocinado mientras Alemania disputaba los Juegos Olímpicos de París, donde Alemania se quedó en cuarta posición tras caer en la lucha por el bronce frente a Serbia.

¿Y por qué todo de forma tan rápida? Porque quieren que Mumbrú empiece a trabajar lo antes posible, ya que en noviembre hay Ventanas FIBA de clasificación para el Eurobasket que se disputa el próximo verano. Y el técnico tiene el reto de tratar de convencer a las estrellas alemanas, sobre todo los NBA, de que sigan en la selección, pues, por lo general, suelen tomarse algún verano de descanso, así como a los más veteranos para que continúen.

De este modo, como ya han adelantado otros medios alemanes, la intención de la Federación es anunciar y presentar este mismo jueves por la mañana al técnico catalán como nuevo seleccionador.