LEB ORO

Humildad, trabajo y un 'Jokic pobre': así se ha colado el Leyma entre la "religión" coruñesa del Dépor

El conjunto naranja lidera la LEB Oro con un triunfo de ventaja sobre el Estudiantes, al que también gana el 'basket average'.

Los jugadores del Leyma Coruña celebran un triunfo ante el Estudiantes./FEB
Los jugadores del Leyma Coruña celebran un triunfo ante el Estudiantes. FEB
Guillermo García

Guillermo García

Coruña vive estos días en clima de fiesta perpetua. Tras años de zozobra por los descensos del Deportivo y los sinsabores de un Leyma que se quedaba siempre a un escalón de la ACB, esta temporada todos sonríen mientras pasean por las playas del Orzán y Riazor. La ciudad alterna en su outfit las camisetas blanquiazules y las elásticas naranjas sin mangas que se han convertido en la nueva marea de la ciudad herculina.

Una corriente que comenzó a formarse en el Atlántico hace 11 años. En 2013 el equipo coruñés volvía a la segunda categoría del baloncesto español -de la que ya era un clásico- y desde ese momento se convirtió en un candidato perenne al ascenso a la Liga Endesa. Hasta en siete ocasiones el equipo gallego ha disputado los playoffs. Siete veces en que la ola rompía antes de llegar a la orilla.

Esta temporada todo parece diferente en la plaza de María Pita. La experiencia acumulada estos años es suficiente para no caer en la euforia de verse primeros tras ganar al Movistar Estudiantes, segundo clasificado y al que saca un partido de ventaja además de tener ganado el basket average. Del mismo modo, lo ocurrido años atrás sirve para no caer en el desánimo por una derrota ante Gipuzkoa como la sufrida el pasado martes. Todo forma parte de un proceso común en el vestuario.

"Tratamos de llevarlo con naturalidad. Sabemos que estamos haciendo las cosas bien. Tenemos mucha confianza en el trabajo que hacemos cada día. Sabemos que esa es la clave para que a estas alturas de la temporada estemos ahí en lo alto de la clasificación y vamos a seguir haciéndolo". Son palabras de Álex Hernández, capitán del Leyma Coruña y un jugador que se ha convertido en santo y seña para la afición y que sabe lo que es sufrir con este equipo, como le sucedió en 2022 cuando se rompió el ligamento anterior de su rodilla.

Entonces no podía imaginar la situación que vive hoy en día. "Cuando tienes una lesión grave, que requiere mucho tiempo de recuperación, se te pasan muchas cosas por la cabeza. Pero bueno, me quise dar también la oportunidad de intentarlo al máximo, de trabajar al máximo en mi recuperación. Y estoy contento de haberlo hecho y tratar de aportar lo que sea posible para el objetivo común y para este equipo".

"Aquí el Depor es una religión, pero la ciudad está muy volcada en general con el mundo del deporte. Especialmente este año"

Álex Hernández

Un equipo que ha conseguido provocar un cisma en Coruña y en su fe. "Aquí el Depor es una religión, pero la ciudad está muy volcada en general con el mundo del deporte. Especialmente este año. Y gracias al trabajo que se lleva haciendo desde hace años en la directiva, ahora también empieza a sonar mucho el Basket Coruña. No queremos competir con el Depor. Sería absurdo. Ojalá podamos ascender los dos".

La directiva a la que se refiere el base murciano la encabeza Roberto Cibeira, CEO de la sociedad patrimonial de Amancio Ortega. El trabajo de Cibeira ha dado sus frutos y ha conseguido que casi el 80% del capital del club provenga del tejido empresarial de la zona. Además ha conseguido convertir el club en sociedad anónima y que ahora pretende dar un último paso en su crecimiento con el ansiado ascenso.

"Lo importante es que nos dejan trabajar", apunta el técnico del equipo Diego Epifanio. "La directiva pone mucho empeño, porque no nos olvidemos que nosotros como club el presupuesto que manejamos mayoritariamente es de fondos privados. Es decir, que ellos tienen que hacer un trabajo para intentar conseguir ese dinero. El trabajo que hace la directiva en el sentido de de ingresos es muy importante y luego lo que yo creo que está siendo la clave para nosotros es que nos están dejando trabajar". Trabajo que ahora se traduce en resultados en busca del ansiado… ¿ascenso?

No se habla del ascenso

Esa palabra es tabú en el vestuario, según el capitán. "No, no lo mencionamos para nada. Es una ilusión y no vamos a renunciar a estas alturas. Pero también sabemos que esta es una liga complicada, que aún quedan muchas semanas y está llena de ejemplos y de demostraciones de equipos que parecen que van muy bien, que de repente encadenan varias derrotas seguidas y por eso nosotros tratamos de vivir todo eso con naturalidad".

De mantener la calma sabe mucho Diego Epifanio, el hombre que la temporada pasada se quedó a las puertas del ascenso y que este curso no quiere dejar los deberes para los playoffs. "Nosotros tenemos que transmitir normalidad. Es que es muy importante tener los pies en el suelo, siempre. Ser conscientes de que a todos nos hace mucha ilusión el estar arriba. Pero es que esta liga es muy difícil. No podemos volvernos locos ni cuando ganamos ni cuando perdemos".

Diego Epifanio, técnico del Leyma Coruña. FEB
Diego Epifanio, técnico del Leyma Coruña. FEB

Epifanio lleva dos temporadas en el banquillo de Riazor. Un pabellón que enloquece con su equipo y que puede ser lo más complicado de controlar dentro del equipo. "Nuestro mayor problema es el entorno, pero es que es lo normal. Todo el mundo sube a la ola y habla de maravillas, y cuando pierdes parece que es una desgracia. Y es una cosa más del deporte. Yo imagino que nuestros aficionados están muy contentos porque nuestro proyecto está entre los primeros y es evidente el impacto del equipo. Es la primera vez que se colgó un no hay billetes en el partido contra Estudiantes. Y eso es muy bueno, que nuestros aficionados estén contentos, que el equipo genere ilusión y expectación, que se hable del club en la ciudad. Eso siempre es bueno".

El trabajo de la directiva y de la dirección deportiva ha permitido a Epifanio configurar una plantilla con nombres que tienen experiencia en la categoría y otros clásicos de la ACB como Aleix Font, Beka Burjanadze o Goran Huskic, el 'Jokic' pobre. "Eso es una cosa que le pusimos en Burgos. Se empezó a hablar un poco de eso de que eran jugadores que tenían un juego muy parecido en la capacidad de pase y en el juego de poste alto. Siempre tuvimos esa broma en Burgos, pero aquí se lo he escuchado menos, aunque siempre llevará ese sambenito", afirma entre risas un Epifanio que todavía no tiene muchas mariscadas apalabradas en caso de ascenso. Prefiere esperar. Malo será.