Líbano y Angola, dos Cenicientas que no tienen nada de dulces
Los dos primeros rivales de España apuestan por un juego anárquico y físico para intentar desmontar los esquemas de Scariolo.

Líbano será el primer escollo para España en el Preolímpico (martes 2, 20:30h) y llega con dos principales novedades en forma de ausencias. La primera, la de Jad El Hajj en el banquillo, del que había sido entrenador jefe entre 2022 y 2024 y antes asistente, al incorporarse como nuevo seleccionador de Baréin.
Con él habían logrado el subcampeonato de FIBA Asia en 2022 por cuarta vez (primera desde 2007) y su cuarta participación en una Copa del Mundo, la de 2023, trece años después de jugar el Mundial de Turquía de 2010. Para sustituirle ha llegado Mirodrag Perisic, técnico serbio con sobrada experiencia en el baloncesto de FIBA África y Asia en Egipto, Túnez y Líbano.
La otra baja, la de su gran estrella, Wael Arakji, alias El Temido. Máximo anotador de la selección en el pasado Mundial con 18 puntos por partido, y que llegó a jugar una Liga de Verano de la NBA con los Mavs, es un base zurdo que lleva el 20 como Ginóbili al que admira e imita y al que apodan el 'Goran Dragic libanés'.
Ahora, tras coronarse campeón de la Basketball Champions League de Asia y ser nombrado MVP, ha decidido renunciar a la selección por el avanzado estado de gestación de su esposa y por la posibilidad de valorar ofertas del extranjero, donde ya ha jugado en China, Túnez, Qatar o Kuwait.

Por ello, los dos grandes referentes del equipo son Sergio El Darwich y el nacionalizado Omari Spellman. El primero es un escolta con un buen primer paso, explosividad en las penetraciones y tiro exterior mientras que el segundo, un interior versátil ex NBA que tras un año difícil a nivel de clubes (sólo seis partidos disputados), buscará redimirse en su selección con la dualidad de ser capaz de jugar interior y exterior (triples).
Amir Saoud, Ali Mansour y Hayk Gyokchyan, el core del Al Riyadi, jugadores a vigilar.
El joven Yousef Khayat, miembro de la Universidad de Michigan (NCAA), y Karim Rtail, que esta temporada ha jugado en el Neptunas Kaunas y que pese a no ser convocado ya debutó con la absoluta, son algunos de los nombres que deberían fortalecer a esta selección en el corto plazo.
La preparación de los Cedros ha tenido dos etapas, una en Lituania, donde jugaron tres partidos con sendas derrotas contra una selección de Lituania dirigida por Maksvytis y en la que estaban viejos conocidos de la Liga Endesa como Bendzius, Blazevic o Beliauskas. La segunda, de vuelta a casa, donde se incorporaron los jugadores del Al Riyadi que tenía que disputar la fase final de la BCL asiática.
Su gran aspiración pasar por el partido ante Angola tras haber ganado sólo un partido en competición oficial ante equipos europeos: en el Mundial de 2006 ante Francia por 74 a 73.
Angola y los malos recuerdos
Completado el relevo generacional, Angola se presenta a la cita de Valencia con sólo un jugador por encima de los 30 años: Joao Fernandes (31 años). Su sueño, volver a unos Juegos Olímpicos que no pisan desde Pekín 2008.
El gran poderío de esta selección es interior, encabezado por su NBA, el pívot de los Hawks Bruno Fernando (2'06 m). Junto a él están el flamante nuevo fichaje del Casademont Zaragoza Jilson Bango (2'08 m) y Silvio de Sousa (2'03 m). Todos ellos tienen sólo 25 años.

Músculo y centímetros que serán una buena prueba de fuego para la Selección Española y eso que es baja Kevin Kokila (2'03 m y 22 años), pívot del finalista de Eurocup Bourg, que ha tenido que pasar por quirófano por problemas en una muñeca.
En el debe, encontrar el equilibrio interior-exterior que no tuvieron en la pasada Copa del Mundo, quedándose por debajo del 20 % de acierto en tiros de tres (peor equipo). Para ello, a su motor Childe Dundao, menudo base de 26 años que suple con velocidad y explosividad el medir sólo 1,67 metros, han sumado a Selton Miguel, que no vestía la camiseta de Angola desde el Preolímpico de Kaunas de 2021.
Es un base de 23 años y 1'93 metros que ha pasado por Kansas State, South Florida y vivirá su año sénior en Maryland, con gran capacidad atlética capaz de llegar hasta debajo del aro para anotar pero también de castigar en Catch And Shoot, generarse tiros tras bote y con un gran rango desde más allá de la línea de tres.
De la aportación exterior de ambos y cómo encuentren a los tiradores para paliar el déficit de su último gran torneo dependen muchas de las aspiraciones de Angola en el Preolímpico de Valencia.
En la lista aparecen también el joven prospect Aginaldo Neto, base de la generación de 2006 procedente de la NBA FIBA África y que ha tenido algunos minutos en la Basketball África League con el campeón Petro de Luanda.

Dirigidos por el español Pep Clarós, han tenido dos stages de preparación en el más absoluto secreto. El primero en el país vecino, en Portugal, para después dirigirse a Serbia a jugar sendos amistosos frente al Dunav de Stari Banovci de la Segunda División y la selección rusa sub-20, cuyo partido no fue retransmitido por la Federación a petición del técnico de la selección africana.
Con el Angolazo de 1992 en los Juegos de Barcelona, siempre presente en el imaginario colectivo, España tratará de repetir resultado de los últimos enfrentamientos: Juegos de Sydney 2000 y Pekín 2008 y Mundiales de Indianápolis 2002 y Japón 2006.