David Kramer y el secreto 'insomne' del oro mundial de Alemania: "Herbert nunca dormía para preparar los partidos"
El nuevo jugador del Covirán Granada ya sabe lo que es debutar en ACB. Habla con Relevo sobre su llegada a Granada o cómo fue vivir el Mundial entre otras cosas.

Esta entrevista tendrá que repetirse a final de año. Básicamente para ver si David Kramer (Myjava, 1997) ha cumplido o no su promesa. "En dos meses, te responderé todo en español", dijo el campeón del mundo con Alemania, en un casi perfecto castellano, cuando recibió a Relevo en el Palacio de los Deportes granadino tras haber debutado en ACB con el Covirán Granada. Y si un World Champions -de los de verdad y el único que esta temporada jugará en Liga Endesa- te da su palabra sobre algo y te estrecha la mano para sellar el acuerdo, hay que creérselo y, por tanto, habrá que comprobarlo.
Más que nada porque si su dedicación para perfeccionar el idioma es igual que la que emplea para mejorar sobre el parqué quizá no haga falta ni esperar tanto tiempo. Basta con comprobar cómo tras el partido, el primero en su nuevo club y el primero en una nueva liga, lo que quería era irse a casa para ponerse el vídeo, verlo de nuevo y comprobar los errores que había cometido para corregirlos. Y seguramente eso también sea algo que ha vivido durante el Mundial gracias a su seleccionador, Gordie Herbert, un técnico que "nunca dormía" para seguir trabajando y acabar llevando a Alemania a la cima del mundo.
¿Cómo es llegar a casa y ver allí la medalla de campeón del mundo?
Es una locura increíble. La veo y aún no me lo creo. Es un sentimiento increíble y algo que se quedará para toda la vida.

¿Cómo recuerdas todo lo que ha sido el Mundial?
Son recuerdos geniales desde el primer campo de entrenamiento, el torneo en Abu Dabi, la primera fase en Japón... Todo fue simplemente increíble. Teníamos un grupo muy, muy bueno. Todo el mundo sabía cuál era la meta y sí, son recuerdos alucinantes e increíbles.
Cuando la final acabó, se hizo viral una imagen de tu seleccionador, Gordie Herbert, sentando en el suelo, respirando, exhausto. Fue la imagen más icónica del Mundial.
Sí, definitivamente lo fue. Quiero decir, fue icónico porque ponía mucho trabajo. Se iba a dormir a las cinco de la mañana con el cuerpo técnico. Nunca, nunca dormía realmente para prepararlo. Es un escenario increíble en el que estar. Ya sabes, todo el mundo lo está viendo y cada error es crucial en un Mundial como ese. Y lo hizo muy bien, se las arregló para ponernos en condiciones de ganar. Sinceramente, es muy duro estar en su lugar, tuvo que hacerlo, pero ya sabes, no fue un problema para él.
¿Cuándo empezó a creer realmente la selección alemana que era posible ganar el oro?
Sinceramente, teníamos el objetivo desde el principio, antes de ir a Japón. Teníamos una meta y era como: "Ey, ¿cuál es nuestro objetivo de cara al Mundial?" Y dijimos: el oro o medalla, sabemos que podemos hacerlo. Acabábamos de perder ante Estados Unidos en Abu Dabi y vimos nuestro nivel y dijimos: si jugamos nuestro juego, creo que nadie puede detenernos. Y sí, lo hicimos. Todos creímos, entonces fue: vale, se gana la primera, segunda, tercera y se gana la fase de grupos. Y ahora piensas: vale, tenemos Letonia... Y luego dices: bueno, jugamos un partido más. Y luego, ya sabes, una vez que derrotamos a los Estados Unidos, fue como: vale, sí, realmente podemos, realmente nos lo podemos llevar a casa.
El líder de la selección fue sin duda Dennis Schroder, elegido además MVP del torneo. ¿Cómo es jugar con él?
Es increíble. Mucha gente lo malinterpreta. Piensan que es difícil jugar con él, pero no lo es en absoluto. Es un gran líder. Es un gran jugador y es una gran persona, por supuesto. Él quiere que seamos mejores. Ganó el MVP en el Mundial y se lo merecía muchísimo. Él pone mucho trabajo en sí mismo. Yo estaba veliz por haberlo visto ahí arriba. Estaba muy muy contento por él.
¿Y cómo llevaste tu rol durante el torneo? Ser el jugador número 12 de Alemania.
El entrenador me lo dijo desde el principio, me había dejado claro que tal vez no jugara en absoluto. Es, ya sabes, una parte del equipo establecido dentro de la rotación. Y me dijo que podría estar en algún momento o no. Le dije: no me importa, voy a estar ahí, voy a aprovechar cada segundo que pueda para ser el mejor compañero de equipo, aportaré energía y me limitaré a hacer las pequeñas. Y si tenía un minuto o 40 minutos o 0 minutos, iba a estar al 100%.
Es un rol totalmente diferente al que se espera de ti en el Covirán Granada. ¿Cómo se cambia el chip en tan poco tiempo?
Cuando lo ves no es fácil, ya sabes, es mi primera semana o semana y media aquí. Así que me costó un poco encontrar el ritmo ofensivo. Y eso es, creo, lo más importante del equipo. Defensa, obviamente, ya sabes, tienes que defender. Yo estaba seguro en defensa pero en ataque los tiros no entraron. Necesito entender dónde están mis espacios. Pero, como digo, llevo una semana con este equipo. Intentaré ir a casa, ver la cinta… Me despertaré mañana y a trabajar de nuevo.
Comentas lo de irte a casa para ver el partido y así mejorar. Esa es justo una de las cualidades que Pablo Pin destacó de ti, tu hambre por jugar y mejorar.
Estoy muy cabreado porque perdimos y no pude ayudar al equipo de ninguna manera y eso me molesta realmente. Pero, ya sabes, es baloncesto. No puede ser siempre perfecto. Y mañana es un nuevo día. Puedo trabajar duro y puedo ver la cinta del partido. Hablaré con los entrenadores, veré qué puedo mejorar y mejoraré. Y sí, no puedo esperar a que llegue el siguiente partido.

¿Por qué decidiste fichar por el Covirán?
Elegí Granada porque fueron los primeros que creyeron en mí. La temporada había terminado. Había equipos pero realmente no habían mostrado tanto interés y Granada desde el primer momento fue como: "Oye, te queremos". Hablé con el entrenador. Tuve una gran, gran charla con el entrenador y Granada es muy agradable. Me gustó mucho. Era atractiva la ciudad, el equipo y vi que podía mejorar como jugador y como persona.
¿Cuál es tu objetivo o tu meta como jugador?
Obviamente tengo grandes aspiraciones. Sabes, estoy muy motivado. Tengo mis objetivos. Pero para mí, ahora lo más importante es ser un buen y gran jugador aquí en ACB. Mostré mi fuerza en Alemania. Ahora, vengo a mostrar mi fuerza en España. Sé que no va a ser fácil, pero, ya sabes, solo tengo que mantener una actitud positiva, seguir trabajando y las cosas buenas vendrán.
¿Y qué esperas de esta temporada y del equipo?
Hemos jugado sólo un partido hasta ahora. Estamos intentando construir el equipo y como se ha visto, tenemos un buen grupo de chicos. Sí, perdimos tras dos prórrogas, pero creo que demostramos carácter. Nunca dejamos de jugar. Y es un año largo. Es el primer partido. Mañana iremos a entrenar y entonces construiremos desde ahí. Veremos el vídeo y aprenderemos, pero creo que tenemos un gran grupo de chicos y tengo muchas ganas de este año.
¿Cómo ha sido debutar en Granada y vivir el ambiente del Palacio?
Asombroso. Realmente increíble. La gente decía que hay grandes fans aquí, pero yo estaba como, vale, vale, veamos. Y fue realmente increíble. Me quedé muy sorprendido por un segundo. Estuvieron todo el rato durante más de 50 minutos o 60 minutos, el tiempo que jugamos mostrando una gran, gran energía, un gran amor. Y estoy muy contento de que sean así los aficionados.