BALONCESTO

La defensa, las pérdidas y la falta de identidad lastran al Real Madrid

El equipo de Chus Mateo acumula cinco derrotas en los últimos nueve partidos y da signos de preocupación.

Chus Mateo, junto a Sergio Rodríguez, durante un partido esta temporada. /GETTY
Chus Mateo, junto a Sergio Rodríguez, durante un partido esta temporada. GETTY
Guillermo García

Guillermo García

El inicio de temporada en el Real Madrid sigue la corriente convulsa con la que terminó la pasada temporada. A pesar de cerrar el curso con el título de la Liga Endesa en las vitrinas, la rocambolesca salida de Pablo Laso dejó un poso de incertidumbre que se mantiene hoy en los resultados de un equipo que está dejando muchas dudas en sus primeros partidos del curso.

El Madrid ha disputado 15 partidos en lo que va de temporada, ha ganado 10 y ha perdido cinco encuentros. Una cifra especialmente significativa en ACB, donde ha cedido dos triunfos ante Baskonia y ante un Casademont Zaragoza que no había ganado ninguno de sus partidos disputados. Con Musa como líder y la seguridad que siempre ofrece Tavares, el conjunto blanco ha pecado de irregularidad en su rendimiento y ha dejado momentos en los que parece que al equipo le falta identidad.

Uno de esos momentos se pudo ver ante el conjunto maño, cuando el Madrid volvió a mostrar los mismos signos de debilidad defensiva que lleva enseñando desde que comenzó el curso. El Real Madrid encajó 47 puntos en la primera mitad ante el Zaragoza, otros 50 puntos ante Olimpia Milán (aunque finalmente el partido se terminó ganando) y ha encajado 78,7 puntos en sus primeros 15 partidos, casi dos puntos más que la media en los 15 primeros encuentros de la década anterior.

Los puntos en contra no son el único indicador de los problemas defensivos del Real Madrid. El conjunto blanco es el equipo que menos balones recupera en Liga Endesa, con un promedio de 8,9 mientras que en Euroliga sus números se van a 5,2 robos por encuentro.

Estas cifras contrastan con la solvencia en la pintura que mantiene el equipo blanco. Con un intimidante Tavares al frente, el conjunto dirigido por Chus Mateo es uno de los mejores a la hora de cerrar su aro. Es el segundo equipo que más tapones pone en ACB y tercero en Euroliga y promedia 3,6 chapas por encuentro. Además es el segundo equipo que más rebotes defensivos captura tanto en la competición doméstica como en la continental.

En ataque el conjunto blanco también tiene claroscuros. Especialmente a la hora de manejar el balón. Los de Chus Mateo acumulan 13,7 pérdidas por partido en ACB y 14,8 en Euroliga. Un dato alto para un equipo con las aspiraciones del Real Madrid y que se agrava si vemos el ratio entre pérdidas y asistencias, que se va a 2,25 pérdidas de balón por cada pase de canasta. Otro de los aspectos en el debe del equipo madridista.

Todos estos números además vienen acompañados de sensaciones, que siguen sin ser del todo positivas. Sobre todo a la hora de encontrar un patrón de juego. La no llegada de Campazzo (aunque la temporada estaba planificada sin él) ha acrecentado las dudas que tiene el equipo en el puesto de base donde han llegado a jugar hasta seis jugadores diferentes como son Sergio Rodríguez, Llull, Hanga, Musa, Abalde y Hezonja, a la espera de que vuelvan Alocén y Williams-Goss.

Los problemas ofensivos no sólo están en la línea exterior. También en la pintura Mateo está encontrando dificultades. Tavares mantiene el nivel de otras temporadas, pero cuando el caboverdiano se sienta el equipo no se sostiene en la zona. Yabusele y Poirier parecen estar pagando el esfuerzo del Eurobasket y todavía están lejos de su mejor nivel, lo que está afectando al juego ofensivo del equipo. Todavía hay tiempo de enderezar la nave y el parón liguero por las Ventanas puede favorecer al equipo blanco. Pero el reloj siempre apremia en un Real Madrid acostumbrado a otros datos.