Ni un diluvio pudo frenar lo que ya es un partido para la historia del UCAM Murcia
Centenares de personas hacen frente al mal tiempo para recibir con bengalas y petardos a los de Sito Alonso antes del tercer partido de las finales.

Murcia.- Hay días que son para la historia. Tanto, que ni siquiera una tormenta que ha provocado daños, caídas de árboles e inundado gran parte de la ciudad de Murcia -incluidos algunos sitios de la zona de prensa del pabellón- durante el mediodía de este miércoles puede frenarlo. Porque lo de hoy es histórico, pase lo que pase. Por eso, por mucho que el tiempo se pusiera en contra, la afición de UCAM Murcia se iba a perder, ya no sólo la gran cita, sino el recibimiento.
La citación era a las seis y media y las dudas por la meteorología eran infinitas. "¿Llegaremos a tiempo?", preguntaba una niña que no tendría más de seis o siete años a su padre. "Seguro que sí, tú tranquila", le respondía este. En ese momento, una comitiva dirigida por la policía local escoltaba un bus rojo. "¡Papá, papá!", le gritó la pequeña. "Tranquila, María, que ese es el Real Madrid", le respondió él. Eran las siete menos diez de la tarde, el tiempo acababa de dar una tregua, y conforme uno se iba acercando a los aledaños del Palacio de los Deportes de Murcia todo se iba tiñiendo de rojo.
"UCAM, UCAM", retumbaba ya en la explanada frente a la entrada principal.
Ahí, un centenares de aficionados del UCAM Murcia se agolpaban haciendo un pasillo mientras aguardaban a la llegada de los que son sus héroes. Esos que por primera vez los han hecho soñar y disfrutar a partes iguales con una temporada que, pase lo que pase, ya es histórica. Aunque, eso sí, confían plenamente en que hoy no se acabe y el viernes haya una segunda cita aquí.
"No puede ser, van a llegar los jugadores y va a empezar a llover", comentaban. Dicho y hecho. A las siete y tres minutos de la tarde, cuando el autobús de UCAM Murcia doblaba la esquina de la calle rompía a llover. ¿Pero eso iba a detener a los murcianos? Para nada. Bengalas encendidas, bufandas en alto y a recibir a toda la expedición.
Uno a uno fueron bajando del autobús y teniendo su particular pasillo de campeones. Lo que ya son para toda la ciudad y la región. Porque el deporte de Murcia está de moda, pero su baloncesto más aún. Y todo gracias a esa plantilla liderada por un Sito Alonso que fue recibido como lo que ya es, un héroe absoluto en la tierra a la que llegó con el objetivo de salvar al equipo del descenso hace cinco años y ahora ha llegado hasta las finales de la Liga Endesa.