LIGA ENDESA

El mayor triunfo del Real Madrid en Granada fue la vuelta de Rudy Fernández

El regreso del balear fue la mejor noticia para un conjunto blanco que tuvo problemas en el perímetro y dependencia de Yabusele y Tavares (62-82).

El mayor triunfo del Real Madrid en Granada fue la vuelta de Rudy Fernández
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Cuando en la jornada previa del partido, Rudy Fernández subió una foto en el avión camino de Granada con el equipo, el madridismo y gran parte de los seguidores del deporte de la canasta respiraron. Lo de Rudy y su muñeca es una de las cuestiones que más preocupa al baloncesto nacional. Más si cabe cuando ya estamos en año de Mundial. Cuando volvió el 22 de diciembre ante el Asvel, tras dejar atrás supuestamente esos problemas que lo llevaron a pasar por quirófano en septiembre y que le impidieron jugar Euroliga y Liga Endesa hasta entonces, nadie se imaginaba que solo unos días después, el 27 de diciembre en Bilbao, los fantasmas iban a volver. Un golpe en su talón de Aquiles lo dejó otra vez fuera… hasta este domingo. Rudy ha vuelto a ser parte de la partida en Granada de un Real Madrid que se olvidó de cómo se encestan los triples.

Precisamente, Rudy fue el único, junto con Sergio Llull, que hizo a los de Chus Mateo no irse de vacío en el casillero de tiros de tres al descanso. Y es que los blancos acabaron la primera parte con 2/17 en tiros de tres. Eso sí, vaya dos triples.

El primero, marca Mandarina, obra de Llull sobre la bocina para cerrar un desastroso primer cuarto a nivel de juego exterior, pero positivo de cara al marcador (14-19). El segundo, del dorsal número 5, que ha vuelto para dejar claro que su muñeca, la que tanto lastre le ha creado, está a punto. Realmente eso fue lo más destacado de un Madrid que, aún no terminando de arrancar, se fue al descanso por delante en el marcador (24-32). Y ahí lo cierto es que el mérito fue de Granada.

Bien plantado a nivel defensivo, con muy buenas transiciones, con una gran versión de Renfroe, no pecando de precipitación y con absolutamente todo el Palacio de los Deportes, que ovacionó, precisamente, el regreso de Rudy, metido en el partido. Covirán Granada desplegó todo su arsenal disponible gracias al debut de sus nuevos fichajes: Michael Caicedo y un Mike Moore que dejó como carta de presentación inicial un gran mate a una mano en la primera parte.

Eso sí, tras el receso, Chus Mateo, que ya había pedido a los suyos "no inventar canastas" y buscar aro sin florituras, tuvo que tirar de su arsenal más en forma y con más rodaje, porque el físico que implantó Granada no permitió a los blancos irse por encima de los diez puntos hasta casi el final del tercer cuarto. Y ahí, Yabusele y Tavares fueron los que desequilibraron el partido. Por eso, tampoco se pudo ver mucho más de Rudy, pues el Real Madrid baloncesto cerró el tercer cuarto sin contar con su participación y con solo un triple obra de Dzanan Musa. 46-57 en el marcador y 3/25 en triples. Ante ello, tras el partido Chus Mateo reconoció que "tenemos una plantilla con mucha rotación. La primera toma de contacto de Rudy fue en Bilbao y paró hasta hoy. Queremos que Rudy sea poco a poco otra vez importante para el equipo. Rudy está bien, como habéis visto, todavía le queda un poco y ojalá pronto sea otra vez su mejor versión".

Y así se vio en el último parcial, cuando Chus Mateo volvió a dar minutos a un Rudy que saltó a pista casi en el ecuador del cuarto y demostró de nuevo sus incansables ganas de volver a jugar. Y lo dejó claro con un segundo triple en un partido en el que estos brillaron por su ausencia (cerró el partido con 6/31). Tan solo él, Llull y Musa tuvieron algo de acierto desde el exterior. Por eso, realmente el mayor triunfo del Madrid, que ganó 62-82 en Granada, estuvo en el regreso de un hombre que, además, será clave este verano para la Selección nacional.