Willy reclama otro rol a Grimau: "En 15 o 20 minutos es difícil hacer muchas cosas y ayudar al equipo"
El pívot español lamentó en Rac1 su participación actual en el Barça, aunque reconoció el mérito de su compañero Vesely.

Willy Hernangómez llegó el pasado verano a Barcelona con la expectativa de convertirse en uno de los mejores jugadores del continente. Incluso parte de la afición del Real Madrid no entendió que el club renunciara a pujar por el internacional español, que deseaba volver a su país tras años en la NBA. Sin embargo, su primera temporada no está resultando del todo sencilla. El interior alterna grandes partidos, en general en Liga Endesa, con actuaciones más discretas o un rol menos protagonista. La competencia de Jan Vesely, en un magnífico momento de forma, es una de las claves, pero hay más. El propio jugador, ahora, ha querido reflexionar sobre su rol y su ambición en una entrevista en el programa Tu Diràs de Rac1.
"A nivel de equipo se toman las decisiones que creen son mejores para el equipo, luego otro tema es que sean mejores o sean peores pero esas decisiones hay que respetarlas y yo siempre he sido un jugador de equipo. Ahora, como jugador, creo que en el momento en el que estoy me gustaría tener un rol más grande y ser más importante. No ha habido ningún partido o uno en el que he jugado más de 30 minutos, fue contra Valencia Basket. Creo que esa responsabilidad hay que ganársela y me la quiero ganar y demostrar", comienza.
Es entonces cuando afirma sin titubear que no está satisfecho con su rol, aunque siempre reconociendo el trabajo de su pareja interior: "En 15 o 20 minutos es difícil hacer muchas cosas y poder ayudar al equipo, creo que es algo que me llegará. Es cierto que tengo un compañero como Jan Vesely que es muy bueno y tiene una gran experiencia y soy una esponja a su lado. Está siendo un gran compañero para mí porque me exige y me ayuda en el vestuario. Nos llevamos muy bien fuera de la pista. Es difícil que dos pívots que compiten por jugar se lleven tan bien. Jan ha renovado y vamos a estar aquí mucho tiempo juntos".
Eso sí, su relación con Roger Grimau es magnífica y reconoce que le ha hecho mejorar mucho como jugador y que ha sido parte clave en su adaptación: "Yo pensaba que esto no iba a ser tan diferente después de haber jugado con la selección en FIBA, pero es muy diferente. Grimau siempre me está exigiendo y tenemos una relación muy buena y sabe lo que puedo llegar a ser en el Barça y yo también. Aunque me apriete y se enfade conmigo yo lo necesito porque necesito que me apriete. Muy contento por estar y por ayudar al equipo".
Su rendimiento será fundamental para medir la fortaleza del Barcelona, que sigue sin encontrar su mejor baloncesto y, como el propio Willy, cuenta con noches brillantes y otros períodos de desconexión más preocupantes: "Somos muy conscientes del momento de la temporada que se viene, llega todo lo importante y no podemos tener tantos errores, tantos fallos y tantas desconexiones. Si miramos el año de cómo empezamos siendo un equipo nuevo creo que vamos por el buen camino".
Pese a ese baile de resultados, Willy sigue confiando en que el techo del equipo les puede llevar a hacer grandes cosas: "Ganar la Euroliga es el objetivo y es mi sueño personal. Es el sueño de un club como el Barça que aspira a lo máximo. Lo mínimo es estar en la Final Four y al menos jugar en todas las finales que podamos. Luego luchas y puede pasar lo que sea, pero estar allí ya es importante".
El Madrid y la NBA
El mayor de los Hernangómez ha dado un cambio radical a su vida. No solo por el baile Real Madrid-Barcelona, sino también por dejar la NBA, una competición muy diferente a nivel juego, trato al jugador o dinámica y rutinas. Willy, una vez más, tuvo que afrontar la pregunta de por qué decidió continuar su carrera en Can Barça.
"Lo dije en su día y lo sigo diciendo: respeto mucho las opiniones de la gente, pero agradezco sobre todo la gente que entiende y se alegre de mi situación y la oportunidad que el Barça me dio de jugar. Al Real Madrid siempre le estaré agradecido y siempre lo digo que me dio la oportunidad de jugar en la cantera y de debutar y es algo que irá conmigo. A día de hoy estoy en el Barça y disfruto de cada partido", cuenta.
Por último, celebró no seguir en la mejor liga del mundo, que supuso una dura travesía para él en los últimos años: "Soy el único jugador del equipo que ha jugado todos los partidos y estoy muy feliz de sentirme jugador. A veces te frustras porque las cosas no salen o porque quieres jugar más, pero el sentirte jugador de baloncesto es algo que echaba de menos en la NBA".
Vesely y Willy
Viendo los números de ambos, podría cualquiera pensar que Willy es el preferido de Grimau. En Liga Endesa, el internacional español promedia 20 minutos, 13,8 puntos, 7,3 rebotes y 17,9 de valoración. Es el mejor del equipo en este ámbito, mientras su compañero interior juega 17:28 por noche y solo anota 7,6 puntos.
En Euroliga, la participación de Willy Hernangómez se reduce a 16:16 minutos, tiempo en el que es capaz de anotar 11,3 puntos y capturar 4,8 rebotes. Vesely, por el contrario, juega más (21:40) y encesta más (12.9). Más allá de la simple estadística, el checo es una referencia defensiva y suele disputar los momentos decisivos de los encuentros.
De hecho, Willy ha sumado rachas preocupantes de juego, como los siete minutos ante Mónaco, los 13 ante Real Madrid o los 14 ante Panathinaikos, sin que en ninguno de los partidos existiese un problema de faltas que limitara su participación. Con la renovación de Vesely, como ha desvelado el pívot español, les esperan aún años juntos en Barcelona. Queda por ver si intercambian el rol o Grimau encuentra la forma de que compartan pista para ese deseo de Hernangómez de alcanzar la treintena de minutos por noche.