BALONCESTO | EUROPEO SUB-18

Mario Saint-Supéry, 'El Principito' adolescente que sostiene las esperanzas de España

El malagueño está siendo el mejor nacional en el Europeo Sub-18

Mario Saint-Supery tira ante Finlandia./FIBA
Mario Saint-Supery tira ante Finlandia. FIBA
Guillermo García

Guillermo García

España tenía muchas esperanzas puestas en el Europeo Sub-18 que se está celebrando en Finlandia. El aterrizaje fue de todo menos plácido, con una derrota ante Eslovenia que obligaba a levantar de nuevo el vuelo. Y el equipo español lo hizo ante los anfitriones, en un partido con un nombre propio: el del malagueño Mario Saint-Supéry, que se está erigiendo como la gran figura de la selección entrenada por Javi Zamora.

El escolta ya fue el mejor ante el conjunto balcánico, firmando el cuarto triple doble en un torneo continental de la categoría desde 2017, pero destapó el tarro de las esencias en el segundo partido. El canterano de Unicaja anotó 26 puntos -con un impresionante 5 de 6 en triples- para imponerse a los anfitriones en un partido sin margen de error si España quiere estar en la segunda fase. Algo que pasa por tumbar hoy a Lituania y así entrar en los cruces.

En un equipo con jugadores de la talla de Hugo González o Ian Platteeuw, el jugador cajista está sosteniendo las esperanzas de España mientras que da a conocer su apellido por Europa. Dos palabras, Saint-Supéry, con una sonoridad prácticamente idéntica a la de Antoine de Saint-Exupéry, el famoso autor francés de 'El Principito'. Un escritor nacido en Lyon, la misma ciudad de donde era la familia materna de Mario. Sin embargo, nadie puede confirmar que el célebre escritor sea antepasado del hoy miembro del sorprendente Tizona. Ni siquiera su padre.

"Hay una teoría, que no podemos corroborar, que el bisabuelo de Mario tendría como primo a Antoine de Saint-Exupéry. He ido preguntando a la gente más mayor de la familia de mi mujer y me dicen que pueden ser apellidos distintos. Pero cabe la posibilidad de que sea familia", apuntaba Kiko Fernández en una entrevista concedida a Málaga Hoy.

Allí, en el Rincón de la Victoria de la ciudad andaluza, comenzó a botar y a tirar a canasta un jugador que apunta a fábula, como la historia de su presunto antepasado. Un talento mayúsculo en frasco todavía pequeño que ya va embriagando a todos con su baloncesto. Puro descaro y un talento ofensivo ante el que ya se han rendido entrenadores como el seleccionador nacional Sergio Scariolo ("Me parece un tío con la cabeza bien puesta hacia dónde tiene que ir, con las ideas claras, con talento", apuntaba el italiano en la última concentración de la Selección) o toda una leyenda del baloncesto europeo como Vassilis Spanoulis, que aseguró que era uno de los mayores talentos en Europa.

Mario debutó con Unicaja con sólo 16 años. En Oostende, en competición europea, hacía historia como el jugador más joven en vestir la camiseta verde, con la que también ha disputado ya 17 partidos en ACB. Entre medias, veranos con las categorías inferiores de España y entrenamientos con los mayores de la Selección. Todo como parte de un proceso de maduración en el que nadie se quiere precipitar aunque su talento y descaro inviten a lo contrario.