BALONCESTO

Se acaba el año que consagró a Stephen Curry como una leyenda

Ganó su cuarto título y su primer MVP de las Finales, además ser nombrado top-75 de la historia de la NBA.

Se acaba el año que consagró a Stephen Curry como una leyenda
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

Hay muy pocos jugadores que en las redes sociales generen tanto debate como Stephen Curry. Sus fans más aguerridos tienen claro que es el mejor jugador de la historia mientras que los puristas del baloncesto clásico le acusan de haber arruinado el deporte con sus triples y un estilo de juego mágico, osado y hasta cierto punto, temerario. No estamos reinventando la rueda si decimos que Curry ha cambiado el baloncesto en los últimos tiempos, que ha revolucionado este deporte. Pero ningún año ha sido tan importante para el base de los Golden State Warriors como el que se acaba ahora.

Llegaba a 2022 con dos MVPs de la NBA, uno de ellos unánime, el único en la historia. Había sido campeón en tres ocasiones, siete veces All Star y otras siete veces All NBA, máximo anotador de la NBA en dos ocasiones y hasta había entrado en el selecto club del 50-40-90: 50% en tiros de campo, 40% en triples y 90% en tiros libres. Tiene dos (sí, solo dos) concursos de triples, aunque ya era el máximo triplista de la historia y estuvo en el quinteto rookie en 2010. Hasta en la universidad fue uno de los jugadores más importantes entre 2008 y 2009, sus últimos dos años en Davidson. Y este año ha conseguido todo lo que le faltaba.

Junio de oro

En 2022 ha sumado su cuarto anillo y, por fin, su primer MVP de las finales. Ya nadie le puede acusar de no aparecer en el momento más caliente. En 2015 fue Andre Iguodala quien lo ganó, principalmente por su labor de frenar a LeBron James y tanto en 2017 como 2018 el premio lo levantó Kevin Durant. Curry promedió 26 puntos en las primeras, y subió a 26.8 y 27.5 en los dos anillos consecutivos. Ante los Celtics fueron 31.2 puntos tirando 43.7% en triples, una de las mejores actuaciones en la historia de las NBA Finals. Su cuarto partido es considerado, desde el momento en el que sucedió, un clásico, una obra de arte moderna.

Curry llegaba al TD Garden con los Warriors 2-1 abajo, ante la mejor defensa de la NBA y con el público en contra. Draymond Green estaba jugando un baloncesto muy pobre, Klay no apareció hasta el tercer encuentro y la única buena noticia era la defensa de Andrew Wiggins ante Tatum. Faltando seis minutos, Boston dominaba por seis. Faltando cinco, por cuatro. Desde entonces, Curry entró en una espiral de locura anotadora. Parcial de 17-3 para cerrar el partido (del 90-94 al 107-97) con 10 puntos y una asistencia del '30'. Falló un tiro, acabó con 43 puntos.

Curry fue el máximo anotador de cada partido en esas finales excepto el quinto, donde se quedó en 0/9 en triples y 16 puntos. Los Warriors, tras el cuarto, no volvieron a perder: tres victorias seguidas, dos en Boston, y cuarto anillo para Curry. Y lo sumaba a un palmarés histórico solo en 2022. MVP del All Star Game, su primero. MVP de las finales de la conferencia Oeste, siendo el primer jugador en recibir el nuevo galardón, y como postre, en febrero fue nombrado uno de los 75 mejores jugadores de la historia de la NBA.

Dependencia absoluta

Curry también ha usado este año 2022 para demostrar que no hay nadie más importante que él en una pista de baloncesto. La prueba principal es que los Warriors de Klay, Dray, Poole y Andrew Wiggins (tres All Stars, todos campeones), sin Curry son el peor equipo de la NBA, pero con el base en pista, rozan la excelencia de los máximos candidatos al anillo. En los meses que van de temporada 2022/23, el equipo con Curry ataca 16.3 puntos mejor por 100 posesiones que cuando el base se sienta y defiende 2.8 puntos peor sin él. El magnetismo que genera es incomparable.

No es flor de un día ya que el final de la pasada campaña fue similar, aunque no tan exagerado. Sin Curry atacaban 5.4 puntos peor y permitían 0.7 más puntos al rival, un diferencial de 6.2 (por el 19.1 de este año). Hasta su lesión en el hombro, Curry corría entre los candidatos al MVP pese a tener a los Warriors lejos de la cabeza. Promedia 30 puntos, la tercera cifra más alta de su carrera, pero con 34 años. Solo en 2016 tiró mejor que esta temporada y es la cuarta vez que está metiendo más de cinco triples por partido con un porcentaje de locura. Si no es MVP es porque los Warriors están fallando.

Volverá cuando el hombro se lo permita y con los Warriors necesitando su mejor versión para poder luchar por el anillo, o siquiera clasificarse para los playoffs. Si Curry quiere el quinto título, que le pondría a la altura de Magic Johnson, Kobe Bryant, George Mikan o Tim Duncan, tendrá que volver a jugar a nivel MVP. Por suerte, viendo que en 2022 ha sido su año, no hay nada que nos evite pensar que para 2023 puede ser todavía mejor. ¿Qué viene después de leyenda? El Olimpo de la NBA.