¿Cómo afecta la llegada de Kyrie Irving a Dallas? La pareja con Luka Doncic les hace candidatos a todo
El base representa una mejora sustancial en la plantilla de los Mavericks que, con la pareja que formará con Doncic, les sitúa entre los máximos favoritos.

El que parecía que iba a ser el principal hilo conductor de la NBA hasta el próximo jueves, la saga Kyrie Irving, se ha solucionado rápido. La llegada del base australiano a los Mavericks cambia el paradigma de la liga por completo, añadiendo un All Star a una conferencia Oeste plagada de talento. Su aterrizaje en Dallas convierte a los Mavs en uno de los favoritos al título, un equipo que el curso pasado jugó las finales de conferencia y que lleva años buscando una segunda estrella para jugar al lado de Luka Doncic. Ya la tienen, ahora toca competir.
Dallas solo pierde dos jugadores de la rotación, un base como Spencer Dinwiddie, cuyos minutos los tendrá Kyrie a partir del miércoles, y Dorian Finney-Smith (además de varias rondas del draft). Pero no es lo que se va, es lo que llega. Un perfil como Kyrie es la versión mejorada del Jalen Brusnon que perdieron en verano: un iniciador secundario, capaz de generar para sí mismo y para los compañeros, efectivo y eficiente de cara al aro y capaz de jugar con y sin balón. Lo ha hecho con LeBron James, con James Harden y Kevin Durant al lado o como principal estrella como fue en Boston.
Una nueva ofensiva
Su llegada al equipo de Luka Doncic abre un abanico nuevo de posibilidades para la ofensiva de Jason Kidd. De tantas veces que se ha comparado al esloveno con LeBron James, fue el Rey quién consiguió sacar el mejor rendimiento a Kyrie en un vestuario, con tres finales consecutivas y el anillo de 2016. En la serie por el título, Irving metió 40 o más puntos en cada uno de los últimos tres partidos. Es un jugador que, como Doncic, se crece en los momentos calientes y responde con grandeza: máximo anotador de la NBA en los cuartos periodos esta temporada.
Es cierto que existe un riesgo muy grande, y es la necesidad de que tanto el esloveno como Kyrie necesiten la pelota para ser diferenciales. El ratio de uso de Kyrie, porcentaje de posesiones de un equipo que un jugador finaliza (tiro a canasta, falta recibida o pérdida), es el décimo octavo más alto de la NBA con 29.4, y llega a un equipo que es propiedad de Doncic. El ex Real Madrid finaliza un 37.6% de las posesiones, la quinta cifra más alta de la historia de la NBA. El reto de Doncic será aprender a convivir con un generador, la ventaja es que hace mucho tiempo que no tenía un anotador de la talla de Kyrie en su vestuario, si es que alguna vez lo ha tenido.
Es una apuesta arriesgada. Kyrie Irving ha jugado un 51.6% de los partidos desde que firmó hace cuatro temporadas por Brooklyn entre lesiones, estar apartado del equipo por problemas físicos o causas extradeportivas que van desde no vacunarse contra COVID a publicar tweets con contenido antisemita. La duda, con un talento como Irving, es la disponibilidad y no su nivel de juego. Este año promedia 27.1 puntos, además de 5.3 asistencias, tirando un 39.9% en triples. Solo Dinwiddie, ya pasado de la franquicia, y el joven Josh Green están tirando mejor que Kyrie desde la larga distancia. Su presencia es la respuesta a las defensas que la NBA plantea a Luka Doncic.
El esloveno es el jugador que más veces recibe defensas dobles en la liga, con 19 por partido. Casi un tercio de las posesiones donde Luka toca el balón (32.3%) acaban con marcaje doble, cinco más que jugadores como Lillard, Trae Young o De'Aaron Fox. Kyrie también está en esa lista, mucho más abajo. Cada vez que Doncic suelta el balón, los Mavericks anotan 1.17 puntos por posesión, una cifra promedio. Tener a Irving al lado cambiar por completo como las defensas van a afrontar el duelo ante Luka, sabiendo que quien espera al triple ahora liberado es Kyrie.
Favoritos pese a la defensa
Otra historia será la defensa de Dallas. Han perdido a su mejor alero en ese aspecto, Dorian Finney-Smith, encargado de marcar al mejor jugador rival y ni Kyrie ni Doncic son grandes defensores. El quinteto de los Mavericks, con además Christian Wood, no genera ningún tipo de solidez a la hora de frenar a los rivales. La defensa de Dallas es ahora mismo la séptima peor de la NBA, solo por delante de los cuatro peores equipos de la liga (Spurs, Pistons, Rockets, Hornets), además de Portland y Utah. Por eso no debería sorprender otro movimiento en Dallas buscando reforzar el punto más débil del equipo. Y en la rampa de salida nombres como el del propio Wood o Tim Hardaway Jr.
Desde que se filtró la información del traspaso, los Mavericks se han convertido en el séptimo favorito al anillo, cuarto en la conferencia Oeste tras Denver, Memphis y muy cerquita de Golden State, que acaba de perder a Steph Curry por varias semanas. Y toda la presión está en la franquicia, no solo por ganar, sino por demostrar a Kyrie que merece la pena seguir en Dallas. Irving será agente libre el 30 de junio y tendrá que decidir si quiere o no seguir jugando en una franquicia donde solo va a estar cuatro meses antes del final de curso. Tiempo en el que Doncic, Kidd y la gerencia tendrán que convencer a Irving del proyecto.
Empiezan la era de los Dallas Mavericks de Kyrie Irving y Luka Doncic. La que puede ser la mejor pareja de la NBA, dos jugadores que en su mejor nivel pueden ser top-10 de la liga y que sueñan con levantar su primer anillo, o su primer anillo lejos de la sombra de LeBron James. Hay cuestiones por resolver, dudas sobre el funcionamiento y el encaje de Kyrie en la plantilla y el vestuario, pero a nivel talento, los Mavs han conseguido el mejor jugador disponible. Y ahora son, sin ningún pero añadido, candidatos a ganar el anillo.