A Anthony Edwards se le acaban las comparaciones con Jordan: 43 puntos y victoria en Denver
Los Timberwolves asaltan la pista del campeón para abrir la segunda ronda y mandan un aviso al Oeste.

Se esperaba mucho de la serie entre Minnesota y Denver, y el primer partido no ha defraudado. Dos de los mejores equipos de la NBA, dos favoritos al anillo, y solo un Anthony Edwards. El jugador, de 22 años, metió 43 puntos para forzar la primera derrota de los Nuggets en casa en una serie del Oeste desde 2022 (99-106). Llegó a la pista del campeón tras barrer a Phoenix y Kevin Durant en cuatro partidos y le dejó claro a Denver que este año el Oeste no será un paseo como el curso anterior. Y que si quieren volver a las finales van a tener que pasar por encima de Edwards y los Timberwolves, algo que se presume mucho más complicado que la primera ronda ante los Lakers.
Anthony Edwards crossover pull-up 🔥🔥🔥 pic.twitter.com/Zq4XPzjIwN
— Kevin O'Connor (@KevinOConnorNBA) May 5, 2024
Un triunfo histórico en Minnesota que representa la madurez de Edwards y del proyecto. Un equipo que la última (y única) vez que jugó semifinales de conferencia fue en 2004, ante los Kings con Kevin Garnett como referencia. En Ant han encontrado el heredero perfecto al trono de macho alfa para liderar la mejor defensa de la NBA, y ante Nikola Jokic lo han demostrado dando el primer puñetazo en la serie. En el último partido de temporada regular perdieron ante Phoenix, una derrota que les mandaba al tercer lugar y les obligaba a jugar primera ronda ante los Suns (0-3 en temporada) y semifinales ante los campeones sin factor pista. Apenas cinco partidos más tarde, Phoenix ya está en casa y los Timberwolves ya han recuperado el factor. En lo que fue uno de los mejores partidos de baloncesto del año.
Arrancaron los Timberwolves como en la serie ante Phoenix, y Denver como en cada partido ante los Lakers. El marcador de salida era de 18-4 con Anthony Edwards imparable y Minnesota metiendo cada tiro. Siete minutos duró el momento de euforia antes de que Nikola Jokic y Reggie Jackson le dieran la vuelta al partido. Un parcial de 21-3 le daba la vuelta antes del final del primer cuarto. Desaparecía el ataque de Minnesota y con Denver al galope, el pabellón se despertaba del susto inicial. Al descanso Edwards sumaba 25 puntos y el resto de los Timberwolves se combinaban para 15 y apenas seis tiros de campo convertidos. La diferencia de solo cuatro puntos a favor de Denver, en parte por la errática primera parte de Jamal Murray y la defensa sobre Jokic, era un milagro.
La charla en el vestuario de los Timberwolves tuvo que ser épica, porque incluso sin Chris Finch, entrenador en jefe lesionado en el cuarto partido ante los Suns, el tercer cuarto fue una oda ofensiva. Metieron 12 de los primeros 13 tiros, para acabar con 14/19 el cuarto y le daban la vuelta de la mano de un Karl-Anthony Towns que daba la cara en ataque, y que volvía a equivocarse en defensa con dos faltas tontas que lo ponían en peligro. Sobre todo porque al inicio del último cuarto cometía otras dos, todavía más infantiles, para permitir el 2+1 de Gordon primero y el 3+1 de Jamal Murray segundos más tarde. Al banquillo con cinco faltas en lo que fue una gran noticia para Minnesota, porque dio paso al momento Naz Reid.
El ganador del premio al mejor sexto hombre metió once puntos casi seguidos y 14 en total en el último periodo para mantener a Denver atrás. A cada golpe de Murray o Jokic respondía Reid. Y cuando el interior no tenía más fuerza, volvía el balón a las manos de Edwards que bailó con todos y salió ganador en casi cada cruce. Fueron 43 con 17/29 en el tiro, con siete rebotes, dos ofensivos y dos tapones, además de solo una pérdida de balón. Defendiendo a Jamal Murray en la primera parte y defendido por todos los especialistas de Denver. Nada, nadie pudo frenar a Edwards que el año pasado promedio casi 32 puntos ante los Nuggets y por ahora se ha ido por encima de los 40. Primer jugador desde Kobe en conseguir dos partidos seguidos de 40+ con 22 años y las comparativas con Michael Jordan empiezan a ser demasiado fáciles.
Mike Conley sigue siendo el jugador más confiable de la plantilla, sin excesos ni errores. Fueron 20 puntos, 10 asistencias y un +20 con el base en pista, que supo cuando dejar a otros marcar el ritmo, y cuando coger el timón de la ofensiva de Minnesota ante momentos de caos. Especialmente con unidades de banquillo, que no estuvo tan acertado en ataque, Reid al margen, como en la serie ante los Suns. Sí que tuvieron una gran noche en defensa, dejando a Jamal Murray en 17 puntos en 14 tiros (4-10 de dos), ayudados por la labor defensiva de Rudy Gobert, al que esta semana se debería coronar como mejor defensor del año en la temporada regular. Y los Nuggets van a tener que remontar, algo a lo que no están tan acostumbrados: Es la primera vez desde 2019 que pierden el primer partido de la serie.
No están para nada muertos, pero las dudas que levantaron los Lakers las han usado los Timberwolves. El banquillo de Denver, pese a los momentos de brillo de Reggie Jackson o los 7 puntos de Christian Braun, no ha funcionado y tanto Kentavious Caldwell-Pope como Jamal Murray arrastran molestias físicas. Necesitan salud para ser su mejor versión y ante unos Timberwolves tan físicos, no vale estar al 80%. Ni una versión donde Jokic se queda en 11/25 en tiros, pese a rozar el triple-doble con 32 puntos, 9 asistencias y 8 rebotes. Excelencia o billetes de avión rumbo a las vacaciones.