NBA

Anthony Edwards se luce ante su "mejor jugador de la historia" y pone a los Wolves 1-0

Edwards aseguró que Kevin Durant es, en su opinión, el mejor jugador de la historia. Y le metió 33 puntos en la cara.

Anthony Edwards, durante el partido de Timberwolves contra los Suns./AFP
Anthony Edwards, durante el partido de Timberwolves contra los Suns. AFP
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

En febrero de 2024, en el parón del All Star, le preguntaron a Anthony Edwards sobre su GOAT. Sobre quién es para él, según su opinión, el mejor jugador de la historia. Y en un debate generalmente cerrado entre Michael Jordan y LeBron James, Edwards sorprendió en su respuesta: "Kevin Durant". El jugador de los Timberwolves creció viendo a Durant, quien es "mi jugador favorito de todos los tiempos. Siempre he sido muy fan". Por eso, cuando el destino emparejó a Minnesota Timberwolves y Phoenix Suns en la primera ronda, para Edwards no era una serie más. Era una oportunidad de jugar contra el mejor jugador de la historia, y con lo que disfruta Ant los playoff, una de lucirse. Y de hacerlo en la cara de Kevin Durant.

Porque Edwards explotó en la segunda parte como pocas veces se ha visto. Al descanso llevaba solo 10 puntos y 4/8 en tiros, pero lo que vino después fue una exhibición ofensiva de recursos, estética y pasividad defensiva de los Suns. Tiros de media distancia y desde el triple, defendido por Devin Booker, Bradley Beal y por Kevin Durant. Nadie, nada podía frenar a Edwards en estado de gracia. Su tercer cuarto fueron 18 puntos con 8/11 en tiros para poner a los Timberwolves 20 arriba. Un recital que acabó con dos triples seguidos, en la cara de Kevin Durant, y con palabras dedicadas del uno al otro. No hay nada más caliente en la NBA que los playoff y pocos jugadores se crecen más que Edwards.

En su tercer año seguido en la lucha por el anillo, el objetivo es el mismo que cada temporada: subir sus prestaciones. En 2022, en su debut, pasó de 21.3 puntos en temporada regular a los 25.2 de playoff; el año pasado la cifra creció siete puntos, de 24.6 a 31.6. Tras promediar 25.9 esta temporada, su máximo de carrera, en su primera noche se fue a los 33, el máximo anotador del partido. Karl-Anthony Towns puso 19 y Rudy Gobert 14 con 16 rebotes en una noche que todo le salió bien a los Timberwolves. Desde el banco, Nickeil Alexander-Walker metió 18 y Naz Reid otros 12. Y entre todos dejaron a los Suns en menos de 100 puntos y sacando la bandera blanca a falta de tres minutos y con una diferencia de 20 en el marcador.

La gran duda de la defensa de Minnesota era cómo se iban a repartir a las tres estrellas de Phoenix: uno para Anthony Edwards, uno para Jaden McDaniels y el tercero, o Mike Conley o Karl-Anthony Towns. Y como los Suns respondían a la estrategia de Chris Finch, sabiendo que son uno de los equipos con mayor capacidad de anotar por encima de la defensa única y exclusivamente por el talento de Booker, Durant y Bradley Beal. Por desgracia para los Suns, solo Durant apareció en el primer partido de la eliminatoria. Metió 31, dos menos que Bradley Beal y Devin Booker combinados. Tendrán que remontar. En 2022 los Timberwolves ya dejaron escapar un 1-0, pero esta versión de Minnesota es muy diferente.

Resultados de la noche

  • Orlando Magic 83-97 Cleveland Cavaliers (0-1)
  • Phoenix Suns 95-120 Minnesota Timberwolves (0-1)

EL RESTO DE LA JORNADA

Demasiadas luces para Orlando

En el partido que abrió los playoff, la serie entre Cleveland y los Magic, a Orlando le quedó muy grande su vuelta a la lucha por el anillo. Por primera vez desde 2019, el equipo de Florida estaba en primera ronda, pero su ataque no apareció ante los Cavaliers. Se quedaron en apenas 83 puntos, sin llegar al 33% en tiro de campo (28/85) ni al 23% en el triple (8/36) y además, se dejaron 11 tiros libres sobre la mesa (19/30). Para un equipo cuyo ataque suele ser de los menos eficientes de la NBA, fue demasiado. El ratio ofensivo del equipo fue de 88.2 puntos por 100 posesiones, al nivel del percentil número dos. Solo Paolo Banchero, con 24 tantos, superó la veintena.

Y así imposible ante unos Cavaliers que empezaron la eliminatoria acertadísimos: metieron los cinco primeros triples y abrieron un hueco que no se pudo volver a cerrar. Llegaron a estar 14 arriba en el segundo cuarto tras meter 33 en el primero, liderados por un Donovan Mitchell que fue señalado el año pasado por la eliminación ante los Knicks. Sus 30 puntos, junto al dominio en la pintura de la pareja interior, con Jarrett Allen y Evan Mobley combinados para 32 puntos y 29 rebotes, fue más que suficiente. El año pasado los Cavs aseguraron que "los focos eran demasiado brillantes en playoff" tras caer contra New York. Ahora es su turno, y Orlando la que se encuentra cegada por la luz de la lucha por el anillo.