CAPÍTULO I

Antoni Daimiel y su hijo Orson recuerdan a Andrés Montes: "Yo tenía 14 años y me enteré de lo que pasó por los periódicos y la radio"

El periodista de Movistar + y el hijo del mítico narrador recuerdan en Relevo la figura que revolucionó las retransmisiones deportivas en el 15º aniversario de su fallecimiento.

Orson Montes y Antoni Daimiel en la tertulia en Relevo./Relevo
Orson Montes y Antoni Daimiel en la tertulia en Relevo. Relevo
Guillermo García

Guillermo García

El 16 de octubre de 2009 los amantes del baloncesto y del deporte en general nos quedamos sin un pedazo de nosotros mismos con el fallecimiento de Andrés Montes, uno de los periodistas más geniales, carismáticos y originales que jamás ha visto nuestro país. Durante más de 10 años, el periodista, apasionado de la tortilla de patatas de Sylkar y de las pajaritas, puso voz a la NBA en España, consiguiendo crear un estilo tan imitado como inimitable.

Un personaje diferente que traspasó fronteras y que nos dejó demasiado pronto, a los 53 años. La noticia, por inesperada, sobrepasó el ámbito deportivo y conmocionó a buena parte de la sociedad española, que ese viernes de octubre se acostaba mascullando que la vida era un poco menos "maravillosa" sin el jugón.

La noticia no sólo pilló a pie cambiado al mundo exterior. Tampoco su círculo más cercano esperaba lo sucedido. Así lo confiesan dos de las personas que mejor conocieron a Montes: su hijo Orson y su inseparable compañero de fatigas durante cientos de madrugadas narrando NBA, Antoni Daimiel. Los dos comparten micrófono en una tertulia en Relevo en la que recuerdan al hombre que cambió la forma de narrar no sólo el baloncesto sino el deporte. Un genio de lámpara con pajarita que nos vendía el muñeco estirando el chicle como ningún otro.

"Yo tenía 14 años y mis padres estaban separados. Y yo siempre digo que yo me enteré de la muerte de mi padre por los periódicos y por la radio. Yo tengo ese recuerdo. Yo me acuerdo de llegar a casa, mi padre nos tenía que venir a buscar. Llegar a casa con mi madre y mi padre no llegaba, no llegaba, no llegaba. Y ya pusimos la radio, las noticias y ahí nos enteramos. Y sí, me empezaron a llamar mis amigos, lo siento mucho. Y fue un poco todo de golpe", recuerda Orson, el hijo del periodista que revolucionó la narración deportiva. "Y luego también, pues eso, mucha especulación. Luego, tras su muerte, el motivo de la muerte, de que había muerto, mucha prensa. Además, como fue un viernes, fueron dos días de tanatorio. Era como alargar más el proceso. Tengo mal recuerdo de eso".

Algo similar le pasó a Antoni Daimiel. El periodista sigue siendo la voz de la NBA en Movistar + 15 años después, pero nada ha vuelto a ser como antes de aquella lluviosa tarde de octubre de 2009. "Yo había estado cenando con él el martes de esa semana. Cenamos y, como hacíamos muchas veces, nos quedábamos hablando fuera del restaurante otra hora y pico. El miércoles me acuerdo que me llamó cuando volvía del trabajo a casa y hablé con él desde el coche. El jueves no hablamos. En ese momento no me extrañó, podía pasar, aunque no era tan habitual porque me llamaba casi todos los días. Y más en esa época".

"El caso es que el jueves no hablé con él y el viernes a primera hora de la tarde, lo recuerdo como si fuera ahora, me estaba duchando porque iba a salir y me llamó un amigo y compañero en común y me dijo, 'Oye, me ha llegado el rumor…'

Antoni Daimiel

"El caso es que el jueves no hablé con él y el viernes a primera hora de la tarde, lo recuerdo como si fuera ahora, me estaba duchando porque iba a salir y me llamó un amigo y compañero en común y me dijo, 'Oye, me ha llegado el rumor…'. Le habían dicho que alguien de la Agencia EFE -tu padre vivía al lado de la agencia- había dicho eso. "No puede ser. No sé qué hacer, no sé si ir a su casa", me decía. "Bueno, me voy a duchar y me visto", le contesté. Yo vivía lejos, y nada, cuando salgo de la ducha, me vuelve a llamar y me confirma la noticia. Entonces fuimos para allá, fuimos al domicilio, a la puerta, no sabíamos muy bien qué hacer".

Un desenlace inesperado para todos. Tanto para la familia como para un Daimiel que fue mucho más que un compañero para Montes. "Yo siempre lo digo de mi padre, que tenía pocos amigos, por no decir uno y yo sí que tengo recuerdos de hablar contigo a diario", recuerda Orson sobre una figura que acompañó a toda una generación en las madrugadas en las que la NBA comenzó a tener presencia masiva en España.

"Yo siempre digo que mi padre, el cabrón, tenía talento. Era muy ingenioso, creó un idioma, un lenguaje y un formato. A mí sinceramente todavía me sigue fascinando que la gente, año tras año, se siga acordando de su muerte, no entiendo por qué", apunta Orson sobre la trascendencia de una figura que fue mucho más allá de las pantallas. "Era la obsesión de mi padre, que cuando él se muriera no se iba a acordar de nadie de él".

"A mí sinceramente todavía me sigue fascinando que la gente, año tras año, se siga acordando de su muerte, no entiendo por qué"

Orson Montes

Algo que, evidentemente, no ha sucedido. Al contrario. Quince años después, la figura de Montes, sus pajaritas, sus motes y su forma de improvisar sigue siendo imitado. Pero, ¿cómo han sido estos 15 años sin Andrés para su compañero de fatigas y para su familia?

"He echado de menos, sobre todo, muchas conversaciones con él. Yo creo que también la profesión perdió a un miembro muy importante, sobre todo a un miembro rompedor, innovador, y bueno, yo insisto mucho en esto. No me imagino lo que hubiera sido esto de YouTube y Twitch con Andrés. Pero bueno, no siempre la vida hace sincronizar las cosas que se corresponden", recuerda Daimiel, que le lanza la misma pregunta a Orson.

"¿Sabes lo que me pasa, tío? Que al final yo tengo 30 años, entonces más de la mitad de mi vida o casi la mitad de mi vida adulta ha sido sin mi padre y guardo recuerdos. Pero, sobre todo, lo que has dicho tú. En situaciones del día a día pienso, ¿qué haría mi padre si estuviera aquí? O, ¿qué diría mi padre en situaciones de la vida que me pasan?", señala Orson Montes. Una reflexión a lo que Daimiel responde: "¿No echas de menos, o sea, te faltó alguna conversación con él?".

"Al final, un poco lo que hemos estado hablando, yo, por ejemplo, muchas cosas que he contado ahora no sabía. Pues, haberle preguntado más cosas, saber más de su vida. Al final era un niño y ves a tu padre ahí y no le haces las preguntas. Pero ahora, si es en plan, le preguntaría sobre esto o hablaría sobre esto. Me pasa muchísimo todos los días. Si mi padre viviera ahora…". Una frase que deja entre sonrisas nerviosas y puntos suspensivos sobre cómo sería hoy la vida con Andrés Montes. Seguramente podría ser maravillosa. Pero eso lo veremos en las dos partes siguientes de esta tertulia.