FINALES NBA

"Está bien sonreír durante la guerra", la mentalidad de los Celtics para cerrar las finales

Joe Mazzulla se reunió con sus jugadores individualmente para aligerar la presión. Doncic y Kyrie, por su parte, avivaron el fuego.

Joe Mazzulla dando instrucciones a los suyos durante las Finales de NBA. /AFP
Joe Mazzulla dando instrucciones a los suyos durante las Finales de NBA. AFP
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

En la previa del quinto partido de las finales de la NBA Joe Mazzulla, entrenador de los Celtics, fue preguntado sobre la oportunidad de unirse a una lista legendaria. La de entrenadores que han llevado a Boston al anillo, con nombres como Red Auerbach, Bill Russell, Tommy Heinhson o Doc Rivers más recientemente. La respuesta de Mazzulla, extravagante y distinto como siempre, fue muy clara: "Eso no pasará si no bajamos a defender, ejecutamos el plan, cerramos el rebote y generamos espacios". Para nada lo que le habían preguntado, pero dando una pista de dónde está la cabeza de Boston tras la paliza histórica del cuarto partido. En seguir el plan que les llevó a poner el 3-0, que llevó a los Celtics a ser el mejor equipo de la temporada regular y que tiene a Boston a solo un triunfo del anillo.

Entrenamiento de los Celtics antes del quinto partidoBOSTON CELTICS

El TD Garden se vestirá de gala, a un nivel nunca visto en la ciudad, siendo el evento deportivo más caro de la historia de Boston La entrada más barata para ver el quinto partido, el que puede ser decisivo, estaba en algo más de $1700, y el promedio superaba los 2,300 dólares americanos. La ciudad entera está lista para celebrar lo que no pudieron en Dallas y los jugadores son conscientes de lo especial que es ganar un título con Boston, pero Mazzulla ha querido hacer hincapié en que para lograr el triunfo 80 del año, tendrán que mantener la cabeza igual de fría que en los 79 primeros. Por eso se ha reunido brevemente con cada uno de los jugadores, para asegurarse de que el grupo no se volviera complaciente.

"Creo que pusimos demasiada presión en nosotros mismos, en hacer un partido perfecto" aseguraba Jayson Tatum sobre el cuarto partido. "Y Joe ha hecho un trabajo impecable hoy recordándonos que está bien sonreír durante la guerra. Está bien divertirse en momentos de alta tensión", seguía. Demostrando que está bien disfrutar el momento, pero siempre en el presente. Pensar en el banner, en levantar el Larry O'Brien será un problema para los Celtics después de conseguir el triunfo, y no antes. "Estamos al borde de conseguir lo que nos marcamos al principio del año, pero tenemos que recordarnos de jugar cada posesión" decía Jaylen Brown, la otra estrella de estos Celtics. En caso de cerrar esta noche en el quinto, uno de los dos, Tatum o Brown, se llevarán el MVP de las finales. Pero Luka Doncic querrá aplazarlo. 

El esloveno, que llegó a la rueda de prensa viendo el partido de su selección ante Dinamarca, repitió la prédica del último partido: "Lo más importante es demostrar que creemos. Si no, no habríamos ganado el cuarto". Buscarán ser el primer equipo en remontar un 0-3 en contra en la historia de la NBA, algo que sí ha pasado en otras ligas. De hecho Boston ha vivido ambas partes, con los Red Sox remontando un 0-3 a los Yankees en 2004 y los Bruins, equipo de hockey, dejándose ganar tras empezar la serie 3-0 ante Philadelphia Flyers. Vienen con la confianza de haber ganado por 38 puntos el partido anterior y con un Kyrie Irving que ha roto por fin el maleficio ante Boston, tras 13 derrotas seguidas. Un Kyrie que ha vuelto a hablar de su relación con la ciudad. 

Irving ha sido autocrítico una vez más sobre su actitud los dos años que estuvo en Boston: "Vine con la mente abierta y dejándome llevar. Pero creo que ese fue el enfoque equivocado. Ahora que soy mayor y miro hacia atrás, sin duda me habría tomado tiempo para conocer a la gente de la comunidad y habría hablado con algunos de los campeones que me han precedido" se sinceraba Irving, que aseguraba que Boston no es una ciudad como el resto. "Aquí esperan que te unas desinteresadamente al culto que son los Celtics, que te identifiques con el orgullo. Y si no lo haces te expulsan", explicaba, antes de definir a la franquicia como una de las más ganadoras. Por supuesto, los jugadores de Boston fueron preguntados por el culto que es la franquicia para la que juegan y las palabras de Irving.

Para Tatum es amor y respeto más que otra cosa. "Sientes el apoyo de todo el mundo en la ciudad de Boston. Lo mucho que quieren que ganemos, lo mucho que nos han estado animando". Y señala a los Celtics como una franquicia única, no solo por la historia, sino por el tipo de organización que es. "He tenido la suerte de formar parte de algo que es especial, que ha contado con algunos de los mejores jugadores que han vestido este uniforme. Desde el principio te das cuenta de que es un honor, y eso eleva tu nivel de compromiso" explicaba. En la misma línea hablaba un Jaylen que aclaró que jugar para los Celtics es una bendición. "Representar a los Celtics, a mi familia, a la organización, a la gran comunidad. Es un honor que no me tomo a la ligera" explicaba el siete. Y qué mayor orgullo que ganar el anillo vestido de verde.