NBA

Los datos de la gesta de Doncic que aventuran el fin de un récord imbatible

Los 100 puntos anotados por Wilt Chamberlain ya no parecen una marca imposible de igualar.

Los datos de la gesta de Doncic que aventuran el fin de un récord imbatible
Guillermo García

Guillermo García

Cuando se enumeran los diferentes récords de la historia de la NBA, en primer lugar siempre suelen aparecer los 100 puntos de Wilt Chamberlain una fría mañana de marzo de 1963. Una marca que parece imposible de igualar. No digamos ya de superar. Sin embargo, lo que antes parecía una quimera, hoy aparece como una posibilidad real reconocida incluso por las estrellas de la mejor liga del mundo.

DeMar DeRozan, uno de los mejores jugadores ofensivos de la NBA en la actualidad, reaccionaba segundos después de Luka Doncic diera por finalizada su exhibición con 73 puntos en su casillero. "Alguien va a anotar 100 puntos antes de que termine la temporada", aventura la estrella de los Bulls. Una afirmación que parecía imposible hasta la fecha, pero que si tiramos de números hoy aparece como una posibilidad real.

La hazaña de Doncic se ha acercado bastante a los guarismos de Chamberlain. De hecho, la producción ofensiva de Doncic va más allá de la cuarta mejor anotación de todos los tiempos. El exjugador del Real Madrid ha llegado a las tres cifras en su aportación atacante porque a los 73 puntos anotados (con un 76% en tiros de campo y un 91,2 en True Shooting) hay que sumarle los 27 que generó para sus compañeros. Es decir, que Luka tuvo algo que ver en 100 de los 148 que anotaron los Mavs.

"Es increíble, muy especial. Todos queríamos a Kobe, por eso es especial lograr esto el mismo día [de su muerte]", aseguraba Doncic tras su gesta, justo cuatro años después del trágico accidente que terminó con la vida de Bryant. Un jugador que se acercó más que nadie al récord de Chamberlain cuando anotó 81 puntos ante Toronto. Fue el 22 de enero de 2006. Una noche mágica en la que Bryant pudo superar a Chamberlain...de no ser por Phil Jackson. "Algunos récords tienen que permanecer", dijo entonces el técnico de Montana.

Hoy, sin embargo y a pesar de los esfuerzos del Maestro Zen, esa marca parece más superable que nunca. En apenas cuatro días hay dos partidos de 70 puntos (en 1963 Chamberlain lo logró pero con 14 días de diferencia) y cuatro encuentros por encima de los 60. Y aquí van más números que hablan de la evolución ofensiva de la NBA. Entre 1960 y 2022 se produjeron 11 partidos por encima de los 70 puntos y sólo en los dos últimos años ya hemos visto cuatro. Más números. Los cuatro primeros años de esta década ya han visto 14 partidos por encima de los 60 tantos, solo superados por los 35 que se vieron en toda la década de los 60. Guarismos todos que acercan la posibilidad de ver un partido con un jugador llegando a los 100 puntos.

Más allá de datos

Pero esta posibilidad va más allá de los datos. Las sensaciones también apuntan en esa dirección. La NBA ha variado y es una liga mucho más ofensiva que antaño. Pero, ¿qué ha cambiado en la liga para que se de este alto número de anotaciones históricas?

Para empezar la calidad de los jugadores. Hay más talento que nunca en la NBA, y no sólo hablamos de la cantidad de jugadores de nivel, sino también de entrenadores, scouts, análisis, médicos… Eso, en conjunto con las nuevas condiciones evolutivas del juego (más espacios en cancha, un ritmo más alto, el triple como protagonista principal y la mayor dificultad a la hora de defender), encontramos como resultado una explosión anotadora sin igual y un continuo establecimiento de nuevos récords.

Además también han cambiado el ritmo y la utilización de la cancha. Se juega a un ritmo más rápido. En la NBA se ataca más en menos tiempo siendo los Washington Wizards el equipo con más ritmo ofensivo con 106,21 posesiones por cada 48 minutos. O lo que es lo mismo 2,21 posesiones por 60 segundos, lo que da la posibilidad de hacer más tiros a canasta. No sólo el ritmo o las defensas -en la NBA predominan las individuales y apenas hay ayudas o cambios- han permitido el cambio de paradigma entre la dureza defensiva entre competiciones. La mayor amplitud de la cancha en la NBA (28,7x15,2 por el 28x15 que mide en baloncesto FIBA) y el uso del espacio - se amenaza de tres desde cualquier parte-- en el baloncesto actual hacen que en la NBA se tenga un poco más de tiempo para tomar decisiones.

Por último están las reglas, mucho más punitivas ahora con las defensas, intentando proteger al atacante en contraposición con lo que ocurría antaño. En la liga estadounidense se protege más al atacante y por ello se sanciona más el contacto o el uso de manos, favoreciendo la libertad del jugador y los espacios que puede generar el atacante. Por ello en 2004 se cambió la norma que sanciona el contacto cuando el defensor usa las manos.

Pero quizás la regla que más cambia el baloncesto con respecto a FIBA es la de los tres segundos defensivos, y que algunos jugadores han sabido explotar para sacar tiros libres, que impide a un defensor estar más de ese tiempo en el área restringida a menos que esté defendiendo de forma activa al adversario. "En Europa un jugador como Rudy Gobert puede estar en la zona por tiempo ilimitado", aseguraba Doncic en su intervención en el podcast del exjugador JJ Redick. "Sólo por esa regla un jugador en la NBA puede hacer 10 puntos más fácilmente". Todo esto puede explicar porqué ahora es más fácil pensar en que alguien pueda llegar a los 100 puntos imbatibles de Chamberlain. Quién sabe si será esta temporada.