La enésima resurrección de los Knicks: la defensa y Julius Randle
El equipo de la Gran Manzana ha recuperado su identidad defensiva, aquella que le llevó a los playoffs en 2021, y al mejor Julius Randle. Combinados con Brunson significan victorias.

Jugar contra Sacramento fue, durante una década en la NBA, un trámite. Un partido fácil, uno para descansar estrellas y no sufrir en exceso. Esta temporada, desde la llegada de Sabonis, Mike Brown y la explosión de De'Aaron Fox al estrellato máximo, jugar contra los Kings ha cambiado por completo. Se ha convertido en un reto físico y mental, Sacramento va a correr más que tú y nunca van a rendirse, son un equipo dinámico, fluido y valiente. Nada de eso le importó a los Knicks en su último enfrentamiento, cuando pasaron por encima de los Kings como si de 2012 se tratara.
En los últimos cuatro partidos, los Knicks firman la mejor defensa de la NBA por 100 posesiones con cuatro puntos por debajo del segundo, Memphis. Mientras New York deja al rival en un ratio ofensivo de 94.4, los Grizzlies no bajan de 100.2. Tienen también el mejor diferencial (+16.8) y, para sorpresa de nadie que lea estos números, suman cuatro victorias consecutivas. En tres de ellas el rival no ha llegado a 100 puntos, aunque el promedio NBA sea 113.1. Vencieron a Cleveland, Atlanta, Charlotte y la última, la mencionada ante los Kings. Tres de ellos, equipos de playoffs y fueron los Hornets los que más les anotaron, 102.
La defensa fue la identidad de los Knicks de Tom Thibodeau en 2021 cuando consiguió colar al equipo cuarto en el Este. Fueron los primeros playoffs desde 2013, todavía con Carmelo Anthony y Mike Woodson, y si bien duraron solo cinco partidos en la lucha por el anillo, mandaron un mensaje: con defensa y esfuerzo, este equipo iba a ser un problema. "La defensa está empezando a cuajar", decía RJ Barrett tras el triunfo ante los Kings. "Estamos jugando duro y esforzándonos, hacemos muchas cosas que funcionan". La diferencia es que en 2021 el equipo compensaba con la defensa las carencias ofensivas, que tenía en Randle a su único jugador diferencial. Este año hay más.
3️⃣0️⃣ scored at all three levels 💼
— NEW YORK KNICKS (@nyknicks) December 12, 2022
27 PTS | 8 REB pic.twitter.com/4jpx7W9nRz
Recuperar al mejor Julius Randle
La llegada de Jalen Brunson y la evolución de RJ Barrett han liberado el número de tareas que el interior tiene que realizar en el ataque de los Knicks. Ante Sacramento anotó 27 puntos al descanso antes de irse expulsado por doble técnica a mitad del tercer cuarto. Para entonces New York ya dominaba por 15 puntos, suficiente para poder afrontar tranquilos el último cuarto. Pese a perderse 16 minutos de partido, Randle fue el máximo anotador del encuentro empatado con su compañero Barrett. También ante Charlotte fue el mejor, con 33, repitió contra Atlanta con 34 y solo ante los Cavs vio como un compañero anotaba más: se quedó en 18 por 23 de Brunson.
Su vuelta al mejor nivel coincide con la mejor versión de los Knicks. Promedia 28 puntos con 44.3% de tiro, 10.3 rebotes, 3.5 asistencias y +14.5 con él en pista. Es cierto que Brunson fue el principal foco ofensivo del ataque durante el primer mes de competición, pero si los Knicks quieren aspirar a meterse en los playoffs, necesitan alternativas. Brunson es un generador, un facilitador como pocos en la liga (48 asistencias de Brunson a Randle, en el top-10 parejas de la NBA), y es además un problema más para la defensa rival, pero Julius Randle tiene que ser el principal argumento ofensivo del equipo de Thibbs.
Recuperar al mejor Randle, junto con esa identidad defensiva que caracteriza el baloncesto del Madison Square Garden en los últimos años, es lo que puede convertir a los Knicks en un peligro. Siguen por delante de Miami, Atlanta y Toronto, afincados en la sexta posición empatados. Y lo más importante no ha llegado todavía: New York tiene que ser un actor muy importante en el próximo mercado de fichajes, liberando piezas como Derrick Rose o Evan Fournier. Han renacido otra vez, pero igual esta es la definitiva.