La extensión de Giannis Antetokounmpo: una amenaza para los Bucks de cara a la nueva temporada
Desde el viernes, el griego es elegible para una extensión millonaria que no firmará con la amenaza de convertirse en un problema a largo plazo para Milwaukee.

En la medianoche del jueves al viernes de la Costa Este de Estados Unidos, el futuro de Giannis Antetokounmpo se convertía oficialmente en una incógnita. El jugador griego es desde ese momento elegible para una extensión millonaria con los Milwaukee Bucks, pese a tener todavía dos años más de contrato más un tercer año con opción de jugador por casi 52 millones de dólares. Y ha dejado claro que a día de hoy, este verano, no va a firmar con los Bucks. Por ahora. Con 28 años, Giannis afronta su undécima temporada en mitad de un mar de dudas y con un mensaje claro para la gerencia: "Si hay una mejor situación para mí para ganar el Larry O'Brien, tengo que tomar esa oportunidad".
Durante todo el verano, Antetokounmpo ha estado dejando mensajes apuntando hacia los Bucks. Sus declaraciones tras caer eliminados ante Miami fueron la gota que colmó el vaso hacia la destitución de Mike Budenholzer, quien fue reemplazado por Adrian Griffin, elección del griego. Desde entonces, tanto en el New York Times primero como la semana pasada en el pódcast 48 minutes, de NBA TV, su proclama ha sido tan directa como clara. "Soy jugador de Milwaukee Bucks, pero más importante, soy un ganador. Quiero ganar siempre, y hacer lo que sea para ganar", decía el griego. Sumado a las declaraciones del prestigioso diario, es lógico que en los Bucks haya preocupación.
"No sería la mejor versión de mí mismo si no sé qué todos estamos en la misma página, todos vamos a por el anillo y a sacrificar tiempo. Si no lo siento así, no voy a firmar la extensión". Sin paliativos ni endulzantes, Giannis siempre ha sido directo y esta vez no iba a cambiar. Giannis siente amor por la franquicia que le eligió en el draft, que le cuidó y desarrolló hasta convertirse en el jugador que es ahora y, por qué no recordarlo, la que le firmó un supermax hace tres años, en diciembre de 2020. Pero no a cualquier precio, y para el griego competir siempre será más importante que los millones extra que pueda ganar por quedarse en el equipo.
"Si no sé qué todos estamos en la misma página, todos vamos a por el anillo y a sacrificar tiempo. Si no lo siento así, no voy a firmar la extensión"
Ahora mismo Giannis es elegible para una extensión de algo menos de $169 millones por tres años, empezando con $52.2 en 2026 (año que ya tiene una opción de jugador por $51.9). Y tiene hasta el día 23 de octubre para decidir si firma o no, siendo la fecha límite el día antes del inicio de la temporada regular. Pero no, Giannis no firmará la extensión por dos motivos: el primero, estaría dejando muchísimo dinero encima de la mesa. El segundo, el caso Damian Lillard. El base se ha encontrado en una situación donde es imposible completir por haber firmado una extensión multimillonaria y ahora no puede controlar su futuro.
Si espera al final de la próxima temporada, Giannis podría firmar un contrato de $234 millones por cuatro años (potencialmente hasta $258 si el límite salarial crece un 10%). Se garantiza más años de contrato, más dinero, y mayor control sobre su futuro, al hacerlo un año más tarde. Para entonces Jrue Holiday tendrá que haber decidido su futuro y solo Middleton, Brook Lopez, Bobby Portis y Pat Connaughton seguirán con contrato garantizado en el núcleo duro de los Bucks que fueron campeones hace apenas dos años. Y teniendo en cuenta que durante esta temporada, jugadores como Bradley Beal, Joel Embiid o Kevin Durant estarán ganando más dinero que el dos veces MVP, tiene sentido esperar.
Durante toda su carrera, Antetokounmpo ha demostrado que la fidelidad es algo importante para él, rasgo habitual en la mayoría de carreras de jugadores no-americanos. "Kobe Bryant lo hizo, Tim Duncan lo hizo, Dirk Nowitzki lo hizo. Quiero ser uno de esos, estar en la misma ciudad, jugar para la misma ciudad 20 años" aseguraba en 2018. El discurso ha cambiado en los últimos meses y esta temporada se presenta clave para unos Bucks que si no demuestran ser competitivos, podrían estar viendo el último baile de Giannis con la franquicia antes de pedir públicamente un traspaso. Y en franquicias como los Knicks ya se preparan con las manos abiertas ante ese posible momento.