Great Osobor, la revelación universitaria española que podría llegar al draft de la NBA
Utah State cayó ante Gonzaga en segunda ronda del March Madness, acabando la tercera temporada de Osobor en la NCAA

La cuarta temporada de Great Osobor, jugador español en la NCAA, finalizó anoche. Utah State, la universidad del tudelano, caía a manos del gigante Zach Edey y Gonzaga con 14 puntos y 6 rebotes de Osobor en el que ha podido ser su último partido en la liga universitaria. Porque acabado su tercer año, es momento de pensar en el futuro, y sobre la mesa hay diversas opciones: una de ellas, el draft de la NBA. En un año ha pasado de ser el mejor suplente de una conferencia pequeña a ganar el premio a jugador del año en la Mountain West, aunque le queda un año más de elegibilidad colegial y podría volver, ya sea en Utah State o una universidad de mayor prestigio a través del transfer portal.
Esas son, realmente, sus opciones: draft, cambiar de universidad o seguir en Utah State. El 27 de abril es la fecha límite para hacer oficial su intención de participar en el draft, y el nombre de Osobor podría estar en la lista, aunque no es definitivo. Tiene hasta el 16 de junio para decidir si mantiene su candidatura, o retira su nombre. Y en esos casi dos meses, analizará su futuro. Si decide hacer el proceso del draft, podrá entrenar con franquicias de la liga e intentar imaginar en qué posición podría salir elegido. Varias predicciones lo sitúan en el final de la segunda ronda, aunque no es segura su elección. Al mismo tiempo, podría entrar en el transfer portal, buscando un cambio de universidad para ganar mayor exposición nacional. Porque volver a Utah es complicado.
Los Aggies, que esta semana ganaron su primer partido de March Madness desde 2001, perderán en verano a Ian Martínez y Darius Brown II, los dos máximos anotadores del equipo tras Osobor. Según nos contaba Gerard Solé, experto en baloncesto universitario y draft, la presencia de Utah State en el March Madness la próxima campaña será muy complicada, salvo que consigan una muy buena clase de reclutas o grandes nombres en el portal de transferencias. Y Osobor, ante la oportunidad de jugar en un mayor mercado, podría decidir abandonar a Danny Sprinkle tras tres años juntos. Porque su futuro está en juego, y con la opción de llegar al draft, sea este año o en 2025, es momento de pensar en uno mismo.
De Tudela al mundo
Osobor es, para los que no lo han visto jugar nunca, un perfil especial. Siempre se ha visto a sí mismo como un exterior, un wing que dirían en el baloncesto estadounidense pese a medir 203 centímetros y pesar más de 110 kilos. Domina la pintura como muy pocos, promediando 17,8 puntos con casi un 60% en tiros de dos, y más de 9 rebotes en su temporada junior, la tercera en el baloncesto universitario. Un cuatro que vive en la pintura y al que no le gusta tirar de lejos, pero que ha mejorado cada año. Este verano ha añadido un juego de pies que le hace especial, aunque es su confianza lo que le convierte en un jugador imparable. "Podríamos jugar contra los Lakers y pensaría que es el mejor jugador en la pista", dice de él su entrenador, Sprinkle.
Nacido en Tudela, de padres nigerianos, su nombre significa grande en inglés. Al saber de su embarazo, John y Mabel repetían una y otra vez la expresión 'God is Great', Dios es grande, antes de nombrar a su hijo como tal. Inmigrantes, llegaron a España a buscar un futuro. "Juego por ellos, para que estén orgullosos de mí" decía Osobor en una entrevista. Todavía vuelve algunos veranos a Tudela, a la que no olvida. Porque fue allí donde dio sus primeros pasos en el deporte que le ha llevado hasta el March Madness y a las puertas del draft de la NBA.
Great empezó su carrera en el CB Génesis y formando parte de las selecciones formativas de la comunidad de Navarra. En España empezó compaginando fútbol y baloncesto. Primero como delantero, cuando su tamaño sobrepasó el de un goleador común, sus entrenadores le invitaron a probar como portero, a evitar los goles, pero ese no era su sueño. Le gustaba anotar más que cualquier otra cosa y por eso prefirió quedarse con el balón naranja, donde por su físico, le era relativamente fácil dominar. Tanto, que cuando su familia se mudó a Huddersfield, Inglaterra, y empezó a jugar en los Bradford Dragons, no pudo parar de anotar. Tenía 13 años, y el entrenador del primer equipo ya estaba pendiente de su evolución.
Antes de dar el salto a la NCAA, Osobor fichó por la academia Myerscough como puente para llegar a la liga universitaria. Su nivel cruzó fronteras hasta oídos de Danny Sprinkle, entrenador en Montana State desde 2019, que le hizo una oferta para formar parte de un equipo donde ya estaba el español Borja Fernández, exjugador del Barça. Elegía a los Bobcats por encima de Princeton, UNC Greensboro o UTSA, debutando en noviembre de 2021. Su primer año, todavía desde el banquillo, fue un proceso constante de ajustes y adaptación a un entorno muy diferente a lo que había visto hasta entonces en su carrera. Ni siquiera cuando jugó en la segunda división británica con los Dragons. Promedió 6 puntos y 4,2 rebotes en apenas 15 minutos, lejos de su potencial real.
Su segundo año fue mejor. Todavía como suplente, fue nombrado Sexto Hombre del Año en la conferencia tras promediar 10,1 puntos y 4,6 rebotes en 34 partidos, casi todos desde el banco. Por segundo año consecutivo, los Bobcats entraban al March Madness y por segunda temporada seguida, caían ante un equipo de la BIG 12, Kansas State esta vez. Fue su último partido con Montana State antes de dar el paso a su siguiente aventura. Una mucho mayor, y mucho mejor.
Acabada la temporada en Montana State, decidió entrar en el transfer portal, y seguir a su entrenador. Sprinkle firmaba con Utah State y se llevaba a Osobor y Darius Brown II con él. La diferencia es que Great ya no estaba para ser suplente con los Aggies: titular en los 34 partidos, ha pasado de jugar 19 minutos y promediar 10 puntos a disputar más de 33 y rozar los 18. En enero ganó el MVP del Cayman Island Classic, su primera gran exhibición, pero no la última. Fue elegido finalista para el premio Oscar Robertson y All America, uno de los 40 en todo el país, y se llevó el galardón a mejor jugador de la Mountain West Conference, además de formar parte del mejor quinteto de la temporada regular y del torneo de conferencia.
¿La Selección Española?
Recién cumplidos los 21 años, el pasado 13 de diciembre, Osobor todavía no ha sido llamado para ningún combinado nacional. Elegible para jugar con Inglaterra y con España, el jugador de Utah State tiene ambas opciones sobre la mesa. "Sería un sueño jugar con la selección española" decía el jugador en diciembre, aunque hasta la fecha no ha habido contacto alguno entre ambos. Su objetivo sigue siendo vivir del baloncesto, y conseguir llegar a la NBA o una liga profesional, pero si por el camino consigue formar parte de La Familia, bienvenido sea. Aunque la competencia es una Inglaterra que puede ofrecerle ser referencia absoluta en el equipo. No es el mejor combinado del planeta, aunque su presencia internacional ha crecido.
Desde 2017, han jugado todos los Eurobaskets y buscan clasificar para 2025. El objetivo, eso sí, sigue siendo debutar en un Mundial o volver a los Juegos Olímpicos, donde solo han podido jugar como anfitriones (1948 y 2012). Nombres como Luol Deng o Ben Gordon, ya retirados, o OG Anunoby tienen origen británico, aunque en el caso del jugador de los Knicks, nunca ha llegado a debutar con su selección. Clásicos del baloncesto español como Robert Archibald, Andrew Betts, Joel Freelanc o Pops Mensah-Bonsu representaron a la selección de Gran Bretaña, ya que desde 2006, Inglaterra, Escocia y Gales juegan bajo una única bandera. Osobor podría ser el siguiente si España no lo elige primero.