La historia de la llegada de Michael 'Air' Jordan a Nike, el mejor contrato deportivo de la historia
La firma de Michael Jordan por la marca de zapatillas tiene protagonistas, giros de guion, a la madre de Jordan implicada y muchísimos millones de beneficio.

Detrás del logo más famoso de la ropa deportiva, de las zapatillas que cambiaron el concepto cultural del baloncesto, hay una historia como ninguna otra. La llegada de Michael Jordan a Nike fue el mejor negocio hecho por un deportista fuera de las canchas, un acuerdo que sigue vigente. Cuatro décadas de asociación bajo el nombre de Jordan Brand. Un acuerdo que data de 1984, antes de que Jordan empezara su carrera NBA y que ha reportado miles de millones de dólares a ambas partes. Un acuerdo que no debería haber sucedido nunca.
Por aquel entonces, en la NBA, Converse dominaba el mercado con caras como Magic Johnson y Larry Bird, las referencias de Lakers y Celtics. Controlaban el mercado, tenían a las mejores estrellas y las zapatillas más populares. La alternativa era Adidas, una marca alemana que tenía a Kareem-Abdul Jabbar como principal activo. El propio Jordan había vestido ambas, Adidas y Converse en la universidad, sin ningún tipo de contrato y por preferencia estética o deportiva. Nike no era realmente una opción, pero su propuesta fue la más atrevida. Y para entenderlo hay que saber el rol que tuvo Sonny Vaccaro, el encargado de convencer a Nike de firmar por un jovencísimo Michael Jordan, recién salido de la universidad.
Phil Knight, uno de los fundadores de Nike, invitó a Jordan y su familia a las oficinas centrales de la marca, donde lo recibieron por todo lo alto. Y allí estaba Vaccaro. Trabajando para Nike desde 1977, Sonny era el hombre para todo, y el responsable de que la marca de Oregón entrara en el mercado del baloncesto, primero por la puerta de la NCAA. Fue el responsable de perseguir a Jordan en la universidad y fue quien propuso ofrecerle al jugador de North Carolina todo el presupuesto que Nike tenía para baloncesto. El objetivo no era convencer a Jordan, sino a Deloris Jordan, la madre del '23'. Vaccaro fue el hombre responsable de que Nike se interesara por Michael Jordan y quien lo hizo posible.
Hay otras versiones. En 2015, Phil Knight aseguró que Sonny tampoco había sido tan importante para conseguir a Jordan, y el propio jugador aseguró que fueron otros miembros, como George Raveling y Rob Strasser, los que le convencieron de firmar con Nike. Una historia de méritos repartidos que acabó con la mejor asociación posible.
El mejor pagado... antes de empezar
En septiembre de 1984, la marca del swoosh y Jordan firmaban su primer acuerdo comercial. Todavía faltaba un mes para empezar la temporada regular, y el '23' de los Bulls ya era el jugador mejor pagado tras firmar un contrato de $2.5 millones de dólares por sus primeros cinco años, el mayor acuerdo visto hasta la fecha. Jordan, partidario de firmar con Adidas, le aseguró a la marca que si conseguían hacer una oferta similar a la de Nike, se iría con ellos, pero nunca llegó. Jordan acabó firmando con Nike en una apuesta para ambos lados: Mike se iba con una marca que se dedicaba a firmar atletas, tenistas o golfistas, no jugadores de equipo; Nike puso en la mesa más dinero del que podían desembolsar con el objetivo de conseguir al menos tres millones en ventas en los primeros años, recuperando la inversión.
Para el final de su año rookie, tras ganar el premio al Novato del Año, Jordan ya había generado 126 millones de dólares, superando cualquier expectativa y convirtiéndose en una sola temporada en la zapatilla más comprada de la historia. Las Air Jordan I, presentadas en abril, se convirtieron al mismo tiempo en una joya de coleccionista y una necesidad básica de cualquier aficionado al baloncesto. La diferencia entre las zapatillas de Jordan y cualquier otra eran los colores: las diseñaron rojo, como la equipación de Chicago, negro y blanco. Por normativa NBA, estaba prohibido que un jugador usara zapatillas que no fueran blancas, pero Nike prometió pagar la multa de $5.000 de cada partido, en la mejor campaña de marketing posible.
Jordan vistió las zapatillas rojas en partidos de pretemporada, anuncios, sesiones de fotos, vídeo, pósteres o en el fin de semana de las estrellas, por lo que las Air Jordan pasaron a ser las zapatillas más reconocidas de la NBA, pero nunca las usó en un partido oficial. Nike nunca tuvo que pagar ninguna multa, aunque consiguió promover su producto como las zapatillas prohibidas. Vendieron 450.000 pares en un mes. Desde entonces, Jordan y Nike han trabajado juntos, sacando más de 35 zapatillas diferentes, firmando jugadores, equipos y atletas de todo el mundo y convirtiendo a Jordan Brand en una de las marcas de ropa más populares del planeta.