Kristaps Porzingis estará disponible: unas finales sin bajas y con el arma secreta de los Celtics
El letón anunció que estará en el primer partido de las finales, el jueve. Y ni Dallas ni Boston tendrán bajas.

Era la gran duda de cara al jueves, y el protagonista la ha resuelto. Al ser preguntado si estaría disponible para el primer partido de las finales, y tras una pausa eterna, el gigante letón sonreía ante la presencia de decenas de cámaras: "Es el plan ahora mismo". El de Boston al menos es contar con un Porzingis que lleva apartado desde el 29 de abril, el cuarto partido de la serie de primera ronda ante los Miami Heat. "Hay un par de días más y creo que pueden ser una gran diferencia. Cada día que pasa me da más tiempo para llegar mejor a las finales" aseguraba el interior. Y Boston le necesita para sacar su mejor versión. Por algo apostaron el pasado y presente de la franquicia por él.
Tras la derrota ante los Miami Heat el curso pasado, en un séptimo partido que acabó con la temporada de los Celtics, la gerencia de Boston tomó decisiones drásticas. Y la más importante, darle la vuelta al proyecto. Preguntaron por Kristaps Porzingis a unos Washington Wizards que colgaron el cartel de en venta en todos sus activos, y una vez disponible, solo faltaba saber el precio a pagar. La respuesta: Marcus Smart. El alma de unos Celtics que con el base habían jugado playoff cada temporada, habían pisado cinco finales de conferencia y unas finales de la NBA, pero que nunca habían cerrado el curso con una victoria. Un especialista defensivo irregular en ataque y con problemas para gestionar la ofensiva en los momentos calientes.
Porzingis no llegaba a tener el balón en las manos, pero sí a hacer de alternativa en ataque. Un siete pies con capacidad para tirar triples por encima del 37%, promediando más de 20 puntos y capaz de marcar la diferencia en defensa. El tema de dirigir el ataque lo solucionaría un Jrue Holiday que llegó en octubre tras ser traspasado por Milwaukee Bucks a cambio de Damian Lillard, pero la alternativa real era Porzingis. Se le trajo para quitar peso a las dos estrellas del equipo, Jayson Tatum y Jaylen Brown, y para saber aprovechar cualquier desventaja en el poste. Y ha funcionado, creando 1.30 puntos en el poste bajo por cada posesión, la cifra más alta de toda la NBA entre jugadores con al menos 30 jugadas en toda la temporada.
Con Porzingis los Celtics liberan dos armas ofensivas de muchísimo valor ante la defensa de Dallas. La primera, el triple lejano. Servirá, además de para sumar puntos, para alejar al defensor interior de turno de la pintura y crear espacios para que los Jays, Jrue Holiday o White trabajen. Y segundo, la capacidad de romper cualquier defensa en zona. Ante Oklahoma, con un sistema de ataque similar basado en la conducción y el pase tras crear ventajas, los Mavs buscaron una defensa alternativa. Con Porzingis en la pista, Dallas no se puede permitir ese lujo, ya sea en el poste bajo, en el triple o encontrando a un compañero tras una desventaja. Además, hay que sumar la capacidad de proteger el aro ante Daniel Gafford y Dereck Lively. Porzingis es uno de los mejores defensores interiores de la NBA, capaz de cerrar el rebote y el aro a partes iguales.
"Ha sido un proceso largo, no voy a mentir" decía un Porzingis que hasta esta temporada nunca había ganado una serie de playoff. Solo había jugado dos, de hecho, y ambas junto a Luka Doncic contra los Clippers. Por eso se le ha visto constantemente con el equipo, celebrando en los buenos momentos, y positivo en la única derrota que han tenido sin el letón. Sin Porzingis Boston ha tenido un récord de 9-1, incluyendo siete triunfos consecutivos para cerrar las dos últimas series. "He trabajado mucho para llegar a este punto, y he hecho todo lo que podía y necesitaba para estar en ritmo" explicaba ante las preguntas de la prensa. Y sabe que tiene que volver.
A Joe Mazzulla no le preocupa tanto el estado de forma de su pívot, que ha sido titular toda la temporada que podría empezar desde el banco. "Obviamente, no se puede simular la intensidad y velocidad de un partido, viene con repeticiones" decía el joven entrenador. "Pero KP es un gran jugador, y que haya estado fuera un mes no significa que tenga que aprender de cero" aseguraba Mazzulla. En esta temporada Porzingis tuvo una pequeña lesión ante Orlando el 24 de noviembre, volviendo a las dos semanas con 21 puntos ante los Knicks. En marzo otra vez se perdió 10 días y en su vuelta, ante los Pistons, anotó 20 puntos en apenas 21 minutos de partido. La exigencia de los Mavericks y las finales de la NBA serán diferentes, pero su presencia puede ser clave para decidir el campeón.