NBA

La maldición de los Ball: Lonzo y LaMelo, más lesiones que temporadas NBA

El pequeño de los Ball volvió a caer lesionado, del mismo tobillo que le alejó media campaña el curso pasado.

Lonzo y Lamelo Ball, los hermanos, frente a frente durante un partido de la NBA./Instagram de Lonzo Ball
Lonzo y Lamelo Ball, los hermanos, frente a frente durante un partido de la NBA. Instagram de Lonzo Ball
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

Durante la derrota de Charlotte ante Orlando del domingo, la peor noticia para los Hornets no fue el resultado, sino la lesión de su estrella. LaMelo Ball salía cojeando a mitad del segundo cuarto tras una mala caída al entrar a canasta y las primeras informaciones médicas apuntan a que estará de baja un tiempo prolongado. La parte positiva de los test fue saber que había evitado la fractura en el tobillo, evitando así tener que volver a pasar por el quirófano. Porque es el mismo tobillo que le tuvo alejado de las pistas el pasado curso desde el mes de febrero. Por ahora tendrán un enfoque bastante cauteloso en el proceso de recuperación, y ya se ha visto al jugador con muletas y una bota.

Este año estaba promediando 32.2 puntos, 8,7 asistencias y 6,7 rebotes en sus últimos nueve partidos antes de la lesión, pero otra vez un problema físico alejará al menor de los Ball de las pistas. El año pasado fueron 36 partidos los que pudo jugar, en su tercera temporada en la NBA, y en su año novato solo 51. Únicamente en su segunda temporada, cuando consiguió ser All Star, pudo jugar casi todo el año sin problemas físicos, disputando 75 encuentros pese a que los Hornets se quedaron cortos en el objetivo de clasificar a los playoff, cayendo en play-in en Atlanta. Ese ha sido, hasta ahora en la era Ball, el techo de los Hornets que tienen un récord de 80-97 con él en pista y 28-46 sin él. 

Y por desgracia, su hermano mayor vive una situación similar. Lonzo Ball, todavía jugador de Chicago Bulls, lleva en el dique seco desde enero de 2022. En su primer año con la franquicia de Illinois jugó 35 partidos tras firmar un contrato de cuatro temporadas, y todavía no ha vuelto. Ni se le espera a corto plazo, con la opción real de que esta temporada tampoco juegue un segundo: 2022/23 y 2023/24, además de la segunda parte de la temporada 2021/22, todas en blanco. Serían 28 meses sin jugar un partido NBA si consigue volver para el inicio del próximo curso, algo que esperan en Chicago aunque todavía no ha sido confirmado ni por el jugador ni la franquicia. Y las últimas declaraciones de Billy Donovan lo ponían en duda.

Elegido con el segundo pick del draft de 2017, Lonzo no ha podido jugar más de 63 partidos ninguna temporada, ni con los Lakers primero, ni con New Orleans otros dos años. Y mucho menos con Chicago, donde ha sufrido la peor suerte. Con la rodilla izquierda como principal problema, Lonzo ya ha pasado varias veces por quirófano y por momentos, ni doctores ni la franquicia sabían a ciencia cierta cuál era el problema del base. Una lesión que sufrió por primera vez en 2018, todavía como jugador de Los Angeles. Y sin él, los Bulls son uno de los peores equipos de la conferencia, sin rumbo ni proyecto.

Entre los dos, desde la llegada de LaMelo a la NBA, se han perdido 248 partidos por los 267 que han disputado, cifra que se igualará en las próximas semanas con ninguno de los dos bases disponibles para jugar. Es la maldición de la familia Ball, que tiene tanto talento como problemas físicos.