NBA

Los Chicago Bulls anuncian que Lonzo Ball se perderá toda la temporada

El base de los Bulls convirtió una cirugía menor en un auténtico calvario y ni los doctores ni la franquicia saben cuál es el problema real en su rodilla izquierda.

Lonzo Ball en el banquillo de los Chicago Bulls./Getty Images
Lonzo Ball en el banquillo de los Chicago Bulls. Getty Images
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

Hace ya más de que la NBA no ve a Lonzo Ball en una cancha de baloncesto. El mayor de los hermanos Ball, jugador de los Chicago Bulls, disputó su último partido el 14 de enero de 2022. Luego empezó un calvario de lesiones que le han apartado, por ahora, más de un año de las canchas. La rodilla izquierda ha sido el epicentro de los problemas y ya ha pasado dos veces por quirófano y que siguen sin encontrar la causa por la que sigue sintiendo dolor. Ni los doctores, ni la franquicia, ni el propio jugador saben por qué sigue sufriendo tras haber estado al menos con seis doctores diferentes.

Todo empezó como molestias en la rodilla, algo que se convirtió en un pequeño desgarro en el menisco que obligaba a pasar por quirófano por una cirugía menor. Otros jugadores pasaron por la misma lesión antes de volver a los dos meses, pero con Lonzo fue distinto. Se dijo que Ball, que ya había sufrido un procedimiento similar en la misma rodilla en 2018, volvería en cuatro o seis semanas. Pronto se convirtieron en doce por los problemas del base para saltar y correr, y finalmente se perdió los playoffs. Los problemas siguieron en verano y le tocó volver a pasar por quirófano, "no puedo saltar o correr, era la única opción" explicaba. Ahora, un año más tarde, sigue sin estar cerca de las pistas y Chicago ha anunciado que el base se perderá lo que resta de temporada.

Y eso que hace justo un mes los Bulls daban buenas noticias. Era Billy Donovan, el entrenador en jefe de la franquicia, quien salía en rueda de prensa a hablar de progreso en la recuperación del base titular. No era para ser optimista, pero sí que era la primera señal de progresión en Lonzo Ball. El mismo Billy Donovan anunciaba días más tarde que Lonzo no estaba "ni cerca de poder jugar" pese a poder subirse por fin a una cinta de correr e incluso haber hecho su primer mate en una pista de baloncesto. Tras la pausa del All Star se han confirmado los peores presagios y Lonzo no se vestirá de corto este curso pensando ya en 2024. Y es que fue a principio de temporada el periodista de ESPN Adrian Wojnarowski dejaba caer la opción de que Lonzo se perdiera toda la temporada.

El año pasado, en su primera temporada en Chicago, solo pudo jugar 35 de los primeros 40 partidos y se perdió la segunda parte de la temporada al completo. Desde la lesión, en casa ante los Warriors, los Bulls pasaron a ser un equipo muy distinto. Por aquel entonces, el equipo de Illinois estaba 27-13, era la gran sorpresa positiva de la conferencia, peleando por el primer lugar con Brooklyn y Miami, y con las llegadas de Ball, DeRozan y Caruso, aspiraba a luchar con los favoritos del Este. Acabaron el año con un récord de 46-36 (19-23 sin Ball) y cayeron en cinco partidos en primera ronda ante Milwaukee.

El récord con Lonzo es de 22-13. En el año que se ha perdido, el balance de los Bulls sin su base titular es de 50-56, bastante por debajo del 50% de victorias y a años luz del 62.8% con Lonzo. Y es que este año las sensaciones no son mejores. Pasada la mitad de la temporada, los Bulls duermen undécimos, con récord negativo, lejos de poder luchar por las plazas directas a playoffs y más cerca de caer en la lotería del draft pese a no tener su pick. Fueron uno de los dos equipos que no hizo ningún movimiento en la fecha límite del mercado de traspasos pese a tener demasiadas incógnitas a resolver a corto y medio plazo, y han incorporado a Patrick Beverley como agente libres. Y todavía le deben una primera ronda a los Magic por el traspaso de Nikola Vucevic. 

Chicago cuenta con Lonzo para el futuro. No creen que la lesión vaya a ser un problema para la próxima temporada ni para la carrera del jugador, pero hay una ligera preocupación: han perdido dos años de Zach LaVine y muy probablemente pierdan algún jugador importante el próximo verano. Confían, eso sí, que cuando el mayor de los Ball vuelva a las pistas, tenga el mismo efecto que al debutar con los Bulls en 2021.