NBA

El problema de estos Houston Rockets es la dirección del proyecto

La franquicia acumula mucho talento joven, pero no consigue ganar ni tiene veteranos que sirvan de guía. La gerencia tiene que analizar el proyecto.

Usman Garuba entra a canasta en un partido con los Rockets./Reuters
Usman Garuba entra a canasta en un partido con los Rockets. Reuters
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

En los proyectos de reconstrucción suele haber siempre una línea de tiempo. Una cronología que, de manera aproximada, puede prever o suponer cuáles deberían ser los siguientes pasos de la franquicia. Especialmente tras movimientos importantes. Una que debe ser creciente en cuanto al rendimiento del equipo, a la progresión de los jugadores y el número de victorias. Salvo lesiones, como ha podido pasar en Charlotte con LaMelo Ball o Detroit con Cade Cunningham, la mayoría de franquicias con un pick alto el pasado año han mejorado y algunas mucho. Pero hay un caso que sigue siendo una incógnita para la NBA: ¿cuál es la dirección de los Houston Rockets? Nadie tiene la respuesta correcta. 

En los últimos años, la franquicia texana ha conseguido vía draft a Jalen Green, Alperen Sengun y Jabari Smith, todo elecciones de primera ronda, además de Tari Eason, Usman Garuba,  Jae'Sean Tate, Josh Cristopher o Kenyon Martin Jr. Además, traspasaron por Kevin Porter Jr, otro jugador con solo tres años de experiencia. Hablamos de en total 13 jugadores que no han acabado su cuarta temporada NBA, todos en un mismo vestuario. Y como colofón, un ejecutivo cuya primera experiencia han sido estos Rockets como Rafael Stone y un entrenador al que le dieron el equipo en mitad de la pandemia y que todavía no ha conseguido ganar más de 20 partidos en una temporada, Stephen Silas. Es la receta para un cóctel peligroso.

Porque al contrario que el resto de franquicias jóvenes, los Rockets no han mejorado un ápice. Los Pacers reconstruyeron y ya están compitiendo por playoffs, los Thunder están ahora mismo empatados por la séptima posición, Orlando tiene en Paolo Banchero y Franz Wagner dos proyectos mucho más interesantes que cualquier joven de los Rockets y hasta los Rockets, que eligieron a Evan Mobley en el draft de Jalen Green, están cuartos en la conferencia Este. En Houston el proyecto está estancado y no hay sensación de mejorar de un día para otro porque no hay un guía que sepa llevar a los jóvenes al siguiente paso. En la NBA los jugadores veteranos son un recurso de mucho valor, pero estos Rockets solo cuentan con un Erik Gordon al que buscan traspasar en este próximo mercado. 

Y hay problemas de funcionamiento. Primero porque Jalen Green y Kevin Porter Jr tienen estilos de juego parecidos, dos exteriores que necesitan el balón para marcar la diferencia. Kevin es más base y Jalen ejerce más como ejecutor, pero no se complementan nada bien. Y sucede lo mismo en las posiciones interiores. Kenyon Martin ha tenido que jugar de tres la mayoría de sus minutos porque el cuatro está reservado para Jabari Smith Jr y el cinco para Sengun, lo que deja a Tari Eason, Usman Garuba y Tate con las sobras pese a ser los tres jugadores más altruistas del equipo tanto en defensa como a la hora de trabajar en ataque por el bien colectivo. Hay una masificación de talento joven y poco desarrollo. 

"Todo puede pasar, podemos ganar partidos ahora y estar ahí, pero la idea es mejorar día a día"

Usman Garuba

En su momento, Garuba fue ligeramente crítico. "Todo puede pasar, podemos ganar partidos ahora y estar ahí, pero la idea es mejorar día a día. A partir del año que viene tenemos que empezar a ganar partidos" aseguraba tras la derrota ante los Raptors. Y era consciente del talento de la plantilla: "Tenemos un equipo con un potencial grande, yo creo que en breves, el año que viene, dos años, estaremos allá arriba. Estoy convencido de ello, con trabajo y todo". Los espejos son, otra vez, Oklahoma o Atlanta, equipos que reconstruyeron y cuyo común denominador fue encontrar una joya. En el caso de los Thunder, un Shai Gilgeous-Alexander que llegó vía traspaso y para los Hawks, Trae Young. 

Pero otro camino a imitar puede ser el de Philadelphia: los Sixers pasaron media década en el purgatorio antes de empezar a luchar por los playoffs y fue entonces cuando traspasaron a casi todos los jugadores elegidos en el draft. Se fueron Markelle Fultz, Dario Saric, Jahlil Okafor, Nerlens Noel y hasta Ben Simmons, un pick #1 para traer a Tobias Harris, Jimmy Butler y hace un año, James Harden. Cambiaron futuro por presente. Potencial por realidad. Houston tiene suficientes jóvenes y futuras rondas como para dar un golpe sobre la mesa similar a corto plazo, pero la duda es saber qué camino seguir. Y el problema real de estos Rockets es ese: ¿qué dirección tiene este proyecto?