JJ Redick, de jugador más odiado del país a "psicópata" a cargo del mejor inicio de los Lakers en 14 años
Desde Duke se ha convertido en un perfil nacional, pero su versión en los Lakers es la más extraordinaria.

Los Lakers son una de las grandes sorpresas positivas de lo poco que va de temporada en la NBA. El equipo de LeBron James y Anthony Davis ha empezado el año 3-0, un arranque que Los Angeles no veía desde 2010 con Pau Gasol y Kobe Bryant, pese a tener prácticamente la misma plantilla que el año pasado. La única diferencia entre el conjunto que cayó en primera ronda ante los Nuggets y el actual está en el banquillo. Su nombre es Jonathan Clay Redick, conocido en el mundo del baloncesto como JJ Redick, y en su primera temporada como entrenador en jefe de la NBA ha conseguido darle la vuelta a los Lakers. Odiado, poeta, podcaster y "psicópata", Redick es un perfil único y la clave detrás de estos Lakers.
Nacido en Cookeville, Tennessee, Redick fue un talento del baloncesto desde pequeño. Tras triunfar a nivel escolar y en el instituto, fue uno de los jugadores más cotizados de su camada, en 2002, antes de elegir Duke como universidad. Una decisión que marcaría su vida. Los Blue Devils son uno de los grandes equipos del circuito colegial, pero también el equipo que mayor odio levanta entre los rivales, principalmente porque ganan. Y especialmente, los jugadores blancos que juegan para Duke, como fue Christian Laettner primero y Grayson Allen. Por ser la cara de Duke fue señalado, insultado, amenazado y etiquetado como el "atleta más odiado en América".
Estuvo a punto de dejar el baloncesto y se enfocó, en su segundo año en Duke, en escribir poesía como salida. Y mientras, hacía historia en la universidad. Cuatro años, dos veces nombrado mejor jugador de la NCAA, mejor jugador de la conferencia y cuatro años en el quinteto de la ACC, aunque nunca pudo ganar el título nacional. Se quedó cerca en 2004, cuando Duke permitió un parcial de 12-0 a UConn para clasificar para la final. Se fue de Carolina del Norte como leyenda, con su #4 retirado y récords históricos en la universidad de Duke, como líder de triples (457) con un 40.6%, mejor porcentaje de tiro libre y sobre todo, jugador con más puntos, 2769.
El éxito individual le llevó directo a Orlando, que lo eligieron con el pick #11 en 2006. Un equipo que a final de la década vivió su mayor éxito colectivo jugando las finales de 2009 tras sorprender a los Celtics de Kevin Garnett y Paul Pierce. A la NBA Redick se mudó con el mismo odio, con compañeros y rivales recordándole de su época universitaria, pero la presencia de Grant Hill, otra leyenda de Duke, le allanó el camino. Problemas defensivos, carencia de cualidades atléticas y una dependencia muy alta de su tiro le hicieron entrar y salir de la rotación de Van Gundy. Nunca llegó a ser, en Orlando, el jugador que mostraría una vez abriera sus alas.
Y'all JJ Redick is doing things in Los Angeles pic.twitter.com/mspfz2Kxu2
— Hot Hand Theory (@HotHandTheory) October 27, 2024
Pasó por Milwaukee brevemente antes de firmar con los Clippers, donde por primera vez se convirtió en un titular consagrado (218 de los 219 partidos). Como en Orlando, el equipo de Doc Rivers, Blake Griffin y Paul George estaba destinado a la gloria, pero las lesiones primero y los Warriors más tarde asestaron un golpe de realidad a Redick: igual el anillo no era una opción, igual ganar no es para todos. Y encontró otro tipo de éxito, monetario, firmando un contrato de $23 millones por los Sixers, siendo el vigesimosexto salario más alto de toda la NBA. Dos años en Philadelphia, el segundo con Tobias Harris y Jimmy Butler, además de Embiid y Simmons, pero el famoso tiro de Kawhi Leonard arruinó su última gran oportunidad.
Para entonces, justo antes de firmar por los Sixers, había empezado su carrera en el mundo del pódcast en Yahoo! Sports. Fue el primer jugador NBA y segundo atleta en activo en tener un pódcast. Pasó por Uninterrupted, The Ringer y en 2020 inició su propia compañía de producción, ThreeFourTwo Productions, y su propio programa independiente: The Old Man and The Three. 342 hace referencia a la cantidad de tiros que realizaba cada domingo en verano. La productora ha ido añadiendo otros programas e invitados, creando un portafolio de cobertura NBA único, uno del que se ha tenido que tomar una pausa en el presente.
Su carrera como jugador ya había quedado en un segundo plano, entre New Orleans, con la temporada de la pandemia, y acabando su carrera en los Mavericks de Luka Dončić. Irrelevante en ambas franquicias, en septiembre de 2021 anunciaba su retirada de las pistas tras 15 años. Un mes más tarde debutaba en ESPN. Primero en las tertulias de la mañana, donde fue ganando más peso por su serenidad y sus aportes, mezclando conocimiento del juego y uso de la analítica, lo que le llevó a su gran promoción. Tras la contratación de Doc Rivers como entrenador de los Milwaukee Bucks, ESPN decidió añadirlo al principal equipo para partidos nacionales junto a Mike Breen y Doris Burke.
"Congrats on leaving Ryan and RJ behind and getting a real job"
— Oh Yes He Did (@OhYesHeDid24) October 26, 2024
JJ Redick: "It's the best decision I've ever made" 😂 pic.twitter.com/1768FlaKHU
Días más tarde lanzaba un pódcast nuevo junto a su amigo y ahora jugador, LeBron James, Mind the Game, lo que muchos consideraron una entrevista de trabajo. Nueve capítulos duraron antes de que los Lakers apostaran por él como entrenador en jefe. Dejó su trabajo en ESPN, su propio pódcast, pero no sus apariciones en los medios de comunicación, aunque ahora lo haga desde el otro lado.
En su primer partido oficial, tras la victoria ante los Timberwolves, protestó porque jugaron con un balón nuevo y no uno usado. "Lo digo en serio, soy un neurótico" decía para las risas de la prensa. Pero lo decía totalmente en serio. Obsesionado con la estadística, métricas y números aplicados al baloncesto, su filosofía es muy clara en la vida: "un poco de locura está bien. Lo que me ha servido es el equilibrio y ser ecuánime, pero al mismo tiempo, ser un psicópata. Porque a veces el equilibrio se sale de control" explicaba en enero en una entrevista con Pablo Torre. Obsesionado con la perfección incluso a la hora de elegir la ropa para los partidos, los Lakers han encontrado una joya en JJ.
No fueron los primeros que lo intentaron. Los Raptors, un año antes, entrevistaron a JJ Redick en el mismo proceso donde estuvieron Sergio Scariolo, Jordi Fernández y acabaron eligiendo a Darko Rajakovic. Un año antes, Joe Mazzulla le intentó contratar como asistente para su equipo en su primer día en el trabajo, y otros cinco o seis equipos lo han intentado. Los que rechazó, lo hizo para seguir entrenando al equipo de su hijo, de nueve años, en Brooklyn, con los que trabajaba como si fueran los Lakers. Fue su única experiencia en un banquillo, pasando de niños de nueve años a LeBron James. "Trataba a los niños como trataría a cualquier equipo universitario o NBA" decía.
Los conceptos que ha aplicado en sus primeros tres partidos por ahora son simples, algo que prometieron todos los que vinieron antes y nadie supo cumplir. Le ha dado las riendas del ataque a Anthony Davis, y con Austin Reaves, ha desarrollado un juego de dos para dos imparable. Permite a James jugar sin balón, lo que al mismo tiempo le da energía suficiente para decidir partidos en el último cuarto. No ha inventado la rueda, no ha descubierto el fuego, ha cogido las bases que tiene este equipo en los últimos tres años y ha establecido mecanismos simples para optimizar a sus jugadores. Y por ahora funciona, con los Lakers invictos en lo más alto del Oeste.