NBA

Tyrese Haliburton, el nombre de moda en la NBA es un jugador de videojuego... y no es una metáfora

El base, que lidera a los sorprendentes Pacers, asegura que tiene su visión de juego gracias al NBA 2K.

Tyrese Haliburton en un partido contra los Sixers./EFE
Tyrese Haliburton en un partido contra los Sixers. EFE
Alejandro Gaitán

Alejandro Gaitán

Los Pacers son una de las sorpresas de la temporada NBA. El equipo de Indiana ha empezado la temporada con un balance de 7-4, cuarto en la conferencia Este y sobre todo, con el mejor ataque de la liga. No solo de esta temporada, o de esta década. En los primeros once partidos, los Pacers han firmado la mejor ofensiva de la historia: 122 puntos por 100 posesiones, superando a los Kings de antaño (118.6). Y para entender cómo y por qué Indiana es la gran revelación, hay que conocer la figura de su estrella: Tyrese Haliburton.

Elegido con el pick 12 del draft de 2020, el de Anthony Edwards o LaMelo Ball, Haliburton llegó a Sacramento tras dos años en Iowa State. Su llegada a la liga fue sin hacer mucho ruido, el verano de la pandemia y sin una ceremonia de draft en persona, pero en poco más de tres años ya se ha convertido en un nombre a tener en cuenta. Su primer año quedó tercero en el premio al novato del año, para el tercero ya fue nombrado All Star y en esta temporada apunta a repetir, incluso con la opción de ser titular, robar una plaza en los quintetos All NBA y ser el primer jugador de la historia en firmar 20 puntos, 10 asistencias tirando un 40% desde el triple. Ni Steve Nash, ni John Stockton, solo él. 

Haliburton empezó a ocupar portadas a partir de febrero de 2022. Porque de la nada, Sacramento Kings decidía enviarlo rumbo a Indiana. La pareja que formaba con De'Aaron Fox no daba frutos, sin sacar la mejor versión de ninguno, y apostaron por Domantas Sabonis. Lo hicieron apenas 10 días después de que Haliburton anotara 38 puntos, su máximo de carrera, y tres días después de repartir 17 asistencias. Era el mejor momento de su carrera NBA y los Kings le daban la patada. Lo que no sabía por aquel entonces era que llegar a Indianápolis era la mejor suerte de su carrera NBA, porque el destino ponía a Rick Carlisle en su camino. Y nadie ha encontrado un mejor sistema para Tyrese que Carlisle. Porque el año pasado fue la prueba beta; esta temporada se recogen los frutos.

La relación entre ambos es de respeto, confianza y se tratan de iguales. Porque Haliburton escucha, pero coach Carlisle también. Y es que el base es uno de los jugadores con mayor IQ en toda la NBA, algo que lleva desarrollando desde pequeño. Con seis años, Haliburton empezó a ir a los entrenamientos de su escuela, donde Frank Schade, entrenador por casi 40 años, practicaba unas rutinas de manejo de balón, de tiro y partidos contra chicos más mayores. "Hice eso cada verano de mi vida, desde los seis años hasta los 16", explicaba Haliburton en el pódcast Knuckleheads. Casi 20 veranos más tarde, Haliburton sigue usando su tiempo libre para mejorar.

No es el único secreto de Haliburton, el nombre de moda en la NBA. El base de los Pacers es uno de los mejores pasadores de la liga en las últimas temporadas con más de 10 asistencias por partido y uno de los mejores en lo que al ratio asistencias-pérdidas se refiere. Un dominio y una visión de juego que tienen una explicación muy sencilla: los videojuegos. "Honestamente, gran parte de mi conocimiento del baloncesto para saber cómo jugar proviene de los videojuegos. Cuando juegas al 2K y estás con ese ángulo de cámara donde puedes ver todo lo que tienes delante. Eso me viene bien cuando estoy en la cancha", ha asegurado el base.

"Cuando juegas al 2K y estás con ese ángulo de cámara donde puedes ver todo lo que tienes delante. Eso me viene bien cuando estoy en la cancha"

Tyrese Haliburton

En 2022, tras acabar su primera campaña con los Pacers, decidió contratar a Drew Hanlen como entrenador personal. Hanlen es conocido por ser el hombre de confianza de estrellas de la liga, de la talla de Joel Embiid, Jayson Tatum, Bradley Beal o Zach LaVine. La primera cuestión que se planteó al iniciar su relación era su Haliburton cambiaría su forma de tiro, una que se puede definir como ortodoxa. "Con Hanlen no cambié el tiro, pero sí lo aceleré para poder crearlo más rápido, especialmente tras bote" aseguraba Haliburton en una entrevista con JJ Redick. Cada año desde su llegada a la NBA, incluyendo sus dos temporadas en NCAA, Haliburton ha superado el 40% desde el triple; este año está en un 43.6%. Solo Steph Curry mete más tirando mejor.

Uno de sus grandes cambios en la NBA fue su alimentación. Desde su año rookie, Haliburton ha aceptado tener una dieta más amplia, expandiendo sus comidas más allá de sus favoritos: pasta para cenar y huevos, bacon y tostadas francesa para el desayuno. Dos de sus fijos son tomar batidos con cada comida y zumos saludables de cereza de la marca Cheribundi, de la que es inversor. "Todo el mundo en la franquicia sabe que necesito uno tras los partidos y otro antes de ir a dormir, me ayuda a recuperarme y a dormir mejor". Aunque no ha dejado las hamburguesas, ya que sigue con el objetivo de ganar peso y masa muscular, pero "ya no como tantas como en mi temporada de novato".

El objetivo es seguir desarrollándose, físicamente y como jugador. Todavía con 23 años, cumple el 29 de febrero y solo celebra en los años bisiestos, ya tiene experiencia internacional. Formó parte del equipo americano que acabó cuarto en el Mundial este verano, donde fue el máximo asistente de la plantilla y de los pocos que espera recibir una llamada para el próximo año en París. Antes, en 2019, había formado parte del equipo que ganó el Mundial sub-19 en Grecia junto con Cade Cunningham y Jalen Green. Fue también el mejor asistente en ese torneo y parte del mejor quinteto. Porque esa ha sido su marca de identidad: repartir juego para el resto. El paso adelante ha venido después.

En su primer año, donde hizo de segundo generador junto a Fox, promedió 5.3 por partido. En 2022, entre Sacramento (7.4) e Indiana (9.6) promedió 8.2 y desde entonces no ha bajado de dobles figuras: 10.4 el año pasado, solo por detrás de Harden y 12.5 este, liderando la NBA. Por partido crea 33.6 puntos con sus pases: nadie más supera los 28.3, donde se sitúa Trae Young. Es líder, es asistencias potenciales (acaban en falta o tiro fallado), porcentaje de asistencias y tercero en pases, solo por detrás de Nikola Jokić y Sabonis, con quien su carrera siempre estará cruzada por ese traspaso. Lo que nadie esperaba era el salto en anotación y ser capaz de dirigir un equipo.

Pero el objetivo sigue siendo jugar playoffs. Porque acumula más de 200 partidos en la NBA y todavía no sabe lo que se siente a finales de abril, cuando todo se decide en una serie al mejor de siete. Y ahí es donde quiere llevar a los Pacers: el ataque más coral de la NBA. Hasta ocho jugadores de la rotación están promediando al menos 10 puntos: Bruce Brown, Buddy Hield, Bennedict Mathurin, Aaron Nesmith, Jalen Smith, Myles Turner y el recién llegado Obi Toppin, además de Haliburton. Es la receta de Carlisle. Porque Indiana tiene un plan y lo llevará a cabo, con o sin tu ayuda. El segundo equipo más rápido de la NBA, solo por detrás de Washington, han metido 120 puntos en nueve partidos y solo en dos se han quedado en 105 y 104 (sin Haliburton).

Será él quien marque el techo de Indiana, que peleará por entrar en playoff, pero que tiene potencial para dar la sorpresa. Miami ha despertado y el top-4 de la conferencia ya tiene a los favoritos, pero a partir del quinto lugar, cualquier cosa puede pasar. Ya han ganado en Philadelphia, Cleveland y ante los Bucks de Giannis Antetokounmpo. Por algo son el mejor ataque de la historia de la NBA.