Un Preolímpico que invita al optimismo… a pesar de los peligrosos precedentes
Valencia será sede de uno de los cuatro torneos con España como anfitriona y máxima favorita para estar en París.

Los Juegos de París 2024 están un paso más cerca para la Selección española. Tras no conseguir la clasificación matemática en el pasado Mundial de Indonesia, Japón y Filipinas, la Federación puso en marcha la maquinaria para ser anfitriona de uno de los cuatro preolímpicos en los que se pone en juego las últimas plazas para el torneo olímpico. Cuatro torneos en los que ser anfitrión hace subir, aunque sea un 1% por el hecho de jugar en casa, las posibilidades de estar en la capital francesa en julio.
En un primer momento la FEB no contaba con organizar el torneo. El alto coste del canon que pedía FIBA -casi tres millones de euros- hizo que el ente federativo se lo pensase. Sin embargo, los beneficios deportivos de acoger uno de los cuatro torneos pesaron más que el fuerte desembolso económico. Quedarse sin billete a los Juegos supondría un duro golpe en las arcas de la Federación y en el presupuesto de 2025. Además, la inversión puede recuperarse con las entradas de un torneo que servirá como gira de amistosos antes de la cita olímpica.
Ahora España se ha visto recompensada y Valencia será sede de uno de los cuatro Preolímpicos que se disputarán del 2 al 7 de julio. Un motivo de felicidad como apuntaba la presidenta de la FEB tras conocer la decisión de FIBA: "Hoy es un día de satisfacción. Es uno de los días más grandes desde que asumí la Presidencia de la Federación. Y lo es por varias razones. Esta elección reafirma a nuestro país como una potencia en la organización de grandes eventos, y también reafirma la apuesta de la FEB por traer de este tipo de eventos internacionales que va a ayudar en la difusión del baloncesto y llevar a la marca España a lo más alto".
"Esta elección reafirma a nuestro país como una potencia en la organización de grandes eventos, y también reafirma la apuesta de la FEB por traer de este tipo de eventos internacionales"
Tras conseguir acoger uno de los cuatro torneos (organizará una de las cuatro citas junto a Grecia, Letonia y Puerto Rico) lo que le toca a Sergio Scariolo y compañía es conformar el equipo más competitivo posible para conseguir el billete olímpico. Una cita a la que no falta desde los Juegos de Atlanta en 1996 y que ahora buscará entre el 2 y el 7 de julio. Es decir, 20 días antes de la ceremonia inaugural de los Juegos, lo que deja muy poco margen para el descanso a los internacionales.
La no clasificación de España para los Juegos de forma matemática ha supuesto que la Selección entre en un laberinto de fechas dentro de un calendario imposible. Para empezar por los propios jugadores. Con apenas representantes NBA este próximo curso (Aldama y Ricky) el cuerpo técnico tendrá que rezar para que la final de la Liga Endesa no llegue al quinto partido (17 de junio) o que Juancho y su Panathinaikos terminen antes de tiempo una liga que puede acabar en esa misma fecha.
Más allá del lío de fechas y del poco descanso que van a tener los internacionales antes de disputar el torneo en Valencia, la Selección tendrá que luchar contra el 'gafe' que acompaña a España cuando organiza un torneo en categoría senior. Un pasado nada halagüeño, aunque las estadísticas y la historia están para llevarlas la contraria.
Los peligrosos precedentes de España como anfitriona
España ha organizado el Eurobasket masculino en tres ocasiones… y nunca salió ganador. En 1973 perdió la final con Yugoslavia y se colgó la plata. Misma presea que ganó en 2007, tras caer con Rusia en una final marcada por el tiro de Pau Gasol que no entró en la última posesión. Mientras, en 1997 España cayó en cuartos de final.
Una ronda en la que también cayó en el Mundial de 2014, cuando la Selección llegaba como gran favorita al oro. En la otra cita mundialista masculina organizada en España (1986) el equipo nacional terminó quinto. Todo esto por no hablar de los Juegos de Barcelona (1992) cuando el conjunto dirigido por Antonio Díaz-Miguel terminó último del grupo A, por detrás incluso de Angola.
En categoría femenina las cosas tampoco han ido mucho mejor cuando España ha organizado grandes citas para su equipo senior. En los Juegos de Barcelona, el equipo nacional terminó en quinta posición, mientras que en el Mundial de 2018 las de Lucas Mondelo terminaron terceras, tras Estados Unidos y Australia. En cuanto a Europeos, la FEB ha organizado la cita continental en dos ocasiones. En 1987 terminó sexta, mientras que en 2021, siendo una de las grandes candidatas al oro tras dos títulos consecutivos cayó en cuartos de final ante Serbia en la prórroga.